Gabriel Vargas amaba mucho a México, pero no tanto a Walt Disney

05/02/2015 - 12:00 am

 

Borola Burrón, un personaje entrañable. Foto: Especial
Borola Burrón, un personaje entrañable. Foto: Especial

Ciudad de México, 5 de febrero (Sin Embargo).- Tan eterna como el agua y el aire. Así era la ciudad de Buenos aires para Jorge Luis Borges. Tan eterna como el agua y el aire es esa formidable Familia Burrón, creada por el dibujante Gabriel Vargas, nacido el 24 de marzo de 1918 en Hidalgo y muerto en Ciudad de México el 25 de mayo de 2010.

Desde edad temprana, uno de los dibujantes más metidos en el sentir popular mexicano se dio a la tarea de testificar la ciudad de vecindades (especie de conventillos) y pulquerías, perros famélicos y limosneros, desocupados y malvivientes, inundaciones y hambre.

La historia de Gabriel Vargas es una historia de esfuerzo y refleja los caminos misteriosos que sigue la vocación cuando es irrefrenable.

En 1930, para celebrar "El Día del Tráfico", el niño Vargas realizó en tinta china un dibujo de la avenida Juárez en el que aparecían vehículos, carretas y más de 5 mil figuras humanas perfectamente delineadas y que dejó a sus maestros boquiabiertos.

A los 13 años, cuando le fuera ofrecida una beca gubernamental para estudiar dibujo en Francia, el artista precoz pidió a cambio un empleo en el periódico Excélsior. Así empezó la carrera profesional de un caricaturista legendario, que Carlos Monsiváis adoraba y a cuya creación máxima, La Familia Burrón, le dedicó una muestra en el Museo del Estanquillo.

Gabriel Vargas, un dibujante que ha batido todos los récords. Foto: CONACULTA
Gabriel Vargas, un dibujante que ha batido todos los récords. Foto: CONACULTA

La Familia Burrón, formada por un peluquero honrado y trabajador, una mujer voluntariosa y entrometida, quien a pesar de vivir en la pobreza pretendía actuar como aristócrata y dos hijos adolescentes que padecían las inquietudes propias de su edad y condición social, vio la luz en 1948.

Los Burrón y los 53 personajes que fueron surgiendo posteriormente mostraron las vecindades con macetas y pollos en los patios, las paredes llenas de agujeros, las calles habitadas por perros y lustrabotas, los billares de mala muerte, los camiones atestados, los mercados de frutas, carnes y verduras, los parques con sus mendigos.

Durante casi 30 años, La Familia Burrón alcanzó un éxito clamoroso: cada semana se vendían 500 mil ejemplares de las revistas que contenían sus historias, un récord que no fue igualado hasta la fecha.

A CUATRO AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE GABRIEL VARGAS

El pasado 25 de mayo se cumplieron cuatro años de la muerte de Gabriel Vargas en la capital mexicana, una circunstancia que no dejó pasar por alto el CONACULTA, el organismo principal de la cultura que lo evocó en un acto al que asistió su viuda, Guadalupe Appendini, quien recordó que su marido “desde que nació, tenía la cosa de dibujar”.

Aunque el pináculo de su trayectoria fue con La familia Burrón, que comenzó  en el número 3544 de la revista Pepín y finalizó con el número 1616 en agosto de 2009, la obra de Gabriel Vargas es amplia e incluye historietas como Frank Piernas Muertas, Virola y Piolita, Sherlock Holmes, El Caballero Rojo, Los Superlocos, Don Jilemón, El Güen Caperuza y Los Hermanos Mazorca.

Su viuda lo recordó como “una persona extraordinaria, como dibujante, como artista” que adoraba México, por lo que nunca se quiso ir del país, a pesar de que Walt Disney lo invitó a trabajar a Estados Unidos.

“Le pedía y le pedía, le escribía que se fuera a trabajar con él y Gabriel dijo ‘jamás saldré de México, le agradezco mucho, pero irme yo a trabajar a Estados Unidos, no, porque yo soy de aquí, de México”, dijo Guadalupe.

Gabriel Vargas falleció hace 4 años, el 25 de mayo de 2010. Foto: CONACULTA
Gabriel Vargas falleció hace 4 años, el 25 de mayo de 2010. Foto: CONACULTA

Para el caricaturista e ilustrador Óscar Altamirano, la importancia de La familia Burrón es que enriqueció “con sus personajes, la iconografía nacional, al estilo de José Guadalupe Posada con su Catrina, pues la imagen de Borola Burrón tiene muchos significados en la imaginería, ya sea como aguerrida mujer o como representante principal de la cultura de las historietas”.

A su tiempo, Maira Mayola Benítez Carrillo, autora del libro Gabriel Vargas. Cronista gráfico, aseguró que esta es la “única historieta que ha durado tantos años en los puestos de periódicos, pocas personas lo saben, pero si hay un récord, Gabriel Vargas lo tiene, todos los guiones los hizo él, si bien tuvo personas que lo auxiliaban para dibujar, los guiones fueron manufactura de él”.

El caricaturista Luis Borja, quien a los 17 años llegó al taller del maestro en el periódico Esto para trabajar como aprendiz, recordó el gran ritmo de trabajo que esto implicaba, pues además de La familia Burrón, Gabriel Vargas hacía tres o cuatro historietas a la semana, de 32 páginas y seis cuadros cada una, “cosa que no se ve ahora”.

Por ello, contaba con un equipo de alrededor de 15 personas. “Él tenía la maestría de dibujar y hacer argumentos, él dirigía su revista, La familia Burrón, hacía los argumentos y distribuía entre cuatro o cinco dibujantes, que hacían el mismo trazo de muñequitos”.

Para mantener ese ritmo de trabajo, Gabriel Vargas “era muy disciplinado, usted lo leía y se moría de risa y uno decía, debe ser un hombre con un humor extraordinario en su manera de ser, pero ese humor sólo lo reflejaba en sus historietas, era un hombre muy serio y se daba a respetar y lo respetábamos todos en el estudio, no era un personaje que se dedicara a llevarse con los demás, a estar cotorreando”, comentó quien fuera su aprendiz.

Un trazo simple pero inolvidable. Foto: CONACULTA
Un trazo simple pero inolvidable. Foto: CONACULTA

Edmundo Sánchez, editor e investigador del colectivo Historieta Mexicana, coincidió en que la trascendencia social de Los Burrón se debe a la identificación total de sus personajes con la familia mexicana, “porque metía a los personajes a las casas de los mexicanos, había tanta identificación, que la gente lo hacía suyo y lo esperaba cada semana”.

Aunque la gráfica, dijo, “era muy sencilla, no era un trazo muy rebuscado, era simple, pero tenía esa simpatía, eran personajes que tenían mucha simpatía y le daban esa característica de la caricatura identificable con la gente y eran tan simpáticos los personajes, que tanto chicos como grandes eran encantados por la magia de su dibujo”.

Gabriel Vargas fue Premio Nacional de Periodismo, Premio Nacional de Ciencias y Artes y nombrado Ciudadano Distinguido de la ciudad de México.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero