Ciudad de México, 10 de septiembre (SinEmbargo).– El Banco de México (Banxico) informó que durante el segundo trimestre del año la actividad económica continuó presentando un bajo ritmo de expansión en todas las regiones principalmente por un debilitamiento de la producción industrial, pero el comercio y algunos servicios mostraron un desempeño favorable.
De acuerdo con los directivos empresariales consultados por Banxico, los riesgos a la baja para la actividad económica en las regiones durante los próximos meses estarían la ocurrencia de nuevos episodios de volatilidad cambiaria, un menor dinamismo de la actividad económica de Estados Unidos y la posibilidad de que tenga lugar un deterioro adicional en la percepción sobre la seguridad pública.
Entre los riesgos al alza, los contactos empresariales entrevistados enlistaron un mayor dinamismo de la economía de Estados Unidos, la posibilidad de que continúe la evolución favorable de la inversión privada en las industrias automotriz y aeroespacial, así como un incremento en el flujo de inversiones asociadas a la Reforma Energética y a proyectos de infraestructura.
Alberto Torres García, director General de Investigación Económica, detalló en conferencia de prensa que en el norte y en el centro presentó un ritmo ligeramente menor que al trimestre anterior por menor dinamismo en el sector manufacturero y de construcción. Sin embargo, destacó el buen desempeño del sector automotriz y el aeroespacial.
En la región del sur la evolución de la minería petrolera tuvo una ligera contracción, de acuerdo con el Reporte sobre las Economías Regionales (abril-junio) presentado este jueves.
La inflación general anual ha permanecido en el objetivo por debajo del 3 por ciento en este año en todas las regiones del país, de hecho ha registrado niveles mínimos históricos en el trimestre de referencia.
El desempeño del incremento generalizado de los bienes y servicios ha estado influido por efectos favorables, tanto directos como indirectos, derivados de las bajas en los precios de insumos de uso generalizado como los energéticos, las materias primas y los servicios de telecomunicaciones, declaró Torres García.
A pesar de la considerable depreciación que ha experimentado la moneda nacional frente al dólar estadounidense, el traspaso de esa depreciación a precios ha sido limitado, manifestándose principalmente en los precios de los bienes durables, sin dar lugar a efectos de segundo orden.
Con relación a las expectativas de inflación para los siguientes doce meses, en todas las regiones los directivos consultados esperan, en general, tasas de crecimiento anual de sus precios de venta, de los precios de sus insumos y de sus costos salariales menores a las del año previo.





