Ciudad de México, 13 de mayo (SinEmbargo).- Una adolescente que padece autismo, de nombre Juliette Forbes, tuvo que abandonar junto a sus padres, el avión en el que viajaban después de que el piloto de la aerolínea estadounidense United Airlines afirmara "sentirse incómodo" con su presencia, por lo que realizó un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City para desalojarlos de la aeronave, informó el diario británico The Independent.
Esto sucedió el sábado pasado, cuando después de pasar unas vacaciones en el parque de diversiones Disney, la familia abordó al vuelo 1535 que viajaba de Orlando a Portland.
La madre de la adolescente Donna Beegle, sabe comprender a su hija de 15 años de edad, pese a que ella tiene problemas para comunicarse. Por eso, cuando se dio cuenta que la chica no había cenado, quería darle algo de comer antes de que la chica se pusiera molesta.
"La conozco, cuando ella tiene mucha hambre o mucha sed, se pone nerviosa porque no nos lo puede decir y eso la frustra mucho", dijo Beegle en entrevista con la televisora Koin 6.
Beegle le pidió a la azafata comida caliente para darle a su hija. Sabía que no estaba incluida, pero estaba dispuesta a pagarla. Una azafata le dijo que la comida caliente era sólo para los pasajeros de primera clase y que no podía hacer una excepción.
La mujer le explicó que si su hija no recibía comida caliente, podía llevarla a rasguñar a alguien. Finalmente, le dieron la comida y Juliette se tranquilizó.
Media hora después, mientras la adolescente se entretenía mirando una serie, el piloto avisó por altoparlantes que el avión iba a hacer un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City porque "un pasajero de la parte trasera del avión tiene problemas de conducta".
Cuando el avión tocó tierra, subieron paramédicos que fueron a buscar directamente a la familia Juliette. Les preguntaron si estaban bien y ellos dijeron que sí. Entonces, subieron policías y los obligó a bajar porque, dijeron, el piloto no estaba cómodo viajando con ellos a bordo.
Según contó la madre después a Koin, en ese momento ella les preguntó a los pasajeros si tenían algún problema con que se quedaran y "la gente se quedó como 'no, déjenla en paz'". Sin embargo, los obligaron a bajar igual y el momento quedó registrado con la cámara del teléfono móvil de otro pasajero.
Finalmente, la familia tomó un vuelo de Delta para volver a su ciudad, Portland. Ahora, Beegle y su marido van a demandar a la aerolínea "para que nadie más tenga que pasar por eso".
"Después de trabajar para ubicar a la doctora Beegle y su hija durante el vuelo, la tripulación tomó la mejor decisión por la seguridad y la comodidad de todos sus pasajeros", dijo la aerolínea estadounidense a través de un comunicado.




