México, 2 Ago. (Notimex).- El especialista y asesor de medios de comunicación, producción de música grabada y editoras, Efrén Huerta, aseguró que el futuro del disco compacto será desaparecer y junto con ello la industria misma, ante una falta de conciencia social de respeto a los derechos de autor y de propiedad intelectual.
Ello, al participar en la mesa "Historia, presente y futuro de la industria del disco", en el marco del Primer Seminario Taller "La creatividad en la sociedad del conocimiento”, con el tema “Industrias culturales y nuevas tendencias en la propiedad intelectual”.
En el evento, organizado por las Comisiones Unidas de Radio Televisión y Cinematografía y la de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, Huerta destacó que "lo que es un hecho es que hay una gran crisis en la industria del disco.
“Sobre todo con la piratería que está a punto de acabar con ella y eso está haciendo un daño muy grande para los compositores, intérpretes, productores, editores y distribuidores.
“De hecho, no hay artistas nuevos que se conviertan en fenómenos musicales desde hace muchos años".
El ex presidente de la Asociación Nacional de Productores de Fonogramas y Videogramas (Amprofon) abundó que todo ello es consecuencia del delito social que representa la piratería.
"Sin embargo, la verdadera caída del mercado lo está viviendo el disco físico, porque sin duda los nuevos formatos digitales darán a la música un verdadero repunte en su consumo, porque el insumo de la música en los nuevos aparatos será fundamental.
“Ya estamos en los umbrales de los dispositivos móviles de gran capacidad, para consumir y llevar la música a donde sea vía satelital, no tanto datos y videos", aseveró.
Aseguró a Notimex que la piratería se fortalece por una falta de cultura social de respeto a los derechos de autor y derechos de propiedad intelectual, donde la gente quiere tener algo y si lo consigue barato lo compra, sin pensar en el daño que con ello provoca a los creadores y a la industria en general.
"Es la oferta de un producto apócrifo, que da la posibilidad de no pagar su costo real; las disqueras no tienen ninguna responsabilidad en esto; aunque debieron haber hecho en su momento una reducción en el precio de los discos, de común acuerdo con todos los involucrados en el proceso, porque también reducir las ganancias implica mucho sacrificio", expresó.
Efrén Huerta destacó que desde Amprofon se trató de hacer un control en la compra venta de discos compactos, especialmente los que entran al país de otras naciones productoras.
"Hicimos todo lo posible por detener la caída de la industria, retrasamos los efectos, pero a fin de cuentas no pudimos detener la debacle, incluso se intentó pactar con los mismos piratas para reconvertirlos al mercado formal", expuso.
Luego de conseguir una legislación que castiga la piratería, el especialista destacó que pese a ello: "El problema es que la venta pública aún sigue impune, la piratería desgraciadamente ya es una forma de vida, porque no hay sector productivo que no sea pirateado, hoy se esta acabando el disco, mañana será otro rubro como el vitivinicola o farmacéutico".
La facilidad de reproducción del disco compacto y del cassette vino a acelerar esta crisis a diferencia de la industria del disco en vinil o acetato, que tenía que contar con el montaje de una planta industrial con maquinaria pesada, que difícilmente alguien del mercado informal hubiera podido armar.
"Los duplicadores, primero de cassette y ahora de discos compactos, se puede dar en cualquier lugar; la tecnología facilitó que la piratería se fortaleciera y sólo podemos debilitarla si hubiera la conciencia de respeto a los derechos de autor y derechos de la propiedad intelectual", puntualizó.
El especialista aseguró que aun “estamos a tiempo de fomentar una conciencia de cultura social de respeto a los derechos, en la era de los nuevos dispositivos digitales, porque es inevitable la muerte del disco físico, estamos llegando al punto de que ya no hay nada que piratear, las compañías mexicanas ya no producen discos, no hay nuevos artistas".
Subrayó que lo único que se comercializa en el país es lo que se produce en otras naciones y el talento mexicano desde compositores hasta intérpretes, productores y distribuidores, ya no tienen oportunidades.
"La industria está agotada de recursos, por eso ya no se ven nuevos talentos desde hace 15 años. Eramos punta de lanza en el mundo en el lanzamiento de talento, ahora también estamos perdiendo ese lugar de 70 años, ahora somos el primer país en piratería en América Latina", resaltó.
Explicó que parecería un sueño, pero una vez que haya una rentabilidad en la venta por línea, que las disqueras obtengan ganancias volverán quizá a invertir en nuevos prospectos: "El Disco de Oro se daba por medio millón de álbumes vendidos, hoy por sólo 30 mil copias se puede otorgar ese galardón".
Aseguró que el CD desaparecerá por completo del mercado en 10 años, porque no se puede competir con el pirata que no paga impuestos y ofrece los productos copia en costos ínfimos.
"Tenemos una legislación avanzada desde 1991, que dirige Amprofon, el objetivo era conseguir una que reconociera el derecho de autor, que se tipificara el delito de piratería con ocho años de cárcel, sin derecho a fianza, con una penalidad, pero sin condena social, porque la gente ve la piratería como una forma de obtener algo barato", concluyó.




