Una familia de Chilapa es reportada como desaparecida, tras desconocerse su paradero por cuatro días. Se presume que fueron secuestrados porque la camioneta en la que iban al momento de su desaparición fue hallada abandonada. Hasta el momento no han pedido rescate por ellos.

Chilapa, Guerrero, 19 de mayo (SinEmbargo/El Sur).– Un empresario y cuatro de sus familiares fueron secuestrados desde la tarde de este lunes en Chilapa, Guerrero.
Fuentes cercanas a la familia informaron que la tarde del lunes hombres desconocidos se llevaron al empresario Cándido Núñez Hernández, a su esposa Carmen Cervantes, a dos de hijos Aldo y Arturo así como a su sobrino menor de edad. Hasta el momento los captores no se han comunicado con los familiares de los secuestrados.
De acuerdo con informes de la policía local, las víctimas fueron plagiadas cuando transitaban a bordo de una camioneta en la carretera Chilapa-Tixtla. Dicho vehículo fue hallado abandonado.
Núñez Hernández originario de Coyuca de Catalán, propietario de las tiendas de material de construcción Aceros y Cementos El Calentano. En septiembre de 2008, su hijo Aldo Núñez Cervantes fue plagiado.
El caso fue conocido dos meses después tras la difusión de un video en el portal YouTube donde el joven en ese entonces de 21 años, pide a su padre retirar a las Policía Ministerial del caso y pagar su rescate.
Actualmente el municipio de Chilapa ha ocupado titulares nacionales debido a varios hechos violentos derivados de la disputa entre grupos del crimen organizado para obtener dicho territorio.
El pasado viernes 13, el director de Gobierno de Chilapa, Miguel Ángel Andraca Eligio, fue asesinado mientras comía en un restaurante en el centro de la ciudad.
Ese mismo día se dio a conocer que familiares de desaparecidos de Chilapa y de Iguala localizaron, en su primer día de búsqueda, dos fosas clandestinas con restos de al menos dos personas. Un día después, dos fosas más fueron encontradas con otros dos cuerpos.
El colectivo Siempre Vivos, integrado por familiares de las personas desaparecidas en mayo de 2015 tras la irrupción de un grupo armado en Chilapa, Guerrero, tiene registrados 61 casos de personas de las que no se sabe su paradero desde 2013.




