Ciudad de México, 21 de abril (SinEmbargo).- El ex futbolista brasileño Paulo César Lima, alias "Cajú", quien fuera integrante del once titular que se coronó en el Mundial de México 70, confesó en una entrevista para el canal local Globonews, las cosas que llegó a hacer para conseguir droga, entre ellas vender su medalla de oro para comprar cocaína.
En aquella época el director técnico de la Selección de Brasil, Lobo Zagallo, lo consideró en el equipo titular, aunque no fuera del nivel y calidad de otros jugadores cómo Félix, Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo, Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Jairzinho, Pelé y Tostao.
El medio punta "Cajú" se convirtió en el hombre de confianza de Zagallo y levantó la Copa del Mundo el 21 de junio de 1970 en el Estadio Azteca, recibiendo la medalla que le acreditaba como campeón, un preciado trofeo que años después vendería para poder comprar droga.
Nacido en 1949 en una favela de Río de Janeiro, "Cajú" también vendió una miniatura de oro del trofeo Jules Rimet.
"Necesitaba la droga. Pierdes la noción total de lo que estás haciendo. No tienes equilibrio", explicó al canal de televisión brasileño.
Las drogas fueron para el ex jugador de Botafogo, Flamengo, Fluminense y Vasco de Gama, un calvario personal y un tormento económico, pues le generaron cuantiosas deudas, por las cuales perdió tres departamentos para poder pagarlas, indica Globonews.
"No tienes idea ni del valor ni de lo que representó y representa: lo importante para mí era la cocaína. La medalla era lo de menos", reveló el ex futbolista en el reportaje.
"¿Por qué fui a probar las drogas? No sé cómo. Yo, que nunca había sido drogadicto ni alcohólico, probé esa maldita cocaína y ese maldito alcohol. ¡No sé por qué!", se preguntó "Cajú" en el reportaje. "A quien tiene hijos, a quien nunca probó, le digo: ¡No lo pruebe! Es duro, es duro, es duro", dijo.
La adicción a las drogas, pero también al alcohol, acompañó durante muchos años al ex deportista, que ya antes había generado polémica, cuando declaró que jugando en el fútbol francés, mientras militaba en el Olympique de Marsella, el equipo jugó "dopado" cuando conquistó el Mundial de Clubes en la final ante el Hamburgo en 1983.
Además se perdió la Copa del Mundo de 1978 por pedirle a la Federación brasileña de fútbol, mejores premios para los seleccionados. Aún así, "Cajú" jugó dos mundiales y vistió en 78 ocasiones la camiseta de su Selección.
Ahora "Caju" dice ser un hombre nuevo, pues está rehabilitado y asegura que desde hace quince años no prueba ni una gota de alcohol, ni toma drogas.




