Argentina, ¿el paraíso de los capos? Algo huele mal en “Narcolandia” y crece el fenómeno

15/06/2014 - 12:00 am

Un libro que ayuda a entender un poco más sobre el crimen organizado en nuestro continente. Foto: Especial
Un libro que ayuda a entender un poco más sobre el crimen organizado en nuestro continente. Foto: Especial

Ciudad de México, 15 de junio (SinEmbargo).- En la portada, la figura del fallecido traficante colombiano Pablo Escobar vestido con la camiseta argentina es muestra más que gráfica de lo que los periodistas Virginia Messi y Juan Carlos Bordón intentan demostrar a lo largo de 300 páginas apasionantes: cómo dicho país sudamericano se convirtió en un paraíso para los narcos colombianos.

De eso trata Narcolandia, aparecido en abril pasado, un libro escrito e investigado por los periodistas argentinos Virginia Messi y Juan Manuel Bordón, quienes documentan la historia de los cárteles colombianos y cómo penetraron en la Argentina durante la última década.

¿Cómo se transformó la Argentina en una "casa segura" para narcotraficantes colombianos buscados en todo el mundo?, es la pregunta que sobrevuela las casi 300 páginas que intentan describir la vida cotidiana de un narco que se pasea por fiestas exclusivas, educa a sushijos en colegios privados y tiene llegada a lo más alto de la política nacional.

Argentina es llamada en Colombia “La Fría”, por las bajas temperaturas que se padecen allí en el invierno. Sin embargo, aseguran Bordón y Messi, se ha convertido en una zona caliente, expresión de un fenómeno que avanza.

El crimen organizado ha hecho base en Sudamérica, demostrando que el narcotráfico o comienza a verse como un problema global y continental o nunca se atenuará su influencia y poderío.

“Las vendetas, los beneficios migratorios, la facilidad para lavar dinero, la vida de lujo, el puerto de salida de la droga hacia Europa, el espionaje y la disputa de poder detrás del negocio. Enemigos sangrientos compartiendo asados en la cárcel, cocaína en muebles de estilo, ex fiscales convertidos en caros abogados defensores, gloria y descenso de equipos de fútbol y funcionarios sospechados de complicidad con delincuentes internacionales.

Si Narcolandia fuera el guión de una serie de televisión, nos parecería exagerado. Pero es un documento indispensable sobre el más novedoso y destructivo de los delitos que han copado el país: el tráfico de drogas”, asegura la editorial Sudamericana.

NO SOMOS MÉXICO

¿Es realmente el tema central de Narcolandia un fenómeno de magnitudes reales o estamos hablando de una situación casi insignificante en el contexto de países como Colombia o México, en cuyos territorios asuelan los grandes cárteles, sembrando violencia, odio y terror?

Según Virginia Messi, que nada tiene que ver con el famoso futbolista, nada es “tan incipiente, pero tampoco somos México”.

“Cuando pasó el crimen de Unicenter en 2008, dijimos…qué raro. A los seis meses volvió a pasar otro y dijimos…qué raro, después vino el crecimiento de Nordelta y en mi opinión el fenómeno de Narcolandia se ha venido dando básicamente en la última década”, dice.

Vayamos por parte. Cuando la periodista argentina habla del “crimen de Unicenter” se refiere al asesinato de dos presuntos narcos colombianos en una famosa y muy concurrida plaza comercial.

Los hechos acontecieron en la zona del estacionamiento cuando tres hombres de nacionalidad colombiana estaban por abordar un automóvil Volkswagen Vento negro.

En ese momento, al menos un hombre a bordo de una motocicleta atacó a tiros a los colombianos, dos de los cuales cayeron heridos al piso y fueron baleados nuevamente por uno de los "sicarios".

Jorge Alexander Quinteros murió en el acto, mientras que el herido, Héctor Duque, alcanzó a ser trasladado hasta el Hospital Central de San Isidro, donde falleció.

Las autopsias preliminares a los cadáveres establecieron que ambos murieron como consecuencia de disparos de una pistola calibre 40 efectuados todos desde corta distancia.

En tanto, el tercer objetivo corrió hacia el interior de la plaza comercial y alertó de lo ocurrido a los custodios privados del lugar, que rápidamente salieron hacia el estacionamiento.

Luego de algunos testimonios sobre lo ocurrido y la propia declaración del sobreviviente -identificado como Andrés Giménez Colombres-, la Policía vinculó al doble crimen con un "ajuste de cuentas" entre narcotraficantes.

“El crimen del shopping” causó gran conmoción en el Gran Buenos Aires por tratarse de un episodio criminal extraordinario en dicho país sudamericano, mientras que en el nuestro episodios semejantes son un asunto diario, cotidiano.

Virginia Messi también hace referencia a Nordelta, un barrio de ricos de reciente formación en la hermosa zona del Tigre, al norte de la capital argentina, y que mereció una seria investigación de la revista Noticias en un reportaje titulado “Nordelta: fama, narco y negocios”.

“Son tiempos extraños para la ciudad privada más grande y exclusiva del país. Para los residentes y propietarios de Nordelta, tener a un posible zar colombiano de la cocaína como vecino se volvió un hecho.

En el barrio Los Castores, uno de los más tradicionales del complejo, los niños no pueden evitar señalar la casa del presunto narco Jesús Yepez Gaviria, donde su mujer, Claudia Celis Arias, cumple arresto domiciliario procesada por tráfico de drogas y lavado de dinero: “Mirá mamá, ahí viven los narcos”, dicen, ingenuamente, a viva voz, cuando pasan por allí”, dice el autor de la nota, Federico Fahsbender.

Nordelta, el paraíso de los narcos colombianos. Foto: EFE
Nordelta, el paraíso de los narcos colombianos. Foto: EFE

“El hecho de que los narcos hayan elegido Nordelta para vivir se hizo público en octubre del año pasado cuando, en un megaoperativo, la Justicia allanó la casa de Yepez en el exclusivo barrio Los Castores. En ese procedimiento, a Yepez se lo señaló como el principal sospechoso de lavado de dinero de una compleja organización colombiana que enviaba drogas fuera del país.

No fue el único sospechoso que eligió esconderse en la opulencia de este lugar: los socios de Yepez -los hermanos John y Anthony Grajales que se instalaron en Las Glorietas- y el arquitecto argentino que construyó el hotel Intercontinental de Nordelta, Walter Mosca, hoy investigado por narcolavado.

También lo hicieron las mujeres de otros dos capos narcos colombianos y la familia del famoso Henry de Jesús Londoño, alias “Mi Sangre”. A fines del 2011, este personaje eligió una lujosa casa de dos pisos en el costoso barrio de Los Sauces para alojar a su mujer y sus dos hijos. Al parecer, Nordelta ofrecía todo lo que su familia necesitaba para vivir una vida tan cómoda como clandestina”, agrega.

Messi y Bordón dedican en Narcolandia un capítulo entero a “Mi sangre”, quien se presenta ante los jueces argentinos y la prensa de aquel país como un empresario perseguido por causas políticas por el gobierno colombiano.

LIBROS POCOS HECHOS MUCHOS

Que los narcos buscaron refugio en un país donde las leyes de lavado de dinero son teóricamente blandas y en la práctica casi inexistente es un hecho a voces en el periodismo del continente. Sin embargo, son pocos los libros que analizan el fenómeno.

Está Narcosur, el conocido libro donde la periodista mexicana Cecilia González, residente en Argentina, reconstruye los casos en los que estuvieron implicados los carteles mexicanos, su arribo a Buenos Aires a mediados de los ‘90, el millonario lavado de dinero que quedó impune, los supuestos nexos del crimen de María Marta García Belsunce con el Cartel de Juárez y los modus operandi de las bandas que se disputaron el mercado negro de la efedrina.

Narcosur deja en claro que el narcotráfico es una especie de monstruo que desde hace años deambula y se multiplica en México. En Argentina, conforme pasa el tiempo, ese monstruo asoma la cabeza con mayor frecuencia. Los organismos internacionales y el gobierno insisten en que este es un país de paso, no de consumo ni de producción. Y quizá tengan razón. El problema es que los narcos pasan cada vez más seguido y cada vez más cargados”, dice González.

También está el libro Mi Sangre: Historia de narcos, espías y sicarios, de Mauro Federico, quien cuenta la historia de Henry de Jesús López Londoño -alias Mi Sangre- y de Ignacio Álvarez Meyendorff -alias Gran Hermano-, ambos nacidos en Colombia.

Uno fue considerado el narcotraficante más importante del mundo después de Pablo Escobar Gaviria. Al otro le atribuyen ser el financista de los cárteles de la droga. Llegaron a la Argentina huyendo de la DEA y vivieron una vida de lujos y excentricidades. Pero terminaron tras las rejas en el penal de Ezeiza.

Y ahora está Narcolandia, el libro que Virginia Messi, una destacada periodista de nota roja en el diario Clarín, escribió por encargo y para el que invitó a su colega Juan Carlos Bordón, cuya labor investigativa le valió aparecer como coautor en la portada.

“Se ha hablado todavía muy poco del tema del narco en la Argentina, a pesar de que se trata de un fenómeno que ha ido en crecimiento en la última década”, dice Messi en entrevista con SinEmbargo.

Para la profesional, es importante dejar bien claro que su país “no se está mexicanizando o colombianizando. Lo nuestro es otra escala, pues no producimos cocaína y tenemos muy lejos a los Estados Unidos”, afirma.

“Es sintomático que cuando hablas de esto con periodistas extranjeros la primera pregunta que surge es si sufriste amenazas, pero la verdad es que en la Argentina nadie amenaza a los periodistas. Y si ha habido alguna, ha sido muy “trucha” (falsa), para no tomarse en serio”, reconoce Virginia, para la que Narcolandia constituye su primer libro.

“A menudo me dicen: es que comparado con lo que pasa en otros países, Argentina es Disneylandia. Frente  a lo que respondo, precisamente, porque es Disneylandia vienen”, agrega.

El crimen organizado llegó a la Argentina, aunque no se sabe todavía si para quedarse. Como sea, existe un desconocimiento total frente a este fenómeno y el público en general, que comienza a alarmarse, suele estar muy mal informado.

“Lo que la gente repite mucho es, con respecto a los narcos colombianos, que ¿cómo los dejan entrar?, pero la verdad es que Colombia es un país del Mercosur y si no tienes antecedentes penales no hay nada que te impida residir en Argentina, por otro lado un país que es muy abierto a la inmigración”, explica Messi.

“Argentina no puede cerrarle las puertas a alguien sólo porque es colombiano, eso sería pésimo. Además, hay muchos colombianos que viven aquí y no tienen nada que ver con el crimen. La inmensa mayoría viene a trabajar o a estudiar”, agrega.

¿Qué pasa con Colombia, un país donde muchos de los capos que van a vivir al sur del continente, no tienen antecedentes penales? ¿Qué pasa con los Estados Unidos que supuestamente persigue a estos figurones del narco que sin embargo entran y salen de Argentina a su antojo?

Esas son las preguntas a hacerse una vez leído Narcolandia, un libro que ayuda un poco más en la tarea de entender el gran mal de nuestro tiempo, ese que tarde o temprano influye en nuestra vida cotidiana con la fuerza de un mazazo en pleno rostro.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero