
Ciudad de México, 14 de julio (SinEmbargo).– Imagina que puedes preguntarle a Dios si eres gay. Aunque la idea pasa por el reconocimiento, primero, de que existe Dios, un grupo de activistas de España han decidido crear una página por medio de la cual puedes hacer esa y otras preguntas.
La página web es una respuesta al nuevo catecismo de la Iglesia Católica, que mezcla identidad y orientación sexual y dice que la sexualidad depende de un don de Dios. De acuerdo con el diario digital Público, colectivos de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, (LGTB) han protestado contra esta posición.
“Cuando vimos la noticia en el periódico nos pareció excesivo que la Iglesia se metiera en eso y saliera con esos comentarios”, dijo Yerai Gómez al diario. Yerai uno de los creadores de la web preguntaseloadios.com, que permite a los internautas preguntarle al mismo Dios sobre su orientación sexual.
“No eres gay; lo de aquella noche fue solo curiosidad”, es una de las respuestas que da “Dios” en la página. Las otras: “Sí, pero no te preocupes; siempre podrás hacerte cura” o “Sí eres gay. Yo ya lo sabía. Y en el fondo, tú también”.
La nota de Público coincide con la publicación de una entrevista en El País, diario también español, en la que el padre mexicano Raúl Vera habla sobre la homosexualidad.
Primero recomienda al Papa Francisco: “Pues para empezar, que conociera la ruta de los migrantes. También le haría visitar una cárcel, porque a él le gusta ir a las cárceles; lo llevaría a los suburbios de una ciudad grande, porque él dice que tenemos que ir a la periferia. Le organizaría una visita de acuerdo con lo que él está pidiéndonos que atendamos. Y haría que quienes estén en primera fila sean los indígenas, sean los pobres…, porque eso no se hace, poner delante a los pobres…”
–Hace poco bautizó a la hija de una pareja lesbiana. ¿Qué piensa de la homosexualidad? –pregunta el diario español.
–La homosexualidad, ay… es un tema al que nos hemos negado –responde Vera–. Los que dicen que el homosexual es un enfermo, son los que están enfermos. Tengo un amigo que fue sacerdote y que es homosexual. Él dice que no reconocer a los homosexuales es como medir por las normas del rugby a los que juegan al fútbol, y luego decirles además que están violando las normas. La Iglesia tiene que acercarse a ellos no con condenas, sino con diálogo. No podemos anular toda la riqueza de una persona solamente por su preferencia sexual. Eso es enfermizo, eso es no tener corazón, es no tener sentido común.
–¿Y con el aborto no pasa lo mismo? –insiste Jan Martínez Ahrens, de El País.
–En el aborto pienso como piensa la Iglesia, que eso es un asesinato. Las diferencias están en cómo se trate, cómo se penalice. El aborto, como el matrimonio entre los homosexuales, nos ha servido de subterfugio para decir que tenemos moral en la Iglesia. Pero no somos capaces de defender los derechos de los obreros. Es muy fácil ir contra una mujer abortista, no tiene problema y además nos apoya la ultraderecha conservadora. Mire, aquí hubo una campaña nacional contra el aborto, a favor de la vida. ¿Y yo qué hice? Organizar rosarios por todo el pueblo para meditar sobre la defensa de la vida de los migrantes, la defensa de la vida de los mineros, la defensa de la vida de las mujeres y la defensa de la vida del no nacido. Pero somos unos hipócritas… Parecería que las únicas reglas morales fueran condenar a los matrimonios homosexuales, condenar a las abortistas. Y ya con eso, ya somos cristianos perfectos.




