Planetas errantes y satélites extraviados; astrónomos descubren un mundo a la deriva fuera del Sistema Solar

14/10/2013 - 12:00 am

Foto: V. CH. Quetz
Foto: V. CH. Quetz

Ciudad de México, 14 de octubre (SinEmbargo).- Un equipo internacional de astrónomos descubrió un joven planeta errante que tiene la extraña peculiaridad de no orbitar ninguna estrella. Este mundo vagabundo que flota libremente por el espacio, es el llamado PSO J318.5-22, el cual se encuentra a una distancia no muy lejana de la Tierra en términos astronómicos, cuyas características lo convierten en un objetivo más fácil para su estudio.

"Los planetas encontrados por imagen directa son muy difíciles de estudiar, ya que están justo al lado de estrellas muy brillantes. PSO J318.5 -22 no está orbitando una estrella, por lo que su estudio será mucho más fácil para nosotros. Va a proporcionar una vista maravillosa sobre el funcionamiento interno de los planetas gaseosos gigantes como Júpiter poco después de su nacimiento", dijo Niall Diácono, del Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania y coautor del estudio, publicó Astrophysical Journal Letters.

Este planeta a la deriva fue identificado por su débil y particular firma de calor por el telescopio Pan-STARRS 1 (PS1) en Haleakala, Maui y se determinó que se localiza a solo 80 años luz de distancia de nuestro planeta, con una masa de solo seis veces la de Júpiter y se formó apenas hace 12 millones años, lo que, en la escala temporal de la vida de un planeta, lo hace verdaderamente joven.

Así mismo, observaciones de seguimiento realizadas con otros telescopios en Hawai muestran que este planeta tiene propiedades similares a las de los gigantes gaseosos que orbitan alrededor de estrellas jóvenes. Sin embargo, en el caso de PSO J318.5-22, este vaga en completa libertad, sin una estrella anfitriona a la que orbitar.

"Nunca antes hemos visto un objeto que flota libremente en el espacio que se parezca a esto. Tiene todas las características de los planetas pequeños que se encuentran alrededor de otras estrellas, pero está a la deriva por ahí sólo", dijo Michael Liu, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai en Manoa.

"A menudo me he preguntado si existen tales objetos solitarios, y ahora sabemos que sí", concluye.

Por su parte, el equipo de astrónomos cree que PSO J318.5 - 22 forma parte de una colección de estrellas jóvenes llamada el grupo de movimiento Beta Pictoris, formado hace unos 12 millones de años. En el caso de la estrella del mismo nombre, Beta Pictoris, esta tiene un planeta gaseoso gigante joven que la orbita. No obstante, PSO J318.5 - 22 es aún menor en masa que dicho mundo y probablemente se formó de una manera diferente.

EXTRAVÍO SATELITAL

Foto: SETI
Foto: SETI

Sin embargo, los recientes descubrimientos astronómicos no sólo se tratan de planetas vagabundos, también existen casos de cuerpos celestes con movimientos erráticos dentro de nuestro sistema solar, aunque en este caso se trata de satélites.

Poco después de que Náyade, la luna más interna de Neptuno, fuera descubierta por la sonda Voyager 2 en 1989, se perdió su rastro, oculta por el brillo del planeta. No obstante, los investigadores del Instituto SETI en Mountain View, California, ahora consiguieron observarla por primera vez desde entonces, según anunciaron en la reunión anual de la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana celebrada en Denver.

Para volver a ver al pequeño satélite de 100 kilómetros de diámetro, los astrónomos desarrollaron nuevas técnicas para eliminar el deslumbramiento de Neptuno hasta que Náyade fue finalmente revelada, moviéndose a través de una secuencia de ocho imágenes tomadas en diciembre de 2004.

"Náyade ha sido un objetivo difícil de alcanzar desde que la Voyager abandonó el sistema de Neptuno", dijo Mark Showalter, investigador del SETI, afirmación que cobra sentido si se toma en cuenta que, visto desde la Tierra, Neptuno es 2 millones de veces más brillante que Náyade.

Así mismo, para incrementar la dificultad de observación está el factor de que ambos están muy juntos, separados solo por un segundo de arco. "Esto es equivalente a la anchura de un cabello humano a unos 15 metros de distancia", dice Jack Lissauer, del centro de investigación Ames de la NASA y colaborador en la investigación.

Ahora, a la par del notorio hecho de que Náyade se desvió significativamente de su curso. Los astrónomos están sorprendidos por el hecho de que la luna está muy por delante de su posición orbital prevista. De momento las dudas apuntan a la probable interacción gravitacional con otro de los satélites de Neptuno para justificar su aceleración. Sin embargo, los detalles siguen siendo un misterio, mientras que los especialistas reconocen que se necesitan más observaciones para entender el movimiento de esta luna que ahora dejó de estar ausente.

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero