En 1931 el físico austriaco Stefan Jellinek (1878-1968) presentó el libro Elektroschutz in 132 Bildern (Protección eléctrica en 132 imágenes) en donde se muestra de manera gráfica cómo podemos energizarnos y en el peor de los casos electrocutarnos.
Las ilustraciones muestran una serie de situaciones en la que la ausencia del sentido común impera, aunque hay otras más curiosas que hoy en día nos parecerían descabelladas, dado el nivel de familiaridad que tenemos con la electricidad en la época actual.
Hoy en día nos daría risa y probablemente nos burlaríamos de aquel que pretendiera interactuar con aparatos eléctricos mientras se baña, por ejemplo. Aún más extraño sería ver que alguien intentase limpiar con un trapo húmedo una caja de transformadores.
Las ilustraciones de Jellinek, sin duda, nos recuerdan una época en la que la inocencia tecnológica estaba más generalizada, por lo que algunas situaciones que hoy podríamos considerar impensables llenan las páginas de este libro. Un recordatorio de otros tiempos menos complicado, al menos en lo que a tecnología se refiere.

















