
Ciudad de México, 4 de mayo (SinEmbargo).- Pocos artistas cubanos como el recientemente fallecido Juan Formell, el legendario fundador de los Van Van, han concitado tanta unanimidad de uno y al otro lado del océano.
Lo han llorado en la isla en la que había nacido hace 71 años y en Miami, sede de los opositores a la Revolución y a su máximo líder, Fidel Castro, recordaron su importante legado musical.
Más allá de ideas políticas, la muerte de Formell es una pérdida para la música del mundo y supone la partida de un artista que tanto tocó el piano como la guitarra y el bajo, compuso piezas célebres al comando de la banda conocida como “el tren de la música cubana” y consiguió traspasar las fronteras de su país para dejar huellas en todo el continente.
LA MÚSICA DE LA ZAFRA
Creada en 1969, la Orquesta Van Van debe su nombre a la campaña lanzada por Fidel Castro para realizar una zafra de 10 millones de toneladas de azúcar en el país. El gobierno difundió el lema "De que van...¡van!".
Amarga fue la experiencia del fallecimiento este jueves de Formell, por a causa de un padecimiento hepático y que provocó hondas muestras de dolor por parte de los músicos que fueron a despedir sus cenizas, expuestas en el vestíbulo del Teatro Nacional de La Habana.
Formell murió debido a las complicaciones de un padecimiento hepático que lo mantuvieron durante la última semana internado en un hospital de la capital cubana, según declaró su hijo Samuel a la agencia efe.
“Realmente el hígado no le estaba funcionando bien, había tenido sangrados y la hemoglobina le había bajado”, dijo uno de los seis hijos del artista. “Todavía no me lo puedo creer, ayer (miércoles) por la tarde escuchó música conmigo, pero después empeoró”, agregó.
A las muestras de tristeza se sumaron las canciones ejecutadas espontáneamente en un funeral que por tener también tuvo el brillo propio de una música vitalista que hizo bailar a gente de muchas generaciones y lugares, expresada a través del espíritu pionero de un hombre que le puso instrumentos eléctricos a la tradición cubana.
También en Santiago de Cuba, al sur del país, un sitio emblemático para la música de la isla donde Juan Formell y los Van Van actuaron en varias oportunidades, se llevó a cabo un concierto de homenaje al artista fallecido, con la presencia de las orquestas locales Karachi, Chepín Chovén y Steel Band.

Estuvieron presentes, además, el conjunto folclórico Folkloyuma, el trovador Rubén Lester, el septeto Sones de Oriente y el grupo de música urbana Parasomnia, en un homenaje a Formell que se replicó a lo largo y ancho de Cuba y que incluyó manifestaciones oficiales como la de los hermanos Raúl y Fidel Castro, quienes enviaron ofrendas florales al funeral.
En Miami, Estados Unidos, la Academia Latina de la Grabación lamentó la muerte del músico y afirmó que la agrupación Van Van fue una de las más "importantes e influyentes" en la historia contemporánea de su país y que con la muerte de Formell la "comunidad musical" ha perdido a "uno de sus grandes tesoros".
"Su legado deja una huella imborrable que continuará para enseñar e inspirar a las futuras generaciones", destacó la Academia a través de un comunicado, en el que extendió sus condolencias a familiares y amigos del músico.
La organización, que en 2013 le otorgó un Grammy Latino a la Excelencia Musical, destacó que el músico "fue un verdadero renacentista musical" que alcanzó a crear un nuevo género musical, el denominado Songo.
En el funeral, "Anda, ven y muévete" y "Sandunguera" fueron interpretadas por la compañía infantil "La Colmenita", para honrar la vida y la obra del creador del songo, una sonoridad que tiene como base rítmica el son cubano y que dejó piezas memorables como "Aquí se enciende la candela", "El baile del buey cansao" y "La titimanía", entre muchos más.
Tanto honor no esconde algunas controversias que pintan el lado oscuro de Juan Formell, cuyo hijo fue indultado por el gobierno de Fidel Castro en un caso de asesinato, un hecho que según sus críticos habría comprado su pensamiento político, convirtiéndolo en un hombre acrítico frente a la Revolución Cubana.
“Irónicamente, Formell ha sido el mejor cronista de su tiempo cubano y sus canciones tratan temas que no existen habitualmente para la prensa oficialista, que ha derrochado incontables recursos en contar lo que ya sabemos: Cuba va de victoria en victoria hasta la derrota final”, dice sin ambages Carlos Cabrera Álvarez en una columna publicada en www.cafefuerte.com
“También algunos critican al músico por su supuesta adicción a las drogas, pero este es un tema que -salvo que dañe a terceros- es de la absoluta libertad individual del ciudadano, aunque Cuba tenga escasa cultura en la materia.

Foto: EFE
Y una vez muerto, Formell ya no tiene cómo defenderse de críticos y acusadores y aun cuando hubiera sido el más servil con la tiranía o el comunista recalcitrante, que no fue el caso; o el mayor consumidor de crack en el tardocastrismo, que tampoco lo fue”, remata el columnista.
"Formell fue un gran creador y un cronista. Ha rescatado una especie de periodismo musical del viejo romancero medioeval y ha rescatado con ironía, con lirismo, con gracia personal, todos los temas que están vigente en la sociedad", dijo el escritor y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Entre los cantantes cubanos que tienen en su repertorio temas de su autoría está Omara Portuondo, conocida como la "Diva" del Buena Vista Social Club, a quien Formell entregó "Tal vez", un tema del que ella hizo la primera versión.
Portuondo recordó a Formell como "un personaje especial porque era muy criollo, simpático y tiene una gran variedad rítmica y en texto muy cubana y excelente", en declaraciones telefónicas a Efe.
Formell hizo una gran síntesis musical pero también se complacía con narrar historias en el breve tiempo de un número musical con la chispa de una frase que había escuchado a su paso en algún lugar y que según declaró alguna vez le resultaban "lindas e increíbles".
De ellas surgieron algunos de sus memorables historias musicales como "La Habana no aguanta más", que alude a los problemas de la vivienda en la capital cubana o aquellos que se refirieron al estrés ("Tú, tranquilo"), a los panaderos ("Artesanos de la harina") y el título "Eso que anda" cuyo tema es una enfermedad viral.
Su colega, el pianista y compositor Chucho Valdés afirmó en su cuenta de Facebook que Formell fue "uno de los más grandes creadores, es una pérdida irreparable, el más grande de los cronistas de la música cubana".
"Mi vida ha estado enteramente consagrada a la música y solo cobra sentido cuando la gente la hace suya y la disfruta", supo decir Juan Formell (1942-2014).
Con información de agencias




