
Ciudad de México, 26 de mayo (SinEmbargo).- Los gustos musicales son complicados y poco se sabe con exactitud de aquello que lleva a las personas a preferir un ritmo por encima de otro, así como a detestar ciertos géneros músicales. Si bien, indagar en las preferencias de toda la gama de variedades melódicas es utópico y hasta pretencioso, un grupo de especialista holandeses afirman que un implante eléctrico puede ser la llave para que las personas desarrollen el gusto por las canciones de Johnny Cash.
"La música es, entre todas las culturas, una parte importante de la vida de la mayoría de la gente. La música tiene beneficios psicológicos y puede generar fuertes respuestas emocionales y fisiológicas. Recientemente, los neurocientíficos descubrieron que la música influye en el circuito de recompensa del núcleo accumbens [un grupo de neuronas del encéfalo], incluso cuando no hay recompensa explícita presente", dice el artículo publicado en Frontier in Behavioural Neuroscience
De acuerdo con el artículo realizado por miembros de la universidad de Amsterdam y del Instituto de Neurociencia de Holanda esto fue lo que pasó con un hombre holandés de 60 años con trastorno obsesivo-compulsivo y ansiedad que fue sometido a una estimulación cerebral profunda (ECP).
En este estudio de caso clínico, se describe un paciente de 60 años de edad que desarrolló una preferencia musical repentina y distinta para Johnny Cash después de la estimulación cerebral profunda dirigida al núcleo de accumbens" agregó el artículo.
Esta técnica consiste en implantar electrodos que emiten señales eléctricas en determinadas áreas del cerebro. De esta manera, el cambio de gusto fue un efecto secundario del tratamiento.
Por su parte, el núcleo de accumbens es un grupo neuronal al que se atribuye una función importante en la recompensa, la risa, el placer, la adicción y el miedo

El paciente –que experimentó una notable mejoría con respecto a los síntomas de sus dolencias– no era muy aficionado a la música, aunque sentía cierta predilección por los Rolling Stones.
Seis meses después de la intervención, escuchó el tema “Ring of fire”, de Johnny Cash, conviertiéndose repentinamente en aficionado a la música del "Hombre de Negro".
"[El paciente] comenzó a escuchar más canciones de Johnny Cash y se dio cuenta de que estaba profundamente conmovido por la voz cruda y de tono grave del cantante. Por otra parte, experimentó que prefería las versiones de las canciones de los años setenta y ochenta, debido a la plenitud de la voz del Johnny Cash más viejo en ese período...", cuenta el artículo.
Lo curioso de este caso en particular es que en cuando este fenómeno ocurrió en el pasado con otros sujetos, el gusto modificado se interrumpió cuando dejó de hacer efecto la estimulación cerebral, lo que expertos atribuyen a que la ECP actuaba sobre una zona llamada núcleo accumbens, vinculada con el placer y la motivación.




