La siembra legal de mariguana y amapola no solucionarán la violencia: líderes campesinos

14/03/2016 - 9:53 am

El líder social Bertoldo Martínez Cruz dijo que la siembra legal de mariguana y amapola no pondrían fin a la violencia en Guerrero. "La delincuencia organizada existe y está porque el Estado lo permite" y fomenta a la violencia para el desplazamiento de los pueblos para abrir paso a la instalación de las mineras de procedencia extranjera

la solución a la violencia, “no es solamente decir siembra mariguana o amapola”
La solución a la violencia, “no es solamente decir siembra mariguana o amapola”, dijo Bertoldo Martínez. Foto: AP

Por Alfonso Marín y Zacarías Cervantes

Ciudad de México, 14 de marzo (SinEmbargo/El Sur).- El médico y veterano dirigente social, Bertoldo Martínez Cruz, declaró que la legalización de la siembra de mariguana y amapola no es la solución al problema de la violencia, como lo propone el Gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.

Martínez Cruz dijo que la violencia se acabará cuando el Gobierno quiera y que si se legaliza la siembra de la droga, los campesinos de la sierra se liberarán de un grupo criminal sólo para someterse a otro.

El Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Gue-rrero (FODEG), de la que es dirigente, ha respaldado a las familias que han sido desplazadas por la violencia del crimen organizado, de las comunidades de los municipios de Coyuca de Catalán, Petatlán, Ajuchitlán y San Miguel Totolapan.

Consultado en un receso de la Asamblea Nacional por la libertad de los presos políticos y contra el terrorismo de Estado, que organizó el Movimiento Popular Guerre-rense (MPG), Martínez Cruz puso en duda que la legalización de la siembra de amapola ayude a reducir la violencia en el estado.

“La delincuencia organizada no es una cuestión de que algunos se organizaron para ser delincuentes. La delincuencia organizada existe y está porque el Estado lo permite, y donde están ellos son parte de sus territorios y los están cuidando como tal”, dijo el dirigente social.

Declaró que con la protección del Gobierno formaron verdaderos ejércitos, que son los que han venido a golpear a la población, “son ejércitos ilegales, pero que andan con los legales”, dijo.

Manifestó que no está de acuerdo con la legalización de ninguna sustancia “que yo sé que le va a hacer mal a la población, porque como profesionistas que somos del área de la salud, sabemos que el Estado ha estado realizando un trabajo para empezar a decir que la amapola y la mariguana no tienen elementos maléficos para la sociedad, y realmente sí los tienen, porque producen adicción y la persona que se vuelve adicta va a tener otro tipo de problemas”, opinó el médico.

Agregó que si se está hablando de la amapola es peor, porque “la materia de farmacología nos enseña que hay drogas malignas y drogas benignas, y la mariguana y todas las drogas que producen farmacodependencia son malignas, aquí y donde quiera. Y si se trata de legalizar la amapola, va a resultar como el caso del alcohol, que es una droga farmacodependiente”.

Por eso, dijo que la solución a la violencia, “no es solamente decir siembra mariguana o amapola”.

Explicó que la siembra de la droga en la sierra ha servido para que los grupos más fuertes desplacen a los más débiles, “que desgraciadamente son los que no se arman”. Agregó que la violencia es fomentada por el Estado para el desplazamiento de los pueblos para abrir paso a la instalación de las mineras de procedencia extranjera.

“Están tratando de desplazar a los pueblos porque la sierra de Coyuca de Catalán, Tecpan, Ajuchi-tlán y Petatlán, son las más ricas en minerales, nada más en esos cuatro municipios hay unas 150 minas ya concesionadas, a gente que no son ni mexicanos, sino extranjeros, y eso es lo que tiene de fondo la violencia allá”.

El problema de legalizar la mariguana y la amapola, dijo, es que "entraría el gran capital, las grandes empresas que hacen los medicamentos de patente. Esos son los que entrarían, y esos tampoco han tenido misericordia con la población. Está comprobado que el imperio primero produce medicamentos y después la enfermedad, para que tengan salida.

“Entonces, con la drogadicción o con la farmacodependencia van a producir un enfermo que después va a necesitar de otros medicamentos”.

Para Martínez Cruz, la solución al problema de la violencia no está dentro del gobierno, sino en el pueblo, “cuando el pueblo se organice va a sacar a los que no quiera y el gobierno, entonces, va a utilizar a las fuerzas represivas para golpear al que trate de defenderse de ese tipo de gente”.

Dijo que el problema de la violencia no se justifica en Guerrero “ni en ninguna parte del mundo”, que se pretenda legalizar la siembra de estupefacientes “es como si me dijeran: para que podamos tener dinero y se venda el paracetamol hay que enfermar a la gente de chikungunya”.

A su vez, el presidente del Congreso Agrario Permanente (CAP), Maclovio Avilés Ruiz, opinó que la legalización de la siembra de la amapola para usos medicinales “implica demasiados riesgos”, como que el enervante pueda producirse únicamente en esos términos.

El dirigente campesino indicó que respeta la opinión de Astudillo, sin embargo remarcó que el proceso de legalización del enervante debe llevar mecanismos “a fondo”, que permitan un control legal estricto, para producir de manera eficaz la amapola con usos medicinales.

En su opinión “sí es muy riesgosa” la producción en dichos términos del enervante, “francamente yo tengo mis dudas, pues si tenemos un problema nacional y estatal que nos afecta muchísimo debe hacerse un estudio, algo más a fondo, y que no sea algo así tan espontáneo”.

El dirigente de la Central Campesina Independiente (CCI) adelantó que se reunirá con representantes agrarios este lunes para abordar, entre otros temas, la opinión emitida por el Gobernador.

Avilés ahondó que el trasiego de la amapola ha impactado negativamente por la acumulación que ha dejado la violencia, por lo que es importante la propuesta, siempre y cuando el cultivo de la amapola “esté bajo una protección de un marco legal y un cuidado específico”.

Añadió que muchos campesinos de la sierra y La Montaña sobreviven de la producción de la amapola, pues cuentan con pocas alternativas para subsistir, y por eso se arriesgan a cultivarla, “pese a que puede causarles la muerte”.

Opinó que sería fundamental que Astudillo explicara este proyecto, “de qué se trata, cómo se haría, cual es su esquema de trabajo, los campesinos dónde la sembrarían, cómo la sembrarían, y sobre todo, cómo estaría controlada”.

A pregunta expresa acerca de los productores, que pudieran dedicarse más a la cosecha y producción de la amapola en vez de impulsar otros productos básicos, el dirigente indicó que en su opinión no cree que se genere tal problema.

“Actualmente se produce la amapola y mariguana, que incluso se exportan, pero también tenemos el maíz, y otros productos que se producen de manera satisfactoria, aunque con algunos problemas, por lo tanto no creo que reduzca la producción de estos productos en el estado”, explicó.

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Redacción/SinEmbargo

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