6 MORTALES INFECCIONES QUE PODRÍAS CONTRAER

26/05/2012 - 12:00 am

Si estás leyendo esto, seguramente estás bajo techo, quizá en la oficina o en la casa, y no precisamente en una playa tropical. Es por eso que intentaremos darte un importante mensaje, para recordarte que como seres humanos seguimos siendo muy vulnerables.

Así que echemos un vistazo a estas reales, pero muy raras infecciones que rebasan lo bizarro. Tener un mal día es lo de menos, solo alégrate de no tener….

#6. El parásito que puede destruir tu rostro

En realidad, a esta infección leishmaniasis cutánea, le toma mucho tiempo actuar (meses, años o incluso décadas), y comienza de la forma más “inofensiva”: con la picadura de la mosca del género Phlebotomus que abunda en las zonas tropicales o en época de calor. El insecto al picar deposita a su vez su excremento el cual entrará al cuerpo por el torrente sanguíneo donde los parásitos se dirigen hacia las cavidades mucosas, como boca y nariz.

Lo primero que se presentará será un dolor ulcerado en esos sitios. De correr con suerte vivirás, pero desfigurado, o bien la enfermedad puede agravarse por complicaciones de salud: no puedes respirar bien pues, como dijimos, acaba con la nariz, comer será doloroso y puedes ahogarte porque debido a la exposición de los conductos respiratorios, se es más proclive a contraer neumonía… y esto es solo el principio.

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#5. La Infección que te disuelve como ácido

La gangrena gaseosa es una condición que derrite la piel en gas y fluidos, es causada por la bacteria Clostridium perfringens. No mostramos imágenes porque son devastadoras.

Esta gangrena no disuelve el cuerpo entero, pero la infección es tan destructiva que puede matar en 12 horas. La bacteria comienza a disolver los nervios provocando un gran dolor.

La forma en que trabaja es: una vez que la bacteria entra al cuerpo (usualmente a través de una herida mal atendida), libera docenas de toxinas letales programadas para deshacer tejido biológico, dejando a su paso piel líquida en lugar de pus, que es la forma en la que el cuerpo está expresando que no le es posible hacer nada al respecto. También detiene el flujo de sangre hacia el miembro herido, acumulando gas y convirtiendo a la piel en una burbuja. El tratamiento para esta infección no ha variado mucho desde la Guerra Civil, se llama amputación.

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#4. El bicho que te devora desde adentro

Gusanos asesinos que se alimentan de carne humana viva (a diferencia de los que lo hacen de la carne podrida, la cual es más sabrosa para ellos normalmente).

Comienza con una herida, cualquiera, incluso una pequeña causada por la picadura de una garrapata. Es todo lo que el gusano barrenador necesita para plantar sus huevecillos en el cuerpo humano, tanto como 500. Una vez que han encontrado un lugar acogedor dentro de la herida, los gusanos procederán a alimentarse del tejido vivo, si se sienten atacados, escarbarán más la cavidad y no se detendrán hasta salir a la luz del otro lado.

Las muertes de humanos por infección de gusano barrenador son poco comunes en estos días, debido a que las personas se dan cuenta de que los gusanos salen por el orificio de la herida (y duele terriblemente además), pero el hecho de que aún suceda es perturbador.

Aun cuando no exista una herida en absoluto, estos pequeños infelices irán a buscar los orificios ya existentes en el cuerpo, boca, nariz, ojos y oídos, la miasis auricular no desfigura tanto como otras variedades, pero conlleva el riesgo extra de que los gusanos ataquen el cerebro.

Cuando los gusanos han tenido suficiente, emergen del cuerpo y se convierten en moscas adultas, volando para infectar a otros.

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#3. La picadura que da comezón por años

Imagina un parásito que se esparce por todo tu cuerpo, y ataca a los ojos volviéndolos opacos. Es la oncocercosis, que con el tiempo producirá gusanos.

El parásito Onchocerca volvulus es trasmitido por las moscas negras, un tipo de mosca que vive cerca de los ríos de corriente rápida y es de hecho la segunda causa de ceguera en el mundo. Al morder, la mosca negra infecta con larvas microscópicas el cuerpo humano. Estas habitan justo bajo tu piel, inofensivamente al principio. Pero una vez que maduran, comenzarán a reproducirse; una sola hembra puede liberar a mil gusanos al día.

Pronto, habrá cientos de millones de gusanos microscópicos bajo toda la piel, sistema linfático y ojos. Una vez que los gusanos alcanzan la superficie de la córnea, ésta se inflama, causando que se opaque con el tiempo y provocando ceguera.

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#2. El moho que secuestra tu cerebro

El moho del orden de mucolares vive básicamente en cualquier lugar donde haya plantas o tierra, lo que significa que todo el que lea este artículo probablemente esté cubierto de ellas justo ahora, o por lo menos quien haya salido recientemente.

La gente con bajas defensas para estos hongos comunes (como los que padecen diabetes o han recibido recientemente un trasplante de órganos) son susceptibles de contraer esta inmunda condición llamada mucormicosis rinocerebral.

Comienza como una infección de sinusitis, y como todo el que padece sinusitis cree que no puede haber nada peor en el mundo, pero esto lo es. Aparece una hinchazón de prácticamente todo lo que hay en la cabeza, incluyendo ojos y nervios craneales, después de una coagulación sanguínea y por consiguiente, trombosis. El rostro muere desde adentro, y se comienza a notar porque se va cubriendo de tejido necrótico negro.
Algunas veces se esparce de los senos nasales a la boca, matando el paladar. La única forma de salvarse a estas alturas sería remover el tejido muerto incluyendo el paladar, el cartílago nasal y parte del cráneo, cerebro y ojos, lo cual es prácticamente imposible. Si la infección no llegará a tanto, la parte más preocupante es que el hongo asesino habitará en el cerebro, provocando desorientación, con fiebre y tal vez ceguera.
Ahora, esta es la cosa: los investigadores han descubierto varios tipos de hongos en Brasil que invaden los cerebros de las hormigas, toman control de sus cuerpos y las obligan a dirigirse hacia un lugar más apropiado para el crecimiento del hongo, antes de matarlas.

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#1. La bacteria que te convierte en un muerto viviente

La neisseria meningitidis es una las bacterias que causan meningitis, una enfermedad de la que seguro has oído hablar y no necesita ser más horrible (pero así será de todas formas).
Si la contraes en un mal día, la neisseria meningitidis te golpeará de forma fulminante, con miembros en descomposición, un pulso casi inexistente y de hecho una disminución de las capacidades mentales.

Estar infectado con meningococcemia fulminante, significa que usualmente no se padecen los síntomas normales de una meningitis. Comienzan a presentarse los malestares, fiebre, náusea y dolor de cabeza, ya que la bacteria se multiplica en el flujo sanguíneo y provoca fallas en los órganos. En el lapso de unas horas, se presentan problemas para respirar y la presión sanguínea baja tan drásticamente que la sangre deja de llegar a las extremidades, que se tornan color púrpura y gangrenosos.

En algunos casos se contrae tanto la neisseria meningitidis como la meningococcemia fulminante, lo que significa que además de padecer lo que recién describimos, la bacteria también llenará el revestimiento del cerebro con pus, que provoca en quien la padece un estado de confusión, un choque séptico y coma. La meningitis de hecho baja el IQ. Si alguien sobrevive, después de una amputación de miembros, los problemas de aprendizaje se quedarán ahí.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero