Una y otra vez se repite la historia de federativos que detentan plazas de poder basados en sus cacicazgos e imponen de manera atrabiliaria sus caprichos, en detrimento del deporte y los deportistas. En vísperas de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, aún se encuentra en disputa quién será la pesista que represente al país, pues mientras la Conade, la Codeme y el propio COM determinaron que ese lugar le corresponde a Luz Mercedes Acosta, el presidente de la FMLP no cede y sostiene que ese lugar le toca a Carolina Valencia.
Por Raúl Ochoa
San Luis Potosí.- La sinrazón en la burocracia deportiva en el país no cesa. Ahora el escándalo alcanzó al levantamiento de pesas, pues dos de sus exponentes, Luz Mercedes Acosta y Carolina Valencia, se disputan sobre el escritorio el único boleto disponible en la rama femenil de esta disciplina para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
En el centro de la controversia se encuentra la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas (FMLP), cuyo titular, Rosalío Alvarado, deberá instrumentar la decisión conjunta de la jefatura de misión de la delegación olímpica y del Comité Olímpico Mexicano (COM) para que Acosta sea quien represente al país en el evento veraniego.
Estas instancias plantearon que si la FMLP desacata su resolución la halterofilia no será inscrita en las próximas olimpiadas. La medida afectaría al pesista yucateco Lino Montes, único exponente de la rama varonil de esta disciplina que no ha participado en la justa veraniega desde Los Ángeles 84.
No obstante, el martes 12, luego de que se reunió la Comisión Tripartita integrada por el COM, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) y la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), se presentaron visos de solución. El director de este organismo, Alonso Pérez, anunció que será hasta el miércoles 20 cuando la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas designe a la pesista que asistirá a la justa olímpica.
El directivo mencionó que existe la posibilidad de que México obtenga una segunda plaza en la rama femenil del levantamiento de pesas, pues la federación internacional de este deporte confirmó el dopaje de una de las atletas. Sin embargo, al día siguiente Alvarado dijo que no se podría contar con ninguna plaza adicional. “No es tan sencillo. La Comisión Tripartita piensa que si algún atleta sale dopado, en automático ascendemos en el ranking. Tengo a la gente que analiza diariamente el ranking mundial y puede haber modificaciones, pero a favor de otros países”.
Insiste en que no hay ninguna probabilidad de obtener una segunda plaza olímpica en la rama femenil por esa vía. Plantea que algunos integrantes de la Comisión Tripartita están muy ilusionados e incluso le pidieron que intercediera por medio de su amigo, el presidente de la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas (IWF, pos sus siglas en inglés), Tamás Aján. “Ya lo hice y no hay ninguna alternativa. No es de ‘enchílame esta gorda y ya’. Esto es un proceso totalmente diferente”, apunta.
Para acabar con la polémica, Alvarado adelanta que el organismo que encabeza inscribirá a Carolina Valencia. Así, queda fuera de la competencia Luz Mercedes Acosta, quien reclama su derecho de asistir a Londres y asegura que la federación violó los procesos del selectivo olímpico.
La historia
La disputa se originó el pasado mes durante el Campeonato Panamericano de Levantamiento de Pesas realizado en Guatemala, donde México peleó las dos plazas –una por cada rama– a las que podía aspirar, pese a que en diciembre de 2011 la federación fijó por escrito la política del selectivo.
El proceso original, acordado por escrito por la FMLP en diciembre pasado y corroborado un par de meses después por la jefatura de misión y la Comisión Tripartita, indicaba que el pesista seleccionado para Londres sería el mejor clasificado en el ranking mundial “vigente” al término del citado certamen, cuarto y último filtro clasificatorio.
De esa manera tanto la Comisión Técnica de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas como esta asociación civil acordaron verbalmente con el grupo de pesistas –hombres y mujeres– que ante el riesgo de una eventual eliminación lo importante del Campeonato Panamericano era asegurar la plaza olímpica. Además, en contra del proceso original, decidió realizar un nuevo control el viernes 8 para determinar a los merecedores de la plaza olímpica. Pero también lo hizo de manera verbal.
La polémica se suscitó cuando tres de las cuatro mujeres participantes, Carolina Valencia, Quisia Guicho y Aremi Fuentes, compitieron por debajo de sus posibilidades, enfocadas a levantar los kilos necesarios para obtener los puntos que aseguraran la plaza olímpica, antes que las medallas o marcas personales.
Luz Mercedes Acosta decidió aplicar su propia estrategia, al grado de ubicarse como la mejor atleta clasificada por México. Ahora, está acusada de “desacato e indisciplina” por la Comisión Técnica y la FMLP, pues aseguran que tomó ventaja “de la buena intención de sus compañeras y no respetó la sugerencia del equipo de entrenadores”.
Sin esperar la decisión oficial, Acosta abrió la controversia al destaparse en las redes sociales como la pesista a la que por ley y derecho le corresponde la plaza olímpica.
En el análisis que la Comisión Técnica y la FMLP presentaron ante la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), instancia ante la cual Acosta demandó la suspensión provisional del selectivo del viernes 8, indican que la deportista realizó su primer levantamiento de arranque por encima “arriesgando incluso los puntos que pudiese conseguir”.
El titular de la FMLP puntualiza que Luz Mercedes “no acató el acuerdo y cuando vio que ya habían competido el resto de sus compañeras entró levantando más. Por eso quedó arriba de la clasificación y ya la jefatura de misión y el Comité Olímpico Mexicano dicen que para ellos Luz Acosta es la que irá a los Juegos Olímpicos, pero ellos no pueden decidir. Por ley la designación nos compete directamente a nosotros”. Y anticipa que pese a todo, “Carolina Valencia está mejor preparada para afrontar los Juegos Olímpicos”.
Sin embargo, las cuentas no cuadran. Por un lado, Acosta reclama su mejor posición en el torneo de Guatemala con base en el ranking mundial de 2012, donde terminó en el lugar 10, mientras que la FMLP decretó un empate técnico al ubicar a ambas competidoras en la posición 12 de ese ranking, al tomar como referencia las clasificaciones de 2011 y 2012.
“Quedamos en realizar un último chequeo en el marco de la Olimpiada Juvenil, y que ahí se dieran con todo para ver quién levantaba más; no obstante, Luz Acosta se inconformó ante la CAAD, que le otorgó la suspensión provisional, la cual acatamos. Por eso dejamos sin efecto el control previsto para el viernes 8, pero queda con los mismos efectos la convocatoria que emitimos en diciembre; ésta nos dice que debemos conducirnos con base al ranking vigente. No podemos tomar como referencia la clasificación mundial de 2012, porque el año aún no termina. Así están las cosas”, dice el federativo.
Divisionismo
Desde la justa panamericana realizada en Guatemala el equipo nacional está fracturado. Acosta, a quien no sólo le despidieron a su entrenador, el cubano Joel Pastor Román, por considerar que estuvo “coludido” en las maniobras de la atleta y por haber entregado facturas apócrifas, fue obligada a integrarse al representativo nacional a partir del 31 de mayo último, pero aislada; entrena por su propia cuenta y con su propio método de trabajo.
Ella duerme en el mismo hotel de concentración, pero evita comer en el restaurante sede, propiedad de una hija de Alvarado, sobre todo cuando los atletas podrían ser objeto de un control antidopaje de último momento.
Proceso tiene una copia del análisis realizado por el entrenador en jefe de los equipos nacionales de levantamiento de pesas, el búlgaro Kostantin Darov, con el que la federación sustenta parte de sus argumentos para defender su decisión de elegir a Carolina Valencia. En este documento, Darov detalla que al regresar del panamericano de Guatemala el 20 de mayo, Luz Mercedes tomó la decisión de quedarse en la Ciudad de México y que al presentarse a su primer entrenamiento en San Luis Potosí el viernes 1 se entrevistó con la atleta para ajustar de la mejor manera posible su tipo de entrenamiento.
“Hasta el momento, como entrenador en jefe del equipo nacional no tengo información sobre el periodo de carga y descarga en que se encuentra en su preparación. Tampoco cuento con expediente o la ficha técnica que me permita, con base en mi experiencia, la localización y situación con la que la atleta pueda continuar con su entrenamiento”, detalla el entrenador.
Puntualiza que “Luz Acosta lleva su entrenamiento de manera diferente al resto de los miembros del equipo nacional, sin conocer ni haberme dado explicación alguna de quién se lo ha formalizado. Esto me deja imposibilitado para valorarla técnica y metodológicamente”.
Y añade: “Ello me impide, según las reglas del entrenamiento de nuestra disciplina deportiva generalmente aceptadas, presentar un pronóstico de sus parámetros actuales por no haber tenido más tiempo de preparación conmigo”. También asegura que su experiencia de 40 años como entrenador de levantamiento de pesas puede pronosticar la probabilidad de los resultados.
Aclara que del 20 de junio a la fecha no cuenta con ninguna información acerca del tipo de bioestimulaciones que emplea y qué tipo de medicamentos utiliza. “Estamos en un año olímpico y para que tengamos la completa seguridad obligatoriamente debe hacer una prueba de dopaje desde su regreso el 31 de mayo dentro del equipo nacional, situación obligatoria para cumplir estatutariamente con el programa ADAMS”, acota.
En lo que se refiere a Carolina Valencia, Darov opina que “es la atleta con mayores posibilidades de representar a México en los Juegos Olímpicos. En su carrera deportiva tiene todas las medallas de oro en el continente americano: Juegos Centroamericanos y del Caribe dos veces y Juegos Panamericanos. Posee actualmente la marca en arranque de este continente para la división de 48 kilos. También tiene medallas en el Campeonato Mundial Juvenil”.
El técnico no escatima elogios para Valencia: “Esperamos su completa cura del hombro izquierdo durante el campamento en Bulgaria para intentar la marca máxima en estos ejercicios. Ella puede realizar un arranque de 82 kilos e incluso 84 kilos y un envión de 104 a 106 kilos con un total de 190 kilogramos, que la colocaría en el tercer lugar del ranking 2011 publicado por la revista oficial Mundo Pesístico. Según mis pronósticos estas marcas serán suficientes para la más digna representación de México en esta olimpiada. Al mismo tiempo estos serán tres nuevos récords en arranque, envión y total a nivel panamericano. Con poca suerte podemos ir más allá del pronóstico”.
Exclusión
En entrevista, Acosta reconoce que aplicó su propia estrategia en el Panamericano, pero alega: “Fue para proteger mi plaza, pues no estoy peleando unas enchiladas”. Y exige a la federación que respete el proceso selectivo olímpico inicial, firmado por su presidente, Rosalío Alvarado, y avalado por la Comisión Tripartita. Exige que la federación no cometa una injusticia “basándose en un ranking ficticio, cuando el proceso selectivo se refiere al ranking vigente”.
La deportista comenta que desde que se reintegró a la selección su federación no se ha comunicado con ella: “Desde que llegué soy el patito feo y entreno sola en una tarima sin que nadie se dé cuenta de lo que hago o dejo de hacer”. Asegura que cumplió al ciento por ciento con los cuatro chequeos establecidos y sostiene que la federación va a seguir sacando argumentos en su contra, pero eso no avala al organismo.
Dice que se negó a realizar el último control que intentó aplicarle la federación porque no confía en esta asociación civil, pues asegura que no aplica las reglas con imparcialidad. “Con jueces que ellos mismos ponen y les ordenan lo que hay que hacer. Sé cómo lo hacen porque los he visto. En la federación la esposa del presidente es la juez, su hijo es el juez y su hija prepara la comida. Es toda la familia”. Explica que por eso solicitó al CAAD la suspensión provisional del control ordenado por la FMLP.
Expone que sólo en igualdad de condiciones hubiera aceptado someterse a un quinto control, pero sin entrenador se siente en desventaja. Dice que no le permiten ver las tablas para comparar sus resultados con los de Carolina y afirma que la federación escamotea la información.
“Los deportistas no nos merecemos este trato. Bendito Dios que el selectivo está firmado y avalado por la Comisión Tripartita, porque si así no lo respetan imagínate sin ninguna regla. Sólo peleo lo que me corresponde por derecho, y de forma racional”.
–Rosalío Alvarado argumenta que el día que se cambió la estrategia para asegurar la plaza olímpica usted estuvo de acuerdo –se le plantea.
–Es cierto. Se trataba de asegurar la plaza, porque ya no la pueden regar más después de no tener dos plazas en el mundial pasado, así que no haberla obtenido en nuestra propia zona sería una vergüenza.
Luz, quien finalizó octava en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, recuerda que después del Panamericano de Guatemala la federación argumentó que aún faltaba por efectuarse el preolímpico de Oceanía para designar a la pesista mexicana clasificada a Londres.
“Mientras, el Comité Olímpico Mexicano, la jefatura de misión y la Conade se pronunciaron por respetar los procesos olímpicos. Si la federación se metió un autogol no es mi problema. El proceso debe respetarse”, dice.
Por eso, “lo primero que hice fue mandar una carta el presidente de la República y otra a mi gobernador (de Sonora) y empecé a ventilarlo a los medios. Fue como decir: háganme caso porque aquí va a pasar algo turbio, y no lo podemos permitir… no es fácil pelearse con una federación, y menos si no le asiste la razón. Para mí no es fácil estar donde no me quieren y entrar como un perrito: oye, ¿qué vamos a hacer mañana? No me dicen nada. Si no es por otras personas de forma oficial no estoy enterada”.
Acosta advierte que si la resolución de la FMLP no le favorece llevará su caso a instancias legales, y amaga: “van a salir muchas cosas, muchos trapos al sol. Por ahora no le puedo decir nada, pero me pueden obligar a decir absolutamente todo lo que sé”.
Por su parte, Carolina Valencia comenta que se siente segura de su potencial y espera el fallo de la FMLP. Dice que de igual forma defenderá su plaza olímpica y reta a su competidora directa a dirimir el boleto olímpico en la tarima: “que se demuestre la calidad de los atletas donde debemos hablar los atletas, no ante los medios de comunicación ni yendo a oficinas de directivos. Nada de eso”.
–Apro





