Ciudad de México, 15 de septiembre (SinEmbargo/El Sur).– Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco, Guerrero, se pronunció porque los integrantes del 27 Batallón de Infantería que estuvieron presentes en la noche del 26 de septiembre de 2014 hablen con los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para que se vaya recopilando más información para saber en verdad qué paso con los 43 normalistas.
Garfias Merlos expuso que la verdad está depositada en varias instancias, y “creo que será parte de esta misma búsqueda, si ellos tienen algo que decir ojalá lo puedan decir para que la sociedad conozca qué fue lo que pasó”.
El informe presentado por el Grupo de Expertos además de echar abajo la "verdad histórica" a la que la Procuraduría General de la República (PGR) llegó a partir de sus peritajes y diligencias, recomendó a esa instancia investigar la participación de otras corporaciones.
"Se sugiere investigar a otros cuerpos policiales que estuvieron presentes en los lugares de los hechos, como fueron agentes de la Policía de Huitzuco y de la Policía Estatal de Guerrero; interrogar a los miembros del Ejército que estuvieron presentes en los lugares de los hechos y en diferentes escenas de crimen durante el 26 y 27 de septiembre", dice el documento presentado el pasado 6 de septiembre.

El Arzobispo leyó el día de ayer en una conferencia de prensa el comunicado de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco, en el que se advirtió del riesgo de que crezcan las tensiones sociales si no se conoce la verdad de lo que ocurrió en Iguala con los estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos".
El comunicado al que dio lectura el Arzobispo está suscrito por los obispos de Chilpancingo, Salvador Rangel Mendoza; de Tlapa, Dagoberto Sosa Arriaga y de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda, quienes manifestaron que de cara al primer “aniversario de la de la tragedia de Iguala, la verdad de este caso es fundamental para avanzar hacia la reconciliación, el progreso y la paz”, porque de lo contrario, alertaron, se corre “el riesgo de un crecimiento de las tensiones sociales”.
Las deficiencias que han sido señaladas en esta investigación parecen repetirse en otros casos, como los 25 mil desaparecidos que hay en el país y que están a la espera de ser esclarecidos como condición para la justicia y para la reparación del daño. Este drama provoca dolor y rabia en las familias de todos ellos, que con justa razón exigen conocer la verdad sobre cada uno de sus casos. Esta es una herida nacional que tiene que ser atendida y curada, pues el país no se puede reconstruir sin verdad y justicia”, dijeron los obispos mediante el pronunciamiento público.
Garfias Merlos reiteró el día de ayer que se debe conocer la verdad de lo que sucedió con los normalistas, “los expertos nos dicen que no fue pero no nos dan un dato de cómo fue”, indicó, y agregó que eso es lo que está urgiendo, el saber la verdad, “para que puedan los familiares tener una respuesta a la inquietud que va creciendo”.
De la propuesta de la Cámara de Diputados de crear una comisión y una Fiscalía especial para la investigación de los hechos, el Arzobispo expuso que los legisladores están en su derecho y obligación de aportar lo que se pueda para tener “la mejor investigación y la mejor respuesta”.
Del llamado que hizo el Premio Nacional de la Juventud 2014, Cristóbal Miguel García Jaimes, de que lo ocurrido en Ayotzinapa es la oportunidad para las autoridades de corregir su actuar y recuperar la confianza de los ciudadanos, Garfias Merlos expuso que es el testimonio de un joven que habla de cómo es posible encontrar el camino, de colaborar y que se debe de ver la disponibilidad de todos de apoyar a los jóvenes.
-Con información de Mariana Labastida de El Sur






