Una mujer expresó a The New York Times su temor de asistir a sus consultas prenatales, pese a que son indispensables, ante la presencia de ICE en clínicas de Minnesota.
Ciudad de México, 6 de febrero (SinEmbargo).- Los operativos del ICE en Estados Unidos, especialmente en Minnesota, están perjudicando el acceso a la salud de mujeres embarazadas, como varios medios de comunicación y testimonios en redes sociales están evidenciando. La situación ha llevado a un grupo de médicos a emitir un pronunciamiento público en el que alertaron del grave impacto en la salud por la disminución de las asistencias a las consultas.
Médicos de Minnesota alertaron sobre un incremento en las ausencias de las citas médicas, lo que en general está poniendo en riesgo el acceso a la salud, aunque particularmente los embarazos, todo como resultado de los operativos que en ese estado mantienen el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), según explicaron los especialistas de la salud en una carta “We Do Care”, que se publicó en The New England Journal of Medicine.
A través de la misiva, especialistas de la salud del Minnesota Physician Voices aseguraron que mientras la presencia de agentes del ICE aumenta en Minnesota, la presencia de pacientes disminuye, incluyendo los casos de urgencia. Y cuando el personal del hospital se comunica con los pacientes, éstos argumentan que sienten miedo de salir de su casa, de trasladarse en transporte público e incluso el caminar del estacionamiento a la clínica se ha convertido en temor.

Los médicos destacaron que esta situación no sólo está afectando a migrantes irregulares, también a migrantes que cuentan con los permisos necesarios para estar en ese país, a refugiados y a ciudadanos estadounidenses, lo que está generando una crisis más amplia, ya que, además, orilla a los pacientes a ir postergando la atención que requiere su salud, lo que provoca que las enfermedades evolucionen y generen mayores complicaciones.
Aunque en general esta situación está generando una grave impacto en la salud en general, con casos de diabetes interrumpidos, menores que no se han vacunado, entre otras, incluida la salud mental, los especialistas destacaron que las embarazadas están siendo particularmente afectadas. Recordaron que una ocasión presenciaron como una mujer embarazada fue arrestada por agentes federales, lo que explica el miedo de los pacientes para acudir a las citas.
Una investigación periodística de The New York Times muestra el caso de una mujer embarazada, sin documentos, identificada como Ana, quien relató que dejó de acudir a sus citas médicas por miedo al ICE. Detalló que la última vez que acudió a una revisión médica observó que los agentes federales rondaban la clínica. “Hay mucha redada, mucha migración Estaban cerca de la clínica, me dio mucho miedo y no sabía si iba a regresar a mí hogar. Esa fue la última vez que yo asistí a mis citas presenciales”, dijo.
Ante el contexto antiinmigración por el que actualmente atraviesa Minnesota, otras mujeres están colaborando con mujeres como Ana para hacerles llegar comida. “Fernanda trabaja como partera, pero en sus días libres se ofrece como voluntaria para llevar alimentos y artículos para bebés a mujeres embarazadas como Ana, una madre soltera indocumentada de dos hijos de México. Ana pidió no ser identificada por temor a ser atacada”, señaló The New York Times.
Por ello, Ana optó por la atención médica en línea, sin embargo, no es suficiente, ya que no es posible que la valoren correctamente. “No es suficiente porque has de cuenta que la doctora no escucha su latidito de mi bebé, no mide la pancita”, dijo la mujer. Y es que los proveedores de salud informaron que en el último mes, la presencia de los agentes del ICE fue visible al menos 11 centros médicos diferentes. Incluso, el rotativo pudo captar como los oficiales detuvieron a dos personas a las afueras de la Clínica Whittier en el sur de Minneapolis.
Ahora Ana, además de dejar uno de los dos trabajos que tenía para cubrir sus gastos, también está considerando parir en su propia casa, lo que representa un riesgo para ella y para el bebé, que se suma a la preocupación de no tener para comprar las cosas para su nuevo hijo. “Tengo que salir a trabajar en un trabajo, el otro ya no estoy yendo, yo tengo que salir temprano para que tenga tiempo como de no encontrármelos [a los agentes del ICE], es muy difícil”, dijo.
“Yo no sé si si voy a alcanzar a salir con este dinero todo mi mes. No tenemos cunas, no tenemos cosita, no tenemos pañales, ya se me están acabando mis vitaminas, no no sé si las voy a conseguir”, comentó la mujer. “Mi plan era ir al hospital para tener ahí a mi bebé, pero ahorita no tengo muy claro si sí quiero ir al hospital o pedir que me ayuden aquí, son, yo creo, que las dos son igual de miedosas”, añadió.
En este sentido, Fernanda enfatizó la preocupación por las complicaciones que se podrían presentar durante un parto en casa, como que la madre presente diabetes, presión alta o incluso convulsiones. Asimismo, expresó su preocupación por el bebé y por las condiciones en el que nacerá, ya que, dijo, debe haber alguien con experiencia en ese tipo de procedimientos o todo podría salir mal.

“Mi mayor preocupación es que nos vamos a perder algo, que habrá bebés demasiado pequeños, madres con diabetes. Me preocupa que las madres desarrollen presión arterial alta y terminen teniendo convulsiones”, dijo la partera. “Tienen que estar en un lugar estéril. El bebé tiene que poder respirar. Alguien tiene que comprobar que el bebé puede moverse y que no tiene una infección. Si deciden hacer esto sin la supervisión de un proveedor de atención médica acostumbrado a realizar partos en casa, será desastroso”, concluyó.
Aunque desde 2021, el ICE cuenta con una política que “exime” a las mujeres embarazadas, en posparto y lactantes de que una detención fuera de “circunstancias excepcionales”, The New York Times señaló que durante la actual administración del Presidente Donald Trump se tiene registro de dos mujeres embarazadas detenidas, desde noviembre de 2025.
Asimismo, pese a que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) aseguró que “los embarazos bajo custodia de ICE son extremadamente raros”, tampoco comentó en entrevista con The New York Times algo sobre la política de 2021. Y al ser cuestionado por las dos mujeres embarazadas, el DHS sostuvo que en ambos casos las las gestantes estaban ilegalmente en Estados Unidos, señalando “que los casos de asilo pendientes no confieren estatus legal”.
En redes sociales, las afectadas también están evidenciando esta situación. Tal es el caso de una mujer identificada como Deysi_rm1 quien a través de TikTok publicó varios videos explicando que desde que el ICE llegó a Minnesota dejó de asistir a sus consultas prenatales, pese a contar con 36 semanas de gestación. Asimismo, ahondó que la situación se está poniendo más crítica, lo que la ha orillado a ella y a su familia a no salir ni por la despensa que requieren para alimentarse.
“Tengo 36 semanas de embarazo y desde que migración llegó a Minnesota no he podido acudir a mis chequeos prenatales, ni mucho menos ir a comprar las cosas que me faltan para cuando nazca. He visto videos donde están afuera de las clínicas y hospitales, y la verdad no me quiero arriesgar, ni pasar por ese mal momento”, dijo la mujer, quien detalló que para evitar salir, incluso, pedían su despensa a domicilio, ya que no sabían como enfrentar la situación.
“Cosas que eran completamente normales como ir a comprar la despensa o ir a dar la vuelta, dejaron de serlo. Ahora, hasta la despensa tenemos que pedir a domicilio. La verdad es que esto se está poniendo peor que en la pandemia. Todos tenemos la esperanza de que esto se quite, pero en lugar de que se quite cada vez va empeorando”, añadió Deysi_rm1, quien otros videos, informó que tuvo que mudarse a otra ciudad, sin dar mayores detalles, para ahí continuar con su atención médica.
@deysi_rm1 Cosas que tuvimos que cambiar desde que llegó ice a Minnesota . . . . #paratii #pregnant #migrantes #redadas #migracion
El medio independiente The 19th recogió los testimonios de varios médicos ubicados en Ciudades Gemelas, Minnesota, quienes también señalaron que las asistencias a consultas prenatales han disminuido, pese a que estos procedimientos son fundamentales para prevenir complicaciones, entre ellas “la diabetes gestacional, la preeclampsia e incluso la muerte fetal”. Estas inasistencias responden al temor de las mujeres gestantes de encontrarse con oficiales de migración.
“Estamos observando tasas significativas de inasistencia a las consultas de atención prenatal en nuestras clínicas”, comentó Chelsea Thibodeau, médico en un hospital de Minneapolis en donde atiende casos prenatales y partos en uno de los hospitales. “Sin duda, hemos escuchado de pacientes de mi clínica que no se sienten seguras al acudir”, añadió la especialista al respecto de esta situación, que también está orillando a las pacientes a parir en sus casas, pese a que podrían necesitar cirugías complejas.
Los especialistas también enfatizaron la importancia de los análisis y demás diagnósticos que una mujer embarazada requiere para prevenir complicaciones. “Existen muchas afecciones durante el embarazo, ya sea anemia, presión arterial alta, diabetes gestacional o restricciones del crecimiento; identificarlas y abordarlas de manera temprana puede marcar una gran diferencia en el desarrollo fetal y en la salud tanto de la embarazada como del feto”, afirmó Thibodeau.
Otro médico obstetra, quien prefirió mantenerse en el anonimato, entrevistado por The 19th, confirmó el temor de sus pacientes de acudir a consulta desde que el ICE arribó a Minnesota. Incluso, dijo, que las mujeres gestantes tampoco quieren acudir a compra los víveres necesarios para alimentarse adecuadamente, lo que podría ser peligroso para la gestantes, quien tiene que consumir diariamente alrededor de 300 calorías adicionales, por lo que, de no seguir la dieta correcta, podrían desarrollar afecciones graves.

Por su parte, una enfermera obstetra que tampoco quiso identificarse, relató que ha sido testigo de tres casos de ruptura prematura de membranas (RPMP), de los cuales dos terminaron en aborto espontáneo. La profesional de la salud dijo que desde hacía varios meses atrás no había visto un caso similar pero que tras el inicio de los operativos del ICE, se presentaron esos tres casos, lo que, consideró, pueden ser por estrés extremo.
“No puedo decir por qué sucedió, pero sin duda es notable”, dijo la enfermera que labora en algún hospital de Ciudades Gemelas. “He observado un aumento notable de rotura prematura de membranas en nuestra práctica, así como de hipertensión gestacional y diabetes gestacional”, añadió y sostuvo que varios de sus pacientes también han sido diagnosticados con depresión.
Todo este contexto ha orillado a algunos obstetras y ginecólogos a realizar visitas a domicilio o a enviar los medicamentos por correo. Sin embargo, este recurso no se puede puede aplicar con todos los pacientes, como explicó Erin Stevens, ginecóloga obstetra de Minnesota. Mientras que Kendra Harris, ginecóloga-obstetra de St. Paul, comentó que las pacientes también están solicitando certificados de embarazo, con la esperanza de que este documento les sirva contra una detención del ICE o que, al menos, reciban un mejor trato.




