
Ciudad de México, 4 de marzo (SinEmbargo).- Dice Pascual Reyes, líder fundador y cantante de San Pascualito Rey, que la participación de la banda en el próximo Festival Vive Latino constituye un hecho que garantiza la diversión y colma las expectativas de la agrupación que, completada por Álex Otaola en las guitarras, Juan Morales en el bajo y Luca Ortega en la batería, celebrará 15 años de vida en el gran encuentro rockero de México.
Habrá, como es de prever canciones azotadas y dolorosas que no impiden de todos modos el divertimento genuino en un género que la crítica ha denominado “dark guapachoso”, “mariachi eléctrico y “sonido grupero-melancólico-espacial-tropicoso”, entre otras maneras curiosas de intentar ponerle nombre a un estilo difícil de clasificar.
Nacida en Satélite en el 2000, cuando la banda se formó alrededor del arte de Pascual Reyes (1976), el alma máter del celebrado Sufro sufro sufro, el disco producido por Gerry Rosado y que se ha convertido en un clásico de nuestro rock en 2003, San Pascualito Rey ha presentado en 2006 el álbum Deshabitado, al que le siguieron Valiente en 2011 y Bravo, un directo grabado durante un concierto en el Plaza Condesa.
La banda, que ha ido cambiando integrantes hasta quedar con la formación actual, se encuentra preparando lo que será su nuevo disco de estudios, mientras celebra 15 años de intensa carrera y ensaya para su show, el viernes 13, en el Festival Vive Latino.
–¿Todas las expectativas para el Vive Latino?
–Todas, en el sentido de que es la séptima vez que estamos en el festival y es un lugar donde la diversión, la energía, son una garantía. Estamos muy contentos, porque este show marca el inicio de los festejos por los 15 años de carrera de la banda y porque, además, en este momento estamos muy enfocados en la producción del próximo disco de estudio.
–San Pascualito parece estar en su punto justo de maduración, ¿coincides?
–Sí, la verdad que sí y de hecho el disco que estamos haciendo lo refleja mucho. Creo que la música, las rolas, la temática, la vibra, son distintas a todo, incluso al disco anterior Valiente. Las letras han cambiado porque nuestras vidas también lo han hecho.
–¿Cómo fueron los inicios de la banda?
–Me atrevo a decir que como las bandas de antaño emergimos de la escena dark y no porque nosotros los fuéramos…de hecho yo salía a cantar al escenario vistiendo camisa con palmeras, tipo hawaiana. Lo que pasó es que la gente de la escena dark que conocemos de El Chopo, los que están nostalgiados bajo el sol, vestidos de negro y con olanes, se identificaron inmediatamente con las letras y así fue como en los inicios nos la pasamos tocando en bares underground, muy oscuros, llenos de vampirismo. Me da mucho gusto decir que venimos de ahí, porque son gente muy entregada, muy pasional…allí conocimos a artistas como Javier Corcobado, por ejemplo.
–¿Cómo era la música de San Pascualito al principio?
–Como un lamento, aunque bien colorido, eso sí. Por eso decían que hacíamos un “dark guapachoso”. Las letras si bien no eran profundas, tenían su estética y en cuanto al sonido, se escuchaba un lamento en medio de una cumbia. Todo eso no era muy fácil de digerir para la mayoría de la gente, pero los que se identificaban comenzaron a acercarse y a lo largo de los años y a lo largo de los discos tengo la fortuna de poder decir que son muchos los que se identifican con San Pascualito Rey.
–¿No dirías también que con el transcurrir del tiempo lo guapachoso le fue ganando al lamento?
–Tal vez, aunque no estoy tan seguro. Lo que pasa es que cuando uno es más joven se toma más a pecho todo y cuando uno va creciendo ve las cosas con más filosofía. En cuanto a las letras, soy muy riguroso y autocrítico como siempre, pero definitivamente ya no tengo los 24 años que tenía cuando empecé con la banda. Ya no me pongo a llorar con una canción sobre el escenario y ahora me siento bien cantando una rola.

–Tienen mucha historia, pero también es la banda con mayor proyección, ¿Lo sientes así?
–Lo que tiene San Pascualito Rey es que a pesar de tener 15 años de vida, un tiempo que a otras agrupaciones sirvió para consolidarse y alcanzar su cenit, todavía posee un largo campo para crecer. Y por eso le metemos más ganas, porque queremos seguir creciendo tanto personal como profesionalmente. Nos estimula hacer cosas nuevas, aprender todavía no sólo música, sino también uno del otro integrante de la banda.
–¿Qué es el rock para ti?
–El rock, aunque suene a cliché, es una actitud hacia la vida. Conozco poca gente tan rockera como Chavela Vargas, que tenía ese arrojo, esa pasión, esa rudeza, que la hacían rockera. Puedes tocar con muchas guitarras, puedes gritas, pero hay algo en tu música y en tu vida que es rock o no.
–¿Y qué es el rock mexicano?
–Hay mucha oferta musical en estos tiempos. En parte es porque ya es más asequible producirte un disco en tu casa. Obviamente, en lo bueno siempre poco. Lo que no me gusta es la tendencia de las bandas nuevas a cantar en inglés. Eso no me gusta, porque siento que ellos mismos se mienten, no te abres si no cantas en tu idioma. Hay una coraza ahí que no deja ver al que está cantando. Entiendo que una banda nacida en la frontera cante en inglés, porque eso forma parte de su idioma, pero que lo haga una banda del DF no le encuentro sentido.
–¿A qué se debe eso?
–Honestamente no lo sé. Creo que es un poco una falta de autoexploración, tal vez un poco de temor de mostrarte en público. Por la cuestión de los acentos es mucho más fácil escribir en inglés que en español, así que te facilita más a la hora de hacer las letras. He escuchado música en inglés desde que era niño y hasta la fecha gran parte de la música que escucho es en inglés, pero no por eso escribo en ese idioma.
–Alguien dijo que en el rock mexicano actual está por un lado el rock ligero de Zoé y por el otro el folclórico de Café Tacvba. Pero en el medio hay muchas otras cosas, ¿verdad?
–También lo creo así. Las dos bandas son admiradas por mí. Hacen lo mejor que pueden en su género. Creo que de alguna u otra manera son bandas que se merecen mi admiración y a algunos de sus integrantes les tengo mucha estima, pero definitivamente hay otras opciones. La diferencia está en la infraestructura que cada banda tiene por detrás, lo que a veces hace pensar que esas sólo son las dos bandas que se escuchan en México, pero no es así. No son los dos únicos discursos que existen en nuestro rock.
–¿Cómo es la estructura hoy de San Pascualito Rey?
–Uno tiene que construir su mundo, su telaraña, porque no cuentas con el apoyo de una disquera trasnacional. Lo que buscas es que una persona que pase por ahí y escuche la música de San Pascualito Rey sienta cómo se le abre una puerta a un universo al que no tenía opción en otro lado. Creo que son tiempos en que las bandas deben involucrarse en lo administrativo y en la producción, en su negocio, por así decirlo. Se trata de una chamba diaria, obviamente no los cuatro que somos, porque somos un equipo de varias personas.
–¿Qué mundo es ese que ofrece San Pascualito Rey?
–Es un mundo de espejos. A través de las letras te puedes ver reflejado y puedes entender muchas cosas de tu interior.
–¿Qué va a pasar en el escenario del Vive Latino?
–Estamos haciendo el play list. Sintetizar un show completo en 40 minutos es muy complejo. Estamos en la disyuntiva de si hacer o no una canción nueva. Vamos a tener un invitado especial, cuyo nombre no develaré en esta entrevista.




