Zoológico chileno exhibe a primer orangután “puro” de Borneo

15/08/2014 - 3:36 pm

Santiago, 15 Ago (Notimex).- El Buin Zoo, ubicado en las afueras de la capital chilena, se vistió de gala para recibir a un ilustre huésped: “Sandai”, el primer orangután de Borneo genéticamente puro en llegar a vivir a Latinoamérica.

 

El ejemplar, de 20 años y 105 kilogramos de peso, ocupa desde este fin de semana un amplio recinto de 480 metros cuadrados y siete metros de altura, desde donde puede ser contemplado y admirado por los cientos de visitantes que llegan cada día al Buin Zoo.

La institución explicó que “Sandai” es el primer ejemplar de la especie en Chile y se diferencia de los que hay en otros países de la región en que es genéticamente puro, ya que los otros orangutanes son híbridos entre la especie de Sumatra y la de Borneo.

El orangután, cuyo nombre científico es Pongo Pygmaeus, arribó a Santiago procedente del zoológico La Palmyre de Francia, tras pasar por un largo proceso de postulación para elegir su nuevo hogar, que debía reunir requisitos de espacio y recursos para alojarlo.

El hogar que desde este fin de semana acoge a “Sandai” cuenta con un patio de invierno, ambiente climatizado con una temperatura media de 20 grados celsius, árboles, cuerdas y plataformas en altura.

Además, el espacio tiene otras “comodidades” para que “Sandai” pueda desarrollar sus actividades, como una laguna, un curso de agua y un sistema de monitoreo por circuito cerrado de televisión para que sus cuidadores estén atentos las 24 horas del día.

Para el cuidado del ejemplar, el Buin Zoo contrató a dos veterinarios profesionales con experiencia en manejo de grandes primates.

Fuentes del Buin Zoo explicaron que la llegada del primate a Chile se enmarca en el programa de cría y manejo para la conservación (EEP) del Orangután en la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA).

Con más de 340 orangutanes en 69 instituciones distintas a lo largo del mundo, el programa de la EAZA ha permitido cumplir con el rol de reproducción y conservación de la especie, que en estado silvestre podría llegar a extinguirse en 30 años.

Redacción/SinEmbargo

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