Toronto (Canadá), 8 abr (EFE).- El primer ministro canadiense, Stephen Harper, confirmó hoy que asistirá a la Cumbre de las Américas que se desarrollará en la ciudad de Panamá los días 10 y 11 de abril y dijo que quiere trabajar con los líderes del continente "para promover la prosperidad".
Harper tiene previsto llegar a la capital panameña el viernes para asistir a la séptima edición de la cumbre continental en la que por primera vez ha sido incluida Cuba.
"Espero trabajar con los líderes de las Américas para promover la prosperidad en el continente para avanzar la democracia y los derechos humanos y ayudar a responder a los desafíos de seguridad y desarrollo", dijo Harper en un comunicado.
El primer ministro conservador canadiense viajará acompañado por su nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Rob Nicholson.
Canadá dijo que valora la Cumbre de las Américas "como una oportunidad única para relacionarse con la región al más alto nivel y definir objetivos comunes y acciones que contribuyen a una mayor prosperidad, seguridad y democracia".
Pero Harper llega a la cita de Panamá en un momento bajo en las relaciones con sus principales socios en la región.
Harper mantiene una sorda pero enconada disputa con la administración estadounidense por la construcción del oleoducto Keystone XL que debería transportar petróleo producido en la provincia canadiense de Alberta a refinerías estadounidenses, algo que ha sido bloqueado de momento por Washington.
Harper también mantiene malas relaciones con su otro gran socio regional, México, por la imposición de visados de entrada en el país a los ciudadanos mexicanos.
Aunque México ha tratado desde hace años que Ottawa retire la exigencia, Harper se niega lo que está provocando una creciente tensión diplomática entre los dos países.
Harper también ha mostrado su falta de sintonía con otros países americanos, como en la posible despenalización, o la disminución de las penas criminales, por el uso de algunas drogas, tal y como han sugerido varios países latinoamericanos.
Precisamente hoy, el portavoz de Harper, Rob Nicol, emitió un comunicado en el que repitió que Canadá "se opone a la despenalización" y que Ottawa ha contribuido cerca de 25 millones de dólares a programas de seguridad en el Caribe desde 2009. EFE




