
Ciudad de México, 6 de julio (SinEmbargo).- Bien dicen que los verdaderos homenajes, los más valiosos, son los que se llevan a cabo durante la vida de la persona a la que se pretende honrar. Eso ha pasado con el legendario músico mexicano Tino Contreras, quien a sus jóvenes 90 años de vida, ha sido celebrado en la Fonoteca Nacional el pasado jueves.
Con 75 años de trayectoria como creador, compositor y promotor del jazz en nuestro país, Tino está convencido de que en el corazón de la música viven en perfecta armonía la matemática, la física y la lingüística.
“Entender la música es entender la vida misma. El cuerpo y la mente son atrapados por la música y su multiplicidad de escalas, presente en actos cotidianos como el ritmo y la percusión al caminar o masticar”, afirma en una entrevista difundida por CONACULTA.
“Después de Dios, la música. Mis influencias: la familia, la herencia musical de las grandes orquestas y de la música sinfónica; el blues y el imperio de la improvisación, del corazón y del espíritu. India, Egipto, Grecia, Turquía, Francia, Haití, España, Argentina y Brasil. Los tarahumaras, las Barrancas del Cobre y, por supuesto, el Sonido 13, de Julián Carrillo”, revela.
TINO EN LA FONOTECA

Tino Contreras, en compañía del antropólogo Pablo Iván Argüello, presentó una selección de audios que se suman al acervo de la Fonoteca Nacional.
Joyas sonoras como Jazz Ballet (1963) y Misa en Jazz (1966) - estrenadas en el Palacio de Bellas Artes- o el disco Quinto Sol, del cual únicamente se editaron 300 copias, así como la antología Jazz Mexicano de Tino Contreras, bajo el sello Jazzman Records de Inglaterra y con las ilustraciones del caricaturista Gerald Short, ahora forman parte del tesoro del organismo.
Tino Contreras cuenta con cerca de 50 discos como compositor. Es baterista, pianista y trompetista, incursionó en el canto y a menudo es llamado “el dragón del jazz”.
Durante el homenaje llevado a cabo en la Fonoteca, anunció una presentación en el Palacio de Bellas Artes con fecha aún por confirmar y una sesión de escucha para septiembre en la que podría estar acompañado de músicos tarahumaras.
Con memoria prodigiosa, el compositor, baterista, pianista y trompetista nacido en Chihuahua, narró al público diferentes experiencias producto de sus viajes por Turquía, Europa y Estados Unidos, al tiempo que destacó que son el piano, la batería y el bajo el trío perfecto para el jazz.

Agregó que en la actualidad existe una corriente interesante del jazz en México, que pretende apoyar y difundir, de ahí su deseo de impartir charlas y conferencias magistrales, como lo hizo recientemente en Pachuca.
Su famosa frase “Scuby, daba, duby” resonó en la Sala Murray Schafer, donde los asistentes acompañaron con sus palmas, risas y hasta se pusieron de pie ante el encanto del promotor del jazz en México, contemporáneo de artistas como Mario Patrón, Mario Ruiz Armengol, Luis Arcaraz y Juan García Esquivel.
La Fonoteca Nacional cuenta con 30 materiales discográficos de Tino Contreras que se integran a su acervo para ser consultados por aquellos interesados en su obra.




