
Ciudad de México, 15 de septiembre (SinEmbargo).- Liu Jingchong, un hombre de negocios de la provincia china de Guangdong, anunció en 2012 que renunciaría a su fortuna y todas las posesiones materiales con el fin de convertirse en un monje budista.
A sus 37 años Liu Jingchong era el director y principal accionista de una importante empresa textil china, hasta que en 2012 un accidente de tráfico y un libro sobre budismo le hicieron desear "una vida minimalista", por lo que decidió tomarse un año sabático en las montañas Zhongnan, la cual es conocida por ser utilizada como residencia habitual de ermitaños. Pero antes de lanzarse a la aventura espiritual, Jingchong vendió todos sus bienes.
“Todo cambió cuando unos amigos míos y yo tuvimos un accidente de coche en un lugar remoto del país. En aquel crítico momento, debía buscar otro coche para trasladarnos, pero no todos podían seguir viajando después del golpe", asegura Liu.
Entre los bienes que el entonces millonario poseía se encontraban al menos siete carros, una mansión y varias casas las cuales utilizaba para vacacionar. “Es verdad que había ganado mucho dinero y no puedo decir que odiara mi vida”, mencionó.
Tras renunciar a sus bienes Jingchong logró aguantar dos años enteros lejos de la civilización. A pesar de las duras condiciones de las montañas Zhongnan, el ex millonario utilizó su tiempo para ahondar en el budismo, meditar, leer, cultivar sus propias verduras y practicar la compleja caligrafía china. Una vez terminó su retiro Jingchong dejó de forma definitiva el negocio textil para convertirse en monje budista.
Actualmente Jingchong reside en un templo ubicado en la provincia de Anhui, al este de China, y se ocupa de tareas domesticas. Se dice satisfecho por la decisión que tomó y rechaza volver a su anterior vida o incluso a la civilización: “Soy muy feliz si la gente viene a visitarme”, explica.
- Entre sus actividades Liu Jingchong prefiera la lectura. Foto: Cortesía CEN
- Liu Jingchong asegura que ahora tiene tiempo más para meditar y ya no se preocupa por las cosas materiales. Foto: Sortesía CEN
- Liu Jingchong se encarga de los quehaceres domésticos, como la cocina. Foto: Cortesía CEN







