México, 25 Ago. (Notimex).- La contaminación lumínica es el principal obstáculo para la observación del cielo nocturno en las grandes ciudades, donde sólo en raras ocasiones es posible detectar unas cuantas estrellas de las miles que hay en el firmamento, lo que hace necesario el trabajo conjunto para frenarla.
Si bien en el país existen varios lugares donde las condiciones topográficas son adecuadas para instalar observatorios, el exceso de iluminación artificial imposibilita un adecuado estudio y conocimiento del espacio.
De acuerdo con el Instituto de Astrofísica, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la contaminación lumínica se define como el flujo luminoso proveniente de fuentes artificiales de luz que provoca el aumento del brillo del cielo nocturno.
Esta condición disminuye la visibilidad de los cuerpos celestes en la noche, por lo que debe trabajarse para evitar que el uso de luz artificial, así como su intensidad, dirección y horarios tengan un impacto negativo en el cielo, opinó Alberto Carraminañana, director general del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE).
El especialista opinó que la iluminación en las zonas urbanas es incorrecta, ya que en gran parte está dirigida hacia el cielo y el tipo de luz que se utiliza tiene un efecto negativo en cuanto a la visibilidad del cielo por las noches. Tanto, que en las ciudades resulta difícil observar a simple vista las estrellas.
Por ello, consideró en entrevista con Notimex, en México falta mayor trabajo conjunto para que las ciudades estén iluminadas correctamente, "con un código de iluminación que nos permita estar seguros, pero que a la vez no tenga efectos negativos en el cielo".
Puso como ejemplo el caso de Tucson, Arizona, o las Islas Canarias, donde hay cuidado especial en varios aspectos como la intensidad o la dirección para no afectar los observatorios astronómicos cercanos. Mientras, en México la contaminación lumínica ha afectado la práctica de observar el cielo para su estudio, lamentó Carraminañana.
No obstante, el investigador destacó que México está a la vanguardia en temas de investigación respecto a la observación astronómica, con proyectos como los observatorios instalados en algunos estados, y mencionó en Sonora, el de Cananea; en Puebla, el de Sierra Negra; y en Baja California, el de San Pedo Mártir, "que es uno de los sitios más oscuros del mundo".
"La topografía de nuestro país nos permite tener observatorios científicos que tienen impacto a nivel internacional", características raras en el mundo que deben aprovecharse para ampliar el conocimiento en general en esta materia, "es parte de nuestra misión científica", dijo.
Además, fomentar la investigación científica, la instalación de observatorios de este tipo en México representa beneficios en varios sentidos, ya que se forman nuevos recursos humanos pero también se generan empleos en los lugares donde son instalados.
El titular del INAOE reconoció voluntad por parte del gobierno federal para impulsar la sociedad del conocimiento y apoyar el desarrollo de la investigación en México, por lo que confió en que la física y la astrofísica sean más desarrolladas con el apoyo de las autoridades.
Apenas el miércoles pasado, se puso en marcha en México el gran observatorio HAWC, en el volcán Sierra Negra, entre Puebla y Veracruz, el cual registrará información sobre los eventos más violentos que ocurren en el universo.
Ese observatorio cuenta con 100 detectores de rayos gamma, los cuales tienen la capacidad de captar las partículas más energéticas producidas fuera del planeta tierra. El HAWC es un observatorio astronómico desarrollado por científicos e instituciones de México y Estados Unidos.
Al respecto Alberto Carraminañana señaló que este proyecto pondrá a México "en la frontera del conocimiento científico y tecnológico en esta rama". Además de que ya se trabaja en otros proyectos de igual trascendencia.
Entre ellos, el gran telescopio milimétrico Alfonso Serrano; la participación de México en el gran telescopio Canarias, el telescopio óptico más grande del mundo, y el desarrollo de un telescopio de gran tamaño en San Pedro Mártir.
"Cada uno con características distintas que le dan a la comunidad científica mexicana la posibilidad de tener más herramientas y acceso a varias instalaciones de primera línea", resaltó. Con ello, se propicia además que instituciones de provincia puedan consolidar grupos académicos en torno a la investigación aprovechando estas herramientas.
El director del INAOE consideró que en México hay una situación paradójica pues aunque hay un grupo pequeño de astrónomos, aproximadamente 200, la gente tiene inquietud por saber "qué es lo que hay más allá y aquí tenemos las herramientas para hacer la investigación", por lo que se deben cuidar los observatorios que hay en el país para seguir estudiando el cielo.
Carraminañana destacó que en México sí se hace investigación de primera línea, investigación que tiene resonancia a nivel mundial y con el desarrollo de infraestructura científica importante, además de que el costo-beneficio de los experimentos que se realizan aquí es muy bueno dadas las capacidades del país.




