
Ciudad de México, 25 de febrero (SinEmbargo).- No hay duda de que el profesor Gunther Von Hagens pone literalmente toda la carne en el asador cuando se trata de su oficio.
Es de hecho, el gran “plastinador”, es decir, el creador de la técnica por medio de la que sustituye los fluidos de los cadáveres por siliconas y quien ha ordenado "plastinar" su propio cadáver tras anunciar en 2011 que sufre un avanzado mal de Parkinson.
Nacido el 10 de enero de 1945 en Alt-Skalden, cerca de Kalisz, entonces Alemania y hoy Polonia, esta semana ha vuelto a ser noticia por la inauguración en Berlín del primer Museo de los seres humanos, sede permanente de la colección de cadáveres humanos tratados con sus polémicos procedimientos.

El recinto muestra una veintena de cuerpos completos y unos 200 órganos y aparatos humanos preservados gracias a la técnica de la "plastinación" desarrollada por Von Hagens, conocido también como el "doctor muerte".
“En un ambiente de penumbra y con una música tenue se puede avanzar entre vitrinas que contienen desde un fémur humano seccionado longitudinalmente a un corazón, unos riñones, un pene o un cerebro unido a una médula espinal, pasando por varios pulmones progresivamente ennegrecidos por los efectos del tabaco o unos intestinos estirados”, reseña la agencia efe.
¿QUÉ ES LA PLASTINACIÓN?
La "plastinación" es una técnica de preservación de material biológico patentada por Von Hagens -quien trabaja codo a codo con su esposa, la doctora Angelina Whalley-, que consiste en sustituir los líquidos y lípidos naturales por resinas elásticas de silicona y materiales rígidos.
Tanto Whalley como su marido han defendido siempre el trabajo con cadáveres, argumentando fines didácticos en la búsqueda de mostrar lo complejo y vulnerable que puede ser el cuerpo humano.
De esa fragilidad da cuenta el propio Gunther von Hagens, de 70 años, quien en diversas entrevistas ha confesado sufrir de depresiones constantes desde que se le diagnosticó el Mal de Parkinson.
Ver su propio deterioro es mejor que ver el de un ser querido, ha dicho.
La exposición de Berlín está dividida en secciones temáticas, como alimentación o movimiento, coronadas todas ellas por cuerpos completos "plastinados", casi siempre en complejas posiciones, como un patinador que tan sólo apoya en el suelo una mano, un gimnasta subido a unas anillas, una pareja de acróbatas y una bailarina en posición arabesque.
"Con la apertura del Museo de los Seres Humanos hemos podido cumplir un sueño de hace mucho tiempo", aseguró Whalley, que junto a Von Hagens llevaba más de una década estudiando esta posibilidad.
No obstante, la apertura del primer museo permanente para los preparados del "doctor muerte" ha estado rodeada de controversia pues a las tradicionales críticas al profesor alemán en su país se ha sumado, en esta ocasión, la oposición de las autoridades sanitarias del distrito berlinés de Mitte, que se oponían al proyecto.

Finalmente, un tribunal administrativo despejó el camino para la exposición, aunque con varios meses de retraso sobre la fecha inicialmente prevista.
El "Doctor muerte" saltó a la fama tras "plastinar" su primer cadáver en 1990, tras veinte años de investigación en Heidelberg (oeste de Alemania), ciudad a la que emigró desde la antigua Alemania Oriental.
Desde la primera exposición, celebrada en Japón en 1995, 40 millones de personas en más de 20 países han visitado las muestras del polémico profesor.
En 2006, Von Hagens abrió en la pequeña localidad de Guben (este de Alemania) su taller museo "Plastinarium", de 2.500 metros cuadrados, con decenas de cuerpos enteros -algunos en posturas cotidianas- y una gran cantidad de partes, extremidades y órganos.
En nuestro país, la exposición Body Worlds tuvo lugar en el Museo Universum, donde concluyó el 10 de agosto de 2014, luego de permanecer un año a la vista del público, acentuando la calidad educativa de esta exhibición sobre la anatomía, la fisiología y la salud humana.
Con información de efe




