
Ciudad de México, 6 febrero (SinEmbargo).- “Lo tengo bien sabido: la música ayuda a vivir”, dijo este martes la cantante cubana Omara Portuondo, quien a los 83 años mantiene su prestancia y buen humor en alto, tanto como para proponerse hacer dieta y “perder las diez libras que me sobran”, según dijo.
La diva del Buena Vista Social Club ofreció una conferencia de prensa en el Teatro Metropolitan, acompañada por la cantante y actriz mexicana Regina Orozco, con la que ofrecerá este sábado, 8 de febrero, un concierto con canciones de Álvaro Carrillo y Agustín Lara.
El espectáculo, titulado Pedazos del corazón, ofrecerá canciones clásicas del repertorio romántico, entre ellas “Arráncame la vida”, “Un poco más”, “Sabrá Dios”, “Lágrimas de sangre” y “No pidas imposibles”, entre otras.
Se trata de la unión de dos cantantes de diferentes generaciones, estilos e intereses, una circunstancia que hace más interesante el show en donde se dejarán oír boleros “terminales” como “Solamente una vez”, “Enamorada”, “Sabor a mí” y “Señora tentación”.
“Se tiene que hacer Carrillo y Lara alguna vez en la vida, si quieres cantar algo lleno y completo de pasión”, dijo Orozco, quien viene de participar en la película Qué le dijiste a Dios, de la cineasta Teresa Suárez, dedicada al cancionero de Juan Gabriel.

“Tengo la seguridad de que todos los que viven en este país conocen la calidad de esos autores que han sido interpretados por muchos artistas y son además muy conocidos en el mundo”, dijo la vocalista nacida en La Habana en 1930.
Orozco y Portuondo ya cantaron juntas en México. Fue el año pasado en el Faro de Oriente, en Morelos y en Guerrero, con el mismo show que ofrecerán este sábado en el Teatro Metropolitan.
Ambas comparten representante y de ahí nació la amistad primero y luego la alianza profesional.
OMARA Y MÉXICO
Para la intérprete cubana, probablemente la que ha hecho la mejor versión de “Lágrimas negras”, el conocido tema de Miguel Matamoros, México es un lugar cercano en su corazón.
Aquí vino a cantar de joven con Pedro Vargas cuando formaba parte de un cuarteto vocal femenino que también integraron Helena Burke, Moraima Secada y su hermana Haydee Portuondo.
Para la artista caribeña, México no descubrió la música cubana con el éxito de Buena Vista Social Club, comandado por el guitarrista estadounidense Ry Cooder. “México ya conocía la música cubana desde antes”.

A propósito de los anunciados conciertos de despedida que emprenderá el Buena Vista, ya sin los fallecidos Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Rubén González, Orlando “Cachaíto” López y Pío Leyva, entre otros, todo hace pensar que Omara Portuondo está discutiendo cachet y otras cuestiones logísticas para la gira por Estados Unidos y que incluiría algunos escenarios de nuestro país.
“La verdad es que si me invitan iré, pero no sé nada”, dijo con poca convicción, al tiempo que expresó su alegría por volver a juntarse con sus viejos compañeros de grupo.
La artista que en Cuba conoció a María Félix y Agustín Lara, cantará también clásicos de su repertorio como la mencionada “Lágrimas negras” y “20 años”, entre otros.
“La música ayuda a vivir, eso lo tengo sabido”, insistió la intérprete, a quien su padre le vaticinó que iba a ser una grande de la canción cuando creciera.
“No sé si lo soy, pero aquí estoy”, afirmó.
En 2013, Portuondo presentó Mis Anhelos, un álbum que se une a una vasta y variada discografía. El disco trae 21 canciones que dan cuenta de la expresividad y calidad vocales que ostenta Omara a una edad en la que muchas cantantes viven el retiro.
“Cuando ella canta, la música baja en ella. Estoy a su lado y me convierto en público”, reconoció generosamente su socia en el escenario, la mexicana Regina Orozco.
Juntas en el Metropolitan, seguramente deslumbrarán en un sábado para “azotarse” con las canciones de amor y desamor más pasionales del cancionero nacional.




