Una plaza pública pretende convertirse en la punta lanza para el rescate de Ciudad Juárez, después de la tragedia

11/12/2012 - 7:00 am

Por Judith Torrea

Ciudad Juárez, Chihuahua (dpa) – En la zona de la Plaza Cervantina de Ciudad Juárez, donde sólo viven tres familias entre edificios abandonados, una cantina y dos hoteles por hora, hay desde hace un mes un pasaje insólito para esta ciudad azotada por la violencia.

Los niños juegan, muchos llegan a tomarse fotos en murales de artistas urbanos y los sábados hay espectáculos gratuitos de música, danza, literatura y lucha libre, entre otras manifestaciones culturales.

"Ha cambiado mucho nuestras vidas", dice Serafina Gómez, vecina de la plaza, de 51 años, madre de tres hijos.

"Antes había mucho malviviente, de los que se metían a robar a las casas, drogadictos, sexoservidoras (prostitutas) pero ya no. Nunca pensé que con un poco de pintura iba a cambiar, pero desde que empezaron a hacer los murales todo está más pacífico", agrega.

Todo comenzó en septiembre cuando un grupo de 12 jóvenes, llamado Punta de Lanza, decidió rescatar este espacio situado en el centro histórico de Juárez. Ninguno de ellos conocía la plaza, que en los años 80 y 90 había sido escenario de obras de teatro con actores como el ahora reconocido Joaquín Cosío.

"Regresé de vivir ocho años en la Ciudad de México y encontré a una ciudad completamente deprimida", afirma Gustavo Ruiz, de 30 años, coordinador de Punta de Lanza. "Todo el mundo quería hacer algo y no sabían qué".

Un día, en un recorrido que hicieron, descubrieron esta plaza. Decidieron adoptarla. Comenzaron a limpiarla, a invitar a artistas a realizar murales del libro "Don Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes, a recaudar fondos por Internet para reconstruirla y desarrollar actividades culturales.

En noviembre quedaron listos los murales y se pusieron en marcha las actividades.

"No se trata de una plaza, sino de plantear ideas de qué hay por hacer en Juárez. Y llamar la atención de espacios que hay que rescatar", añade Ruiz, en una ciudad donde han sido asesinadas en los últimos cinco años más de 11.300 personas.

El fin de semana pasado unas 200 personas disfrutaron el sábado de dos peleas de lucha libre con la gran atracción de Princesa Guerrera y la presentación del tercer número de la revista GroTexto con su directora Judith Erato y la lectura del poeta Jorge López Landó.

El rap de Alonso Rivera "Marms" irrumpió en el ring que habían rentado para la lucha, bajo la luz de las farolas que estrenaban vidrios tallados de colores.

La noche en la que se cumplía el 353 aniversario de la fundación de Ciudad Juárez la plaza recreaba otros mundos posibles.

"Este es uno de los pocos lugares en el que me siento libre", dice el rapero Marms, estudiante de criminología de 21 años y trabajador de una planta purificadora de agua.

El suelo brillaba y aún olía a lejía con la que los jóvenes habían acondicionado la plaza horas antes. Ocho agentes de la policía vigilaban los callejones que colindan con la avenida Lerdo y la Ramón Corona.

La familia dueña del hotel Correo prestó la electricidad para los equipos de sonido y otros vecinos donaron el agua. Las zanjas del suelo fueron cubiertas de arena por los vecinos para evitar accidentes en un adoquinado surcado de alcantarillas rotas y agujeros profundos.

Ahora el reto, dicen los impulsores de la iniciativa, está en empujar a las autoridades para que realicen su trabajo.

Hasta el momento, según Ruiz, no se ha podido conseguir que les den pintura para que los jóvenes sigan remodelando la plaza "porque no hay partida presupuestaria" para ello, con la paradoja de que el alcalde de la ciudad, Héctor Murguía, es un empresario con negocios precisamente en el sector de la pintura.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

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