Torturas, abusos y hasta muertes rigen el encierro de migrantes en un centro de Texas

15/02/2026 - 5:06 pm

Incomunicación, golpes y hasta fallecimiento son las acusaciones que día a día se suman contra el Campamento East Montana, un centro de detención de migrantes a cargo del ICE.

Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).- Las denuncias por violaciones a los derechos humanos en los centros de detención de Estados Unidos continúan en incremento, como resultado de la política antiinmigrante que estableció el Presidente Donald Trump. Un ejemplo que evidencia esta situación es el Campamento East Montana, que está siendo blanco de denuncias por las condiciones en las que se encuentran los detenidos, migrantes, particularmente, de origen latino.

Ubicado en El Paso, Texas, el Campamento East Montana se convirtió en el centro de detención para migrantes, más grande de la Unión Americana, a donde llegan los quienes caen en manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) antes de ser deportados a sus respectivos países. Incomunicación, tortura e incluso muerte, es lo que algunos migrantes pasan en este tipo de centros de detención.

En enero tuvo lugar la muerte de un hombre, identificado como Geraldo Lunas Campos, de 55 años de edad y de origen cubano, mientras se encontraba bajo custodia del ICE. Aunque la versión de las autoridades estadounidenses señaló que el hombre se intentó suicidar, los hallazgos forenses determinaron que en realidad se trató de un homicidio.

Operativo en el sur de Los Ángeles. Foto: Cortesía Unión del Barrio vía La Opinión

De acuerdo con los informes de la autopsia, consignados por la agencia The Associated Press (AP), la causa de muerte de la víctima fue asfixia, además, en el cuerpo se hallaron signos de forcejeo, abrasiones en pecho y rodillas, así como señales de compresión en el cuello y torso. A lo que se suman los testimonios de personas que pudieron observar el momento en que Lunas Campos quedó inconsciente, durante la represión física que en su contra ejercieron los oficiales del ICE en el Campamento East Montana.

El medio KTEP destacó que en ese mismo centro de detención – que actualmente albergar a aproximadamente tres mil personas, quienes son alojados en casas de campaña a la espera de ser deportados– desde diciembre y hasta mediados de enero, habían perdido la vida tres hombres, lo que ha encendido las alarmas de activistas y organizaciones en favor de la población migrante de Estados Unidos, quienes exigen el cierre del centro.

Las otras dos muertes corresponden a un hombre identificado como Víctor Manuel Díaz, originario de Nicaragua, quien presuntamente se suicidó, el pasado 14 de enero, por lo que las investigaciones para determinar su fallecimiento, continúan. El otro hombre que perdió la vida bajo la custodia del ICE fue identificado como Francisco Gaspar Andrés, originario de Guatemala, cuya muerte, en un hospital de El Paso, supuestamente se debió a causas médicas, en diciembre de 2025.

En el caso de Lunas Campos existen dos testigos del momento en que fue amagado por los agentes del ICE, sin embargo, ésta dependencia está intentando deportarlos lo más rápido posible a sus países de origen, El Salvador y Cuba, mientras sus abogados intentan que se extienda una orden judicial para que puedan declarar en el caso del cubano muerto, de quien el ICE destacó que contaba con antecedentes penales, como robo menor, conducir en estado de ebriedad y posesión ilegal de armas.

Denuncian “condiciones inhumanas”

Durante los primeros días de este mes de febrero, funcionarios y congresistas demócratas denunciaron las “condiciones inhumanas” en las que se encuentran los detenidos del Campamento East Montana, ya que además del abuso físico que reciben los recluidos en el lugar, también se está ejerciendo negligencia médica contra los migrantes. Esto, luego de que se diera a conocer que en ese centro de detención se habían identificado casos de tuberculosis y 18 casos de COVID-19.

Fue Verónica Escobar, representante federal de El Paso, quien tras una visita al Campamento East Montana, tuvo conocimiento de las infecciones que están surgiendo en ese lugar. “Muchos de los problemas crónicos que he reportado al público y a los miembros de mi comité persiste”, aseguró Escobar en una publicación en su perfil de la red social X, en la que detalló que desde el pasado mes de enero tuvo conocimiento de la información, de la que también fueron enterados funcionarios del ICE.

Por su parte, Laura Cruz-Acosta, portavoz de la ciudad de El Paso, confirmó la situación a través de un comunicado, en el que aseguró que las autoridades sanitarias de la ciudad estaban al tanto de la emergencia sanitaria en ese centro de detención. "Recibieron notificaciones relacionadas con la tuberculosis en el Campamento East Montana a través de los protocolos de notificación obligatorios", señaló en declaraciones retomadas por The Texas Tribune.

También enfatizó la obligación por parte del ICE de reportar a las autoridades locales y estatales sobre las afecciones que en ese centro de detención surjan, aunque sólo sea una sospecha, lo que incluso establece la ley estatal de Texas. Asimismo, subrayó que es el ICE el responsable de diagnosticar y controlar las infecciones, como en el caso de la tuberculosis o del Covid-19, que padezcan los migrantes que se encuentren bajo su custodia.

Estados Unidos y su factor interno
Personas asistiendo a una vigilia con velas encendidas llevadas a cabo para Alex Pretti, en San Francisco, California, Estados Unidos. Foto: Ziyu Julian Zhu, Xinhua

Un encierro insalubre

Pese a estos señalamientos, Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), negó en un comunicado, referido por The Texas Tribune, que existieran casos de tuberculosis en el campamento. “No hay casos de tuberculosis en las instalaciones de ICE de El Paso”, aseguró. Incluso aseguró que los migrantes detenidos y en custodia del ICE están recibiendo la “mejor atención médica” de toda su vida. “Esta es la mejor atención médica que muchos extranjeros han recibido en toda su vida”, enfatizó.

McLaughlin agregó que, tras entrar en custodia del ICE, los migrantes reciben atención médica integral, que incluye salud mental y dental. Por su parte, Cruz-Acosta, en una de las últimas publicaciones sobre el caso, destacó que los personas que fueron diagnosticadas con tuberculosis, fueron tratadas y ya no se encuentran en el Campamento East Montana, mientras que de las personas que presentaron síntomas de Covid-19, dijo que no tenía mayor información.

Desde septiembre de 2025, la Unidad de Supervisión de Detención del ICE emitió un informe de inspección en el que se evidenció las malas condiciones en las que se encontraban los detenidos del Campamento East Montana, desde la apertura de éste, que, ante la premura por iniciar operaciones, violó, al menos, “60 estándares federales para la detención de inmigrantes”, según del documento, obtenido por The Washington Post, en donde se destacó que los detenidos fueron “encerrados en las instalaciones inacabadas”.

Una de las primeras observaciones que se hizo sobre este centro en la inspección es la referente a la “construcción apresurada y la apertura anticipada de la instalación improvisada” del centro, ya que se destacó que los detenidos fueron recluidos en “una obra en construcción”. Esta situación impactó en las vías de comunicación, que impedían a los internos comunicarse con su familia o sus abogados, lo que viola las normas del ICE, lo que se suma a que ésta corporación tampoco hizo pública la relación de los detenidos, por lo que los familiares de éstos desconocían su paradero.

Referente a las condiciones en la que los migrantes permanecían en dicho centro, el informe destacó que no existió ni un trato ni una supervisión adecuada de las condiciones de salud de los detenidos. Además, a muchos de ellos tampoco se les permitió conocer sus casos y también desconocían al oficial de deportación que se les asignó, situaciones que también implica una violación de las normas del ICE.

Un hombre que estuvo detenido por 24 días, en ese centro de detención, identificado como Ricardo Quintana Chávez, quien buscaba asilo en Estados Unidos, dijo a The Washington Post, en la que relató que durante su reclutamiento, antes de ser deportado a Perú, recibió “galletas, dulces y papas fritas en lugar de comidas” y que las instalaciones estaban en malas condiciones por lo que era común lidiar con la filtración agua proveniente de las duchas del lugar.

Quintana Chávez relató que él es originario de Perú, en donde se desempeñaba como periodista, sin embargo, tras recibir amenazas por su labor informativa huyó hacía Estados Unidos y se instaló en Miami, en donde fue arrestado por vender ceviche en la vía pública, sin los permisos correspondientes, pero a pesar de que aceptó la deportación voluntaria, durante su estancia en Campamento East Montana no les informaron sobre el estado de su caso de asilo.

“Nunca, jamás, jamás, hablas personalmente con un agente de ICE sobre tu caso”, dijo el migrante. “Nos dan respuestas genéricas y cuando te centras en un solo tema, dicen: 'No conozco tu caso, no podría decírtelo'”, dijo a The Washington Post, al que detalló que las áreas y el tiempo de recreación, que según las normas del ICE debería ser de una hora, eran insuficientes, ya que los detenidos sólo podían estar en esa zona 40 minutos. “Solo hay un patio para todos, y es muy pequeño”, dijo Quintana Chávez.

ICE
Los agentes del ICE como en la ficción tienen "permiso para matar". Foto: X @Sec_Noem

El informe de la Unidad de Supervisión también señaló que hubo historiales médicos que no se completaron e incluso otros que ni siquiera se hicieron, lo que impidió que se lograran identificar “condiciones médicas crónicas emergentes o pasadas, problemas de enfermedades mentales como ideación o intención suicida u homicida que pudieran llevar a un problema de seguridad para la vida del detenido", según refirió el rotativo estadounidense.

Otro de los aspectos que destacan en el informe es la carencia de “buenas políticas y prácticas” en las instalaciones del Campamento East Montana, ya que además de albergar a migrantes de “todos los niveles de seguridad”, ya que se pueden encontrar migrantes con y sin antecedentes penales por igual, los guardias del lugar, pese a estar armados, no cuentan con la capacitación necesaria para utilizar de manera justificada la fuerza letal, lo que deja en "una grave vulnerabilidad" a los detenidos.

Meses después de que The Washington Post hiciera público el informe de la Unidad de Supervisión de Detención del ICE, el diario estadounidense The Independent dio a conocer, en diciembre de 2025, que organizaciones en favor de los derechos humanos presentaron una denuncia en contra del ICE, al que acusan de torturar física y mentalmente a migrantes, particularmente a cuatro de origen cubano, mientras se encontraban detenidos en el Campamento East Montana.

La denuncia fue presentada ante el ICE por parte de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, en conjunto con otras organizaciones a favor de los derechos civiles, en la que se recogió, a través de entrevistas, el testimonio de 45 migrantes detenidos, quienes describieron que durante su permanencia en dicho centro, fueron maltratados física y mentalmente, situación que, incluso, calificaron como una “tortura mental", ya que los presionaban para que cruzaran ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y México.

Hacinados entre la peste

Los migrantes detallaron que las condiciones en el Campamento East Montana eran inhumanas, ya que además de estar albergados en pequeñas celdas, junto a baños abiertos, de donde se desprenden olores insoportables, tampoco pueden descansar, debido a que las luces del lugar permanecen encendidas las 24 horas del día y tampoco se les brinda un tiempo adecuado al aire libre para que se desestresen, y en varios casos se les a retrasado la entrega de medicamento para tratar alguna enfermedad crónica.

A esto se suman las golpizas y agresiones físicas, así como mentales, que contra los detenidos ejercían los agentes del ICE, quienes mantenían el rostro cubierto. Algunos testimonios aseguran que las fuerzas del orden les llegaron a aplastar los testículos. Por ello, los migrantes detenidos muchas veces tuvieron que recurrir a la huelga de hambre, como protesta para llamar la atención de las autoridades estadounidenses y así satisfacer sus necesidades más básicas.

Entre las entrevistas se puede encontrar el relato de un hombre de origen cubano, identificado como Isaac, de 43 años de edad, quien vivía en Florida, pero tras ser detenido y resistirse a ser deportado a México, fue golpeado brutalmente por un grupo de aproximadamente 30 guardias del ICE. “Mi miedo es que un día nos suban a un autobús, nos pongan bolsas en la cabeza y nos abandonen en medio del desierto para que nos las arreglemos solos”, expresó en su testimonio, retomado por The Independent.

Otro hombre, también originario de Cuba, quien se identificó como Benjamin, de 49 años de edad, relató que como medida de presión para que cruzara vountariamente hacia México, los agentes del ICE le advirtieron que lo deportarían por la fuerza. “Dijeron que nos esposarían, nos pondrían bolsas en la cabeza y nos enviarían a México”, contó Benjamín, quien aseguró que en una ocasión fue amagaron y lo llevaron en un autobús con destino a la frontera sur. "Estas amenazas parecen una tortura mental", expresó.

Ciudadanos usan silbatos para advertir la presencia de agentes y celulares para grabar la brutalidad. Los dos asesinados por el ICE eran parte de ese esfuerzo.
Imagen del 10 de enero de 2026 de un manifestante sosteniendo una pancarta durante una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en Pasadena, en el condado de Los Ángeles, California, Estados Unidos. Foto: Xinhua

Abel, un camionero de 51 años, también cubano, relató el momento en que los agentes del ICE intentaron deportarlo por la fuerza hacia México: “En ese momento comencé a sentirme muy ansioso y comencé a gritarle al guardia de inmigración en México que esto era un secuestro y que no quería que me llevaran”, recordó. “El guardia de México dijo entonces que no querían a nadie que fuera obligado a ir a México”, agregó, el hombre quien llegó en 1994 a Estados Unidos. “Si no hubiera empezado a patalear y gritar en ese momento, creo que me habrían llevado a México”, dijo.

Un electricista que dijo llamarse Eduardo, de 35 años de edad, aseguró que en una ocasión los guardias del ICE lo llevaron, junto con otros detenidos, al muro fronterizo que divide Estados Unidos de México, y ahí les ordenaron saltar el muro bajo amenazas de que no hacerlo los acusarían de delitos federales y no saldrían “nunca” de Fort Bliss, la base militar en donde se encuentran ubicadas las instalaciones de Campamento East Montana, lo que dejó secuelas en Eduardo.

“Últimamente, me da miedo pedir cualquier cosa porque me van a pegar. Me siento marginado, como un animal”, expresó el electricista, un sentir al que se sumó Abel, pese a lo cual tuvo el valor de contar su experiencia en ese centro de detención, con la esperanza de que se visibilice y se ponga un alto a esa situación. “Tengo miedo de represalias por hablar de mi experiencia aquí”, escribió Abel, “pero creo que todo el mundo debería saber lo que está sucediendo”, dijo Abel.

Estos testimonios se suman a los de decenas de migrantes detenidos más que recogió la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, en donde se describe que estos fueron víctimas de golpizas brutales y de vejaciones, como soportar que les dieran comida en mal estado, “jugos podridos” o tener que utilizar “inodoros desbordados”. Incluso, un hombre de 19 años, originario de Venezuela, aseguró que perdió un diente cuando los guardias lo lanzaron al piso y que, además, le aplastaron los testículos.

"Me agarró los testículos y me los aplastó con fuerza", dijo el migrante, quien tuvo que ser hospitalizado, pero cuando regresó al Campamento East Montana lo castigaron, poniéndolo en un régimen de aislamiento, también conocido entre los migrantes como “el agujero”, lo que los guardias del ICE denominan“centro de disciplina”, en donde el venezolano estuvo retenido durante ocho días, en los que tampoco tuvo contacto con nadie, según el relató recogido por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles.

“Estas acciones de funcionarios federales son claras violaciones de las protecciones legales, reglamentarias y del debido proceso, incluidas las protecciones obligatorias que requieren una notificación significativa y una oportunidad de impugnar una expulsión a un tercer país sobre la base del miedo”, señaló la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles en la carta en la que se denuncia las violaciones a los derechos humanos que sufren los migrantes en Fort Bliss, del cual están exigiendo el cierre.

A estas denuncias se han unido acciones de protesta que exigen el cierre del Campamento East Montana, desde el inicio de sus operaciones. Por ejemplo, en agosto de 2025, cientos de manifestantes se congregaron alrededor Fort Bliss, para mostrar su inconformidad por las condiciones en las que se encuentran las instalaciones del centro de detención de migrantes, quienes tienen que soportar olas de calor de hasta 40°C, bajo condiciones precarias, ya que desde entonces activistas y organizaciones civiles denunciaron falta de agua, alimentos e incluso ropa para los migrantes.

EU vive horas de furia por el asesinato de enfermero, en manos de la policía de Trump
Alex Pretti, enfermero estadounidense asesinado por el ICE. Foto: Facebook Pepe Barros

En una acción reciente, varios legisladores de Texas advirtieron, de manera conjunta y urgente , sobre el trato que están recibiendo los migrantes detenidos en el Campamento East Montana. “Hemos recibido numerosos informes creíbles de tortura , asesinatos y tratos inhumanos a personas detenidas en el centro de detención de migrantes Camp East Montana, ubicado dentro de Fort Bliss”, dijo la representante Ana-María Rodríguez Ramos (D-102), consignó el medio independiente Common Dreams.

La acción, iniciada por 35 legisladores demócratas de Texas, a través de una carta dirigida a Cole Hefner, representante estatal y presidente del Comité de Seguridad Nacional, Seguridad Pública y Asuntos de Veteranos de la Cámara de Representantes de Texas, también destaca por su exigencia de una investigación sobre las instalaciones, ante las denuncias por las condiciones en las que se mantiene a los migrantes detenidos.

“Casi inmediatamente después de su apertura, los detenidos, sus familias y las organizaciones de vigilancia legal comenzaron a llamar la atención sobre las condiciones que se consideraban inadecuadas para los detenidos, incluso según los estándares internos establecidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE )”, explicaron los legisladores en su misiva, en la que destacaron que pese a que el ICE niega todas las acusaciones, informes han demostrado las condiciones inhumanas de dicho centro.

“En la página web del ICE titulada 'Gestión de la Detención', se afirma que 'la detención no es punitiva'”, escribieron los legisladores denunciantes, quienes refirieron el informe revelado por The Washington Post. “Sin embargo, según un informe del Washington Post basado en declaraciones juradas de decenas de detenidos, durante meses el centro fue administrado como una prisión en un país sin estándares de supervisión, salud ni seguridad para los reclusos”, agregaron en la carta.

Asimismo, los demócratas refirieron la carta de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, en la que se relatan los testimonios de varios cubanos a los que intentaron forzar para que cruzaran hacia México y en donde un venozolano aseguró que le “aplastaron los testículos”. También recordaron que en el Campamento East Montana han muerto tres migrantes detenidos, mientras se encuentran bajo la custodia del ICE.

“Como legisladores texanos, es nuestra responsabilidad garantizar que las cárceles, prisiones y centros de detención de Texas funcionen conforme a nuestros altos estándares y expectativas”, indicaron los legisladores en su carta. "Debemos aprender más, investigar y dar respuestas a los millones de estadounidenses que exigen la verdad. También debemos asegurarnos de que esto no vuelva a ocurrir en ningún centro de detención federal", agregaron.

Common Dreams subrayó que los legisladores están solicitando esta investigación en el marco de la construcción, por parte del Gobierno que encabeza el Presidente Donald Trump, de una veintena de nuevos centros de detención, a lo largo de todo el territorio estadounidense y de los que tres estarían ubicados en Texas, con una capacidad para hasta nueve mil 500 migrantes.

Muestran algunos de los vehículo usados por el ICE. Foto: Araceli Martínez Ortega, La Opinión.

“Los abusos de los derechos humanos, el incumplimiento de los requisitos del debido proceso, la violación reiterada de las regulaciones federales, la clara falta de respeto a la Constitución de los Estados Unidos y el asesinato son inadmisibles en cualquier rincón del territorio estadounidense, pero estos crímenes contra personas reales están ocurriendo en Texas y requieren que los orgullosos tejanos nos pongamos de pie en defensa de nuestra Constitución y usemos nuestro poder para poner fin a este abuso generalizado”, reiteraron los legisladores.

Nora Gaspar Reséndiz

Nora Gaspar Reséndiz

Comunicóloga por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Busca ejercer un periodismo libre, crítico y con responsabilidad social. Actualmente es parte de la Unidad de Investigación y Multimedia de SinEmbargo.

Lo dice el reportero