
Ciudad de México, 3 de noviembre(SinEmbargo).- Los limites de los coqueteos realizados, así como las "aventuras amorosas" que tienen lugar en terreno virtual y, en particular, en internet, han sido discutidos ampliamente en los últimos años. Sin embargo, ahora gracias a un nuevo estudio realizado por investigadores de Estados Unidos, la manera de tratar la infidelidad en las parejas puede cambiar debido al aspecto único de los sitios de redes sociales, especialmente Facebook.
De esta manera, la Universidad Tecnológica de Texas difundió esta semana un estudio donde concluye que la infidelidad cibernética causa tanto daño a las parejas y lastima a quien ha sido engañado al igual que la infidelidad física.
Para el estudio la investigadora Jaclyn Cravens usó datos del portal Facebookcheating.com para determinar el efecto de la infidelidad cibernética y la medida en que ésta crea emociones similares para la parte engañada, dio a conocer Contemporary Family Therapy.
“Hay quienes sostienen que si la infidelidad descubierta es cibernética, o limitada a la actividad por internet, no debería ser tan dolorosa”, dijo Cravens.
Durante su trabajo clínico en el programa de maestría, Cravens, quien también es candidata a un doctorado en el programa de Terapia de Matrimonio y Familia, descubrió que muchos de los problemas de relación de sus clientes se originaban en la infidelidad cibernética como resultado del uso creciente de las redes sociales, entre las que figura Facebook.
“Facebook ya cambió la dinámica de las relaciones”, agregó Cravens. “Vemos cuando nuestros ‘amigos’ entran en una relación. Decimos que una relación no es ‘oficial’ hasta que es ‘oficial en Facebook’”.
Muchos de los clientes de esta investigadora llegaron a descubrir situaciones en las que sus respectivas parejas intercambiaban mensajes sugestivos con otras personas en las redes sociales, aún cuando se suponía que estos se encontraban en una relación monógama.

Cravens notó que además de otras cuestiones que involucran la red de redes, como la adicción a la pornografía, no había mucha investigación que sustentara la terapia de este tipo de problemas de relación confinados a internet.
A Cravens le sorprendió la falta de estudio acerca de un asunto tan generalizado en una sociedad donde Facebook cuenta con más de mil millones de usuarios, y decidió analizarlo junto con Kaitlin Leckie, otra graduada del programa de Terapia de Matrimonio y Familia, y el profesor asociado Jason Whiting.
“Usamos Facebookcheating.com para determinar cómo lidian con el asunto las personas que descubrieron la infidelidad de su pareja en Facebook”, explicó Cravens. “Descubrimos algunos aspectos principales y pudimos crear un modelo de proceso que cubre las etapas diferentes en la manera que las personas encaran el problema”.
El modelo va desde las llamadas “señales de advertencia”, hasta el descubrimiento de la infidelidad, la evaluación del daño, la actuación frente a los hechos y la toma de decisiones acerca del rumbo que tomará la relación de pareja, publicó el sitio chileno El Dínamo.
“Para muchas de las parejas el tercer paso, la evaluación del daño, puede ser muy difícil porque a menudo las parejas no tienen reglas claramente establecidas acerca del comportamiento en internet”, agregó la investigadora. “No están totalmente seguras si algo puede considerarse infidelidad o no”.
De todos modos, hace énfasis en que el impacto emocional para la persona que ha pasado por una situación de infidelidad cibernética no es menos grave que el de los actos cometidos físicamente, añadió.
"La gente tiene la capacidad de ser más vulnerable en línea, lo que facilita una mayor reacción emocional", dijo Craven. "Esto puede ser tanto si no es que más devastador que una respuesta fuera de línea."
Cravens explicó que esta investigación puede ayudar a los consejeros matrimoniales en el tratamiento de problemas arraigados en la infidelidad cibernética.




