Londres, 9 jun (dpa/EFE) - HSBC, el mayor banco de Europa por sus activos y envuelto recientemente en el escándalo de Swiss Leaks, eliminará en total 50 mil puestos de trabajo en un nuevo esfuerzo por reducir costes y para seguir el camino marcado por la entidad tras la crisis financiera, informó hoy la entidad.
Además de recortar plantilla, la compañía británica despedirá a 25 mil empleados a través de la venta de sus negocios en Turquía y también gran parte de su negocio en Brasil, despidos que se suman a otros 25 mil en otros países como Reino Unido anunciados en su sitio Web.
De este modo, la entidad, que a fines del año pasado tenía 258 mil empleados a tiempo completo, pasará a tener en 2017 unos 208 mil trabajadores, de acuerdo con la presentación hecha pública hoy en Hong Kong.
Los nuevos recortes, con los que el HSBC busca ahorrar hasta 5 mil millones de dólares, afectan a casi uno de cada cinco puestos de trabajo. En el marco de la restructuración, el banco, cuyas oficinas centrales se encuentran en Londres, también decidirá, antes de finales de año, sobre su eventual traslado a Asia, tal como ya había anunciado reiteradas veces.
ESCÁNDALOS POR LAVADO DE DINERO Y MANIPULACIÓN DE TASAS
Con la restructuración del banco, el presidente ejecutivo del HSBC, Stuart Gulliver, también pretende liberarse de las sombras del pasado: durante los últimos años, el HSBC ha estado implicado en la mayoría de los escándalos del sector bancario británico.
El pasado jueves, su filial suiza acordó pagar 43 millones de dólares a las autoridades de ese país para dar por terminada una investigación penal sobre sus servicios a presuntos evasores de impuestos y criminales con cuentas opacas, revelados por el ex empleado Hervé Falciani.
Además, el HBSC tuvo que pagar a finales de 2012 una multa de mil 900 millones de dólares por no haber controlado lo suficientemente el lavado de dinero de terroristas y narcotraficantes. También tuvo que pagar elevadas multas por la venta de permutas de incumplimiento crediticio a clientes desprevenidos y por la manipulación de tasas de cambio.
El banco ya había reducido en los últimos años significativamente el personal. A fines de 2007 trabajaban para la entidad crediticia, una de las más grandes del mundo, más de 300 mil personas.
Con su dura política de recortes, el HSBC pretende convertirse en un banco más pequeño y más rentable. "Hemos comprendido que el mundo ha cambiado y que tenemos que cambiarnos con él", afirmó Gulliver. El presidente ejecutivo se propone reducir los costes en entre 4 mil 500 y 5 mil millones de dólares de aquí a 2017. En los últimos años, el banco ya había rebajado los costes en casi 6 mil millones de dólares.
En cambio, el HSBC pretende ampliar notablemente su presencia en Asia. "El mundo está cada vez más interconectado, y se prevé que Asia registre un fuerte crecimiento", explicó Gulliver. En su opinión, es posible que el continente asiático se convierta durante la próxima década en el centro del comercio global. Asia ya es hoy la principal región de operaciones del banco, que abrió en 1865 sus primeras filiales en Hong Kong.




