Santiago de Chile, 27 jul (dpa) - La Presidenta chilena, Michelle Bachelet, instó hoy a civiles y militares a revelar información respecto de asuntos todavía pendientes en materia de violaciones de derechos humanos ocurridas durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).
"Basta ya de silencio", dijo la mandataria al convocar a quienes "saben la verdad de muchos casos que permanecen sin resolver" a que "sigan el ejemplo del conscripto Fernando Guzmán" para ayudar "a reparar tanto dolor", dijo.
En la apelación, Bachelet se refería a la conducta del ex recluta Guzmán, cuyas confesiones han abierto las posibilidades de esclarecer el caso del fotógrafo Rodrigo Rojas De Negri, quien en el momento de los hechos denunciados tenía 19 años, y de la estudiante universitaria Carmen Gloria Quintana, por entonces de 18 años.
Ambos jóvenes fueron rociados con combustible y prendidos fuego por efectivos militares cuando se desarrollaba una protesta nacional contra el régimen castrense el 2 de julio de 1986. El muchacho murió cuatro días más tarde.
Los militares aseguran que los adolescentes se prendieron fuego ellos mismos, hecho que desmintió el ex conscripto, un testigo presencial de los incidentes.
La semana pasada, tras las declaraciones del ex uniformado, el juez instructor del caso, Mario Carroza, ordenó la detención de siete ex oficiales y suboficiales del Ejército.
Después de interrogarlos, el magistrado informó el viernes que someterá a proceso a seis de ellos por homicidio calificado y a un séptimo por encubrimiento, mientras el fin de semana ordenó la detención de otros cuatro ex miembros del Ejército y hoy los interrogaba por estar supuestamente involucrados en el caso.
Entre estos últimos se encuentra el ex capitán Pedro Fernández Dittus, el jefe de la patrulla militar que atacó entonces a De Negri y Quintana.
Hasta ahora, el ex oficial figura como el único inculpado luego de que la justicia militar lo acusara en los años 90 de "negligencia" por no prestar ayuda a los jóvenes. Tras cumplir una condena de 600 días de reclusión el ex oficial fue dejado en libertad.
Durante la dictadura del general Pinochet, que se prolongó por casi 17 años, hasta 1990, unas 38 mil personas fueron torturadas o ejecutadas y más de un millar fueron desaparecidas por agentes del Estado, según informes oficiales emitidos en democracia.




