Atractivos de Mina, Nuevo León, aumentarán turismo en Semana Santa

16/03/2015 - 4:40 am

Monterrey, 16 Mar (Notimex).- La Hacienda del Muerto, la zona arqueológica Boca de Potrerillos, así como El Espinazo, conocido por ser la cuna de los seguidores del Niño Fidencio, y el museo de Bernabé de las Casas, son algunos de los sitios que hacen atractivo a Mina, Nuevo León.

 

Fuera de una zona metropolitana, a unos 50 kilómetros al noreste del Estado, se encuentra Mina, un municipio con más de cinco mil habitantes, pequeño, tranquilo, pero con mucha cultura y atractivo arqueológico.

Los principales turistas que recibe este poblado son nuevoleoneses que atraviesan los municipios para llegar a su destino y los habitantes de los estados vecinos Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas, quienes son visitantes frecuentes.

La titular de la Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León, Lorena de la Garza Venecia, destacó que Mina cuenta con una zona montañosa que está al alcance de todos y donde se puede practicar deporte, así como otras actividades en esta región semidesértica.

En el caso específico de Boca de Potrerillos comentó que se trata de una zona arqueológica abierta al público y que es visitada por ciudadanos norteamericanos para investigaciones, en tanto que la Hacienda del Muerto es conocida por sus misterios y leyendas.

De la Garza Venecia precisó que este mes se realizarán los festejos de El Niño Fidencio y en verano habrá muchas actividades, además de las exposiciones que se llevan a cabo en el muso de este municipio.

Al respecto, la directora del museo de Bernabé de las Casas, Ernestina Lozano, refirió que desde el 20 de febrero pasado inició la primera exposición temporal “De adobe y calicanto”, de Saskia Juárez, además de contar con el acervo más representativo en donde se puede conocer toda la historia de este municipio.

Conocido también como el Museo de Mina, éste debe su nombre al primer poblador de la región que llegó en 1604, y que después fue dueño de todo el Valle de las Salinas que comprende Hidalgo, Abasolo, El Carmen, Salinas Victoria, Ciénega de Flores y Mina.

Dentro del museo se pueden encontrar fósiles de plantas, moluscos, ammonites (cefalópodos con un caparazón en espiral enrollado sobre sí mismo y parecidos a los calamares), entre otros, así como una sala de genealogía dedicada a las familias del Valle de las Salinas.

Otra de las exhibiciones más llamativas es la cocina rústica que alberga el museo como exhibición, ya que esta fue parte de los antepasados y que ahora forma parte de la cultura.

El espacio cuenta con un archivo histórico de la región, además de una sección dedicada a las piezas que se utilizan en la religión Católica, como el Cáliz y los copones, utilizados en el momento de la Comunión; además de una pintura de Santo Tomas de Aquino.

Ernestina Lozano comentó que en los últimos años el número de visitas a las exposiciones, casi se fue a cero; sin embargo, se comenzó a hacer promoción y volvió la confianza de volver al lugar.

Para Semana Santa, añadió, ya se revisan las funciones del museo; se abrirá un área de restaurante y se adecuarán los espacios para hacer una promoción efectiva del municipio.

Redacción/SinEmbargo

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