Supuestos colaboradores de la agencia antidrogas norteamericana DEA, de origen cubano, afirman que tendieron una trampa y detuvieron a Heriberto Lazcano, “El Lazca”, líder máximo de Los Zetas, y que lo entregaron en alta mar al gobierno de Estados Unidos. La insistente versión, recogida por Univisión, señala que la reciente captura de varios lugartenientes del cartel en México consecuencia de la delación de Lazcano, ahora en poder de Estados Unidos.
Los cubanos aseguraron a Univisión que Heriberto Lazcano, “aunque el Departamento de Justicia negó que el buscado capo esté bajo custodia de las autoridades estadounidenses”, dice la cadena televisiva.
“Sin embargo la vocera de ese organismo, Laura Sweeney, no desmintió ni confirmó que el pasado 4 de julio ocurrió un arresto en altamar de un mexicano a quien entregaron a agentes de la DEA, del FBI y de la Guardia Costera”, agrega Univisión.
Según el relato recabado por Univisión, los hombres cubanos, que se identificaron como colaboradores de la DEA en México, “aseguraron que entregaron a Lazcano a través de un operativo con ese organismo. Buscaban la recompensa de $5 millones que ofrece el gobierno de Estados Unidos y que ahora, según ellos, no les quieren pagar”.
“Me siento muy ofendido, muy, muy mal porque nosotros cumplimos con ellos", dijo Adam Meza, un joven cubano que asegura que participó en la operación, según la televisora.
Otro de los hombres que se identificó como el jefe de la operación, aseguró que infiltró la organización de Lazcano desde hace 14 meses. Según el presunto colaborador, que pidió no dar su nombre, la operación era supervisada por el agente de la DEA en la oficina de Fort Lauderdale, Vincent Williams.
Univisión se comunicó con el agente Williams, quien respondió: "No puedo confirmar ni negar esa versión". Los caza recompensas relataron a Univisión que al comienzo de la operación se reunieron con Williams en Belice, donde acordaron el seguimiento de Lazcano. Ellos mostraron a Univision correos electrónicos que se cruzaron con el agente de la DEA y en los que aparecen extensas carpetas con el registro de llamadas desde y hacia los teléfonos celulares del narcotraficante y de sus colaboradores.
“El pasado 4 de julio, en un momento en el que el supuesto Lazcano se encontraba en un estado costero de México, siete miembros de la organización que lo perseguía lo capturó y luego de esposarlo lo condujeron a una embarcación. Siguiendo instrucciones de la DEA, los hombres llevaron a altamar al arrestado y allí se comunicaron con un teléfono satelital con Williams”, cuenta la televisora.
“Se lo entregamos a 40 millas fuera de Cuba”, dijo el cabecilla. “Nos ponen un avión de guerra arriba, él [Williams] me dice que, que donde yo estaba parado que ahí mismo me quedara que ya había un avión de guerra que nos estaba mirando satelital”.
El supuesto líder de la operación explicó a Univisión que no divisaba el avión pero que finalmente, a los 20 minutos, vieron un helicóptero de la Guardia Costera. Después llegó al lugar un bote de la guardia “de los que tienen plataforma para helicóptero”. A la pregunta de cómo fue tan fácil atrapar a un hombre de ese poder, el cabecilla respondió: “No, no, no tan fácil no, este fue un trabajo de un año y dos meses y lo vi cinco veces”.




