Colmex y la OCDE alertan, antes que el Coneval, que crece el número de pobres en México

22/07/2015 - 5:14 pm

Foto: Cuartoscuro.
Comunidad de Guerrero. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 22 de julio (SinEmbargo).– Las personas en estado de pobreza aumentaron y la clase media disminuyó en el país entre el 2012 y el 2014 dado que la tendencia es que se han reducido los ingresos y las necesidades básicas cubiertas, reveló el estudio "Evolución de la pobreza y estratificación social en México 2012-2014".

De acuerdo con el informe realizado por investigadores del Colegio de México (Colmex), el total de la población en pobreza pasó de 83.08 a 84.30 por ciento, y la clase media bajó de 8.14 a 6.78 por ciento.

"La población que sufre de carencias fundamentales es cada vez mayor”, advirtió en conferencia de prensa Julio Boltvinik, uno de los autores.

Para medir estas cifras, los especialistas tomaron en cuenta tanto los ingresos –y el tiempo dedicado al trabajo– como la carencia de necesidades básicas (educación, salud, seguridad social, vivienda, alimentación y servicios como electricidad, combustible o agua). Más variables que las empleadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

"Más del 84 por ciento de la población estaría incluida dentro de la población pobre tanto en ingresos como en los requerimientos de necesidades básicas que no están siendo cubiertas”, agregó Boltvinik.

Los datos del investigador alertan que ya hay 100 millones de pobres. La cifra ha ido en aumento. Al final del sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa, documentó en entrevista con la prensa, eran 97.4 millones "y en dos años de [Enrique] Peña Nieto llegamos y rebasamos los 100 millones". Su gobierno ha implementado programas sociales que cubren temporalmente carencias de necesidades básicas como la alimentación, sin embargo, el ingreso de los mexicanos no aumenta.

La pobreza de ingreso, explicó, se debe a que "hay 16 por ciento de desempleo y un deterioro brutal del poder adquisitivo del salario mínimo". Mucho desempleo y bajos salarios para los empleados que en ocasiones no alcanza para cubrir la canasta básica.

Además, los mexicanos tienen más de un trabajo a los cuales le dedican más tiempo, y tardan más para trasladarse entre ellos.

ESTANCAMIENTO NO AYUDA A REDUCIR LA POBREZA: OCDE 

Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alertan lo mismo. La pobreza es un problema clave en México. Es el único país latinoamericano que registra una tendencia regresiva en materia de reducción de la pobreza y de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social, citada por el organismo, los niveles de pobreza no han cambiado en los últimos 20 años debido a la reducida tasa de crecimiento de la economía y la desigual distribución de los ingresos.

Datos del 2012 registran 53.3 millones de mexicanos pobres, es decir, un 45.5 por ciento de la población total. Mañana el Coneval los actualizará con cifras del 2014.

De acuerdo con el estudio “Diagnóstico de desarrollo territorial de México” publicado por la OCDE, la pobreza procede en gran parte del amplio sector informal de trabajos de bajos salarios con una reducida productividad, la falta de acceso a la formación y las limitaciones de las redes de seguridad social.

Asimismo refleja la amplia dispersión geográfica de la población en zonas alejadas, en las que resulta difícil prestar servicios, junto con una alta concentración en las zonas urbanas, en las que las infraestructuras y los servicios públicos sufren una enorme presión.

El porcentaje de personas que viven en la pobreza varía considerablemente entre los estados y, se sabe, es mayor en el sur: 74.7 por ciento en Chiapas, 69.7 por ciento en Guerrero, 64.5 por ciento en Puebla y un 61.9 por ciento en Oaxaca. En contraste, sólo hay 23.2 por ciento en Nuevo León, 27.9 por ciento en Coahuila y del 28.9 por ciento en el Distrito Federal.

En cuanto a las personas en pobreza extrema son aquellas con ingresos inferiores al nivel mínimo de bienestar (es decir, el coste de una cesta básica de alimentos, en zonas rurales o urbanas) y que carecen al menos de 3 de las 6 necesidades básicas. Según el Coneval, en el 2012 11.5 millones de personas vivían en extrema pobreza en México, es decir, un 9.8 por ciento, principalmente en Oaxaca, Estado de México y Puebla. Estos estados representan el 60 por ciento del total nacional.

Debido a la pobreza extrema, México también es el segundo país más desigual de la OCDE, después de Chile. En el 2012, el 20 por ciento más rico de la población percibía el 49.1 por ciento de los ingresos, mientras que el 20 por ciento más pobre recibía un 5.9 por ciento.

La pobreza extrema en las zonas rurales generalmente se encuentra en asentamientos muy pequeños y está relacionada con la falta de servicios y peores condiciones en materia de educación y seguridad social; en las zonas urbanas puede encontrarse en personas que sufren problemas de aislamiento social, de acceso a los servicios de salud y de nutrición.

Un 38 por ciento de la población indígena vive en extrema pobreza, así como un 12 por ciento de los niños menores de 18 años y un 9.8 por ciento de las personas mayores

Además, en seis estados del país más de medio millón de personas viven en pobreza alimentaria extrema: Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Guerrero, Puebla y Veracruz.

DISTRIBUCIÓN DE RIQUEZA DESIGUAL

San Pedro de la Garza García, Nuevo León. Foto: Cuartoscuro.
San Pedro de la Garza García, Nuevo León. Foto: Cuartoscuro.

La distribución del Producto Interno Bruto per cápita entre los distintos estados mexicanos es muy poco uniforme, sentencia el estudio de la OCDE. Existe una clara diferencia entre los estados del norte y los del sur. Las disparidades se deben a diferencias de productividad.

La posibilidad de encontrar un trabajo desempeña un papel secundario, pues lo que realmente importa es el tipo de trabajo. ¿Cuáles son las causas de estas diferencias? La primera y más importante es la estructura de la economía en los estados. La productividad es muy diferente entre las distintas actividades, de modo que los niveles de productividad (y los ingresos per cápita) de los estados dependen ante todo de la composición sectorial del empleo.

Nuevo Léon, Coahuila, Sonora y Baja California Norte, al estar cerca de la frontera con los Estados Unidos, tienen un PIB per cápita superior o similar a la media nacional. En cambio Chiapas, Guerrero y Oaxaca tienen un PIB per cápita cercano a la mitad de la media nacional. Sin embargo, también se observan diferencias regionales importantes en el centro.

La productividad es mucho mayor en las ciudades que en el resto del país, lo que se debe a la especialización sectorial, gracias a la cual todas las actividades terciarias modernas de alta productividad se concentran cada vez más en las zonas urbanas. Por consiguiente, la tasa de informalidad laboral es superior en las localidades muy pequeñas.

Además, la inversión extranjera directa en México se concentra predominantemente en las zonas más ricas y desarrolladas.

Los investigadores explican que esta dinámica territorial se debe en las dos últimas décadas al cambio del régimen económico de una estrategia basada en la “sustitución de importaciones” a un enfoque basado en el libre comercio, sobre todo tras el Tratado de Libre Comercio.

"Este cambio de política jugó a favor de los estados del norte fronterizos con los Estados Unidos y en contra de los estados del sur y provocó al mismo tiempo una reestructuración de las actividades manufactureras en torno a la Ciudad de México", afirma el informe.

Los ingresos medios per cápita son muy superiores en las zonas metropolitanas que en el resto de México. Las zonas metropolitanas de México producen un 67 por ciento del PIB nacional, al tiempo que en ellas vive el 51 por ciento de la población.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero