Activistas denuncian tres nuevos casos de desaparición por policías de Iguala y Huitzuco

09/09/2015 - 10:30 pm

Foto: Cuartoscuro/Archivo
Tres nuevos casos de desaparición forzada se dieron a conocer, casos que, por miedo a la delincuencia y a las mismas autoridades locales y estatales no se habían hecho públicos. Foto: Cuartoscuro/Archivo

Por  Alejandro Guerrero y Anarsis Pacheco Pólito

Ciudad de México 9 de septiembre (SinEmbargo/El Sur).– A casi un año de la formación del comité de víctimas de desaparición forzada Los Otros Desaparecidos de Iguala a raíz del caso Ayotzinapa, en la asamblea de ayer llevada a cabo en la parroquia de San Gerardo ubicada en Iguala, Guerrero, fueron presentados nuevos testimonios de víctimas de desaparición forzada que señalan la participación de policías de éste municipio y Huitzuco en los crímenes.

Tres nuevos casos de desaparición forzada se dieron a conocer ayer en la parroquia de San Gerardo en Iguala, casos que, por miedo a la delincuencia y a las mismas autoridades locales y estatales no se habían hecho públicos; ayer, llegaron al grupo de Los Otros Desaparecidos que tienen en su padrón más de 400 víctimas de desaparición registradas de Iguala, Cocula, Huitzuco, Teloloapan, Cuetzala, Taxco, Tepecoacuilco, Canuto Neri (Zumpango), Chilpancingo y Acapulco, así como de Puebla, Morelos y Veracruz.

Una mujer de 32 años, madre de tres hijos, dos niños de 8 y 7 años, y una niña de tres años, Leticia Gaspar, informó que se acercó al grupo para buscar a su esposo, Iván Trujillo Flores, de 33 años, detenido y desaparecido por policías de Iguala el 19 de febrero de 2014; dijo que la última vez que lo vieron fue en la Feria de la Bandera, a donde había ido con un amigo al que también detuvieron y desaparecieron los policías.

Su esposo es taxista y esa noche fue a la Feria de la Bandera, pero ya no regresó; ella huyó de Iguala con sus tres hijos y se refugió en un municipio de la región, “no pierdo las esperanzas de encontrarlo con vida, ahora vendo chicles para mantener a mis hijos, yo antes era gordita pero ahora véanme”, dijo al resto de familiares de desaparecidos una mujer muy delgada de cabello corto.

Otra mujer de unos 50 años, que con dificultad pudo hablar entre el llanto, narró que su hijo –del que, al igual que el suyo, reservó el nombre por el miedo que aún tiene– fue detenido y desaparecido el 3 de octubre de 2014 por policías municipales de Huitzuco, cuando iba saliendo de su casa.

El temor de esta familia persiste porque en esa cabecera municipal siguen operando los mimos policías municipales de la administración priista de Norberto Figueroa Almazo.

Dijo que presentó la denuncia ante las autoridades locales y que demandó ante el Ministerio Público, solicitó ayuda al 27 Batallón de Infantería de Iguala, a representantes de la Comisión de Derechos Humanos del estado a y policías ministeriales, pero nadie la ayudó.

“Sea como sea, pero lo quiero volver a ver”, dijo la mujer.

Un caso más fue el de un joven levantado el 24 de mayo de 2013 en esta ciudad, por un grupo de hombres armados, caso en el que hubo testigos, pero nadie pudo hacer nada, ni las autoridades investigaron.

Los más de 400 casos registrados en el comité de Los Otros Desaparecidos, surgieron luego del caso Ayotzinapa, y en sólo ocho meses, de noviembre a julio, recuperaron 104 cuerpos de fosas clandestinas.

Una de las representantes de comité denunció que hasta ayer, “todo ha sido una simulación y una falacia de las autoridades de los tres niveles de gobierno desde a desaparición de los 43”.

POLICÍA FUE SOMETIDA POR EL CRIMEN: ALCALDE DE CHILPANCINGO

En tanto, durante el último informe de gobierno de Mario Moreno Arcos, Alcalde de Chilpancingo, el funcionario reconoció que durante su administración la “fuerza policiaca” fue rebasada e incluso sometida por el crimen organizado.

Señaló que la capital enfrenta un problema de inseguridad, pero a pesar del sometimiento “nunca cruzamos los brazos”, por lo que recordó que para combatir a la delincuencia solicitó la participación del gobierno federal, que gracias a los convenios asumió la seguridad de la capital.

Pidió disculpas a la población por “aquello” que no logró hacer su administración durante los tres años que estuvo al frente del Ayuntamiento capitalino.

“No dejo la política ni ella a mí, estoy comprometido con el municipio y con todos aquellos que aspiran a vivir mejor en un espacio más ordenado y generoso”, enfatizó.

En el auditorio del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Moreno Arcos estuvo acompañado por el gobernador Rogelio Ortega Martínez, por el gobernador electo Héctor Astudillo Flores, por el Alcalde priista electo Marco Leyva Mena, por la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Lambertina Galeana Marín, y por el secretario general de Gobierno, David Cienfuegos.

En el estrado donde se sentaron los representantes del Poder Ejecutivo y Judicial quedó vacía la silla que debía ser ocupada por el representante del Legislativo, sin que el maestro de ceremonias hiciera mención acerca del diputado o diputada que estaba en su representación.

Moreno Arcos insistió en que la inseguridad no sólo es problema del municipio, sino de los tres niveles de gobierno, que deben atender de manera puntual la seguridad de los capitalinos para evitar que se siga reproduciendo la violencia.

Señaló que con el nuevo gobierno que encabezará Héctor Astudillo Flores y Marco Leyva Mena se remontarán los índices de inseguridad en la capital de manera clara y eficiente.

Señaló que Chilpancingo se convirtió en una zona de guerra a raíz del caso Iguala, donde fueron desaparecidos 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.

“Diariamente vivíamos exposiciones de ira, dolor y miedo, sin que nuestro municipio hubiera tenido ninguna relación”, agregó.

Señaló que el municipio sigue “pagando las consecuencias” de las “violentas manifestaciones” y las tomas de los edificios gubernamentales, en su caso el Palacio Municipal.

Agregó que la toma de este edificio repercutió en una “caída dramática” de los ingresos públicos que durante todo el año se dedican a recolectar para la realización de obras.

“Nos impidió cumplir con muchas de las acciones programadas, el déficit financiero ha sido grave y ha provocado incontables daños colaterales que a pesar del esfuerzo no han sido subsanados, sin embargo no hubo parálisis gubernamental”, describió.

Recalcó que su administración no dejó de trabajar, pese a las “adversidades” que enfrentaron con las continuas movilizaciones que se realizaron durante el año pasado, por lo que dijo que de forma general se cumplieron con los compromisos asumidos en campaña.

Insistió que a pesar de las movilizaciones su gobierno logró “ejecutar” las obras programadas, por lo que aseguró que hoy “hay resultados” de su administración.

Después de enfatizar estos dos conflictos que enfrentó su gobierno, recordó que uno de los principales problemas que enfrenta la ciudad es el abastecimiento de agua potable, por lo que dijo que se realizó una inversión histórica en obra pública hidráulica y de electrificación.

Recordó que gracias a la inversión federal la ciudad podrá recibir 500 litros por segundo y en los próximos días entrarán otros 300 litros por segundo.

“Es indispensable reiterar que la Capach necesita una restructuración, que seguramente le tocará al nuevo presidente municipal pero contando con el apoyo del gobernador será más fácil”, señaló.

Describió que le organismo publico necesita una restructuración para cumplir con el objetivo del abasto del agua, porque en el lapso de tres años el gobierno municipal subsidió al organismo con 50 millones de pesos, dinero que hubiera servido para atender problemas que aquejan a la población.

En la recta final de su discurso, que duró 35 minutos, el Alcalde priista ofreció una disculpa “por aquello que no logramos hacer y por cualquier error involuntario que mi equipo y un servidor pudiéramos  haber cometido, los tiempos de las administraciones son vertiginosos y no siempre se encuentran los tiempos para reflexionar cada paso o cada palabra”, explicó.

Auguró que con el gobierno estatal del priista Héctor Astudillo Flores le irá bien a la capital del estado, ya que es un hombre de basta experiencia y tiene a “Chilpancingo en el corazón”.

“Tenemos la plena confianza de que a Chilpancingo le irá mejor, entregaré a mi amigo Marco Antonio Leyva la estafeta y responsabilidad como lo ha decidido la mayoría de los chilpancinguenses, dejo un gobierno en movimiento preparado en cada una de las áreas de modo que no se detenga en ningún segundo el desarrollo”, agregó.

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Redacción/SinEmbargo

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