Emma Tapping, madre de dos niñas de 13 años y un niño de 19 meses, compartió la foto en su muro de Fcebook. El árbol de Navidad apenas podía verse al estar detrás de tantos regalos.

Ciudad de México, 13 de diciembre (SinEmbargo).- Una madre británica ha sido objeto de críticas en distintas redes sociales después de publicar una imagen donde mostraba los 300 regalos de Navidad que les compró a sus hijos.
Emma Tapping, madre de dos niñas de 13 años y un niño de 19 meses, compartió la foto en su muro de Fcebook. El árbol de Navidad apenas podía verse al estar detrás de tantos regalos.
La imagen se hizo viral en seguida, y con ella los comentarios de desaprobación. La mayoría de las personas criticaron duramente a esta mujer oriunda de la Isla de Man, por fomentar el materialismo y olvidar el espíritu de la Navidad; incluso fue acusada de abuso por echar a perder a sus hijos.
Tanto revuelo causo la foto que la mujer fue entrevistada por varios medios locales. En declaraciones al programa de televisión inglés Good Morning, explicó que sus tres hijos se portan bien durante todo el año y por ello son recompensados. También dijo que los regalos costaban al rededor de mil 500 euros y que sus hijos no echaban a perder sus regalos en ningún momento.

Después de recibir un comentario que decía "lindo momento para que todos los padres materialistas compitan y muestren cuántos presentes tienen sus hijos en Facebook!, sólo recuerden que hay niños que no tienen mucho", la madre ofendida respondió a las agresiones argumentando que "Puedes comprarle a tus hijos dos regalos y tener un pequeño demonio, mis hijos saben la diferencia entre lo bueno y lo malo y aprecian todo lo que reciben, y no se portan mal en todo el año".
Tras la entrevista en televisión, los usuarios empezaron una tendencia en twitter con el hashtag #TooManyPresents, mostrando así su inconformidad, aunque hubo personas que defendieron el derecho de Tapping de comprar lo que quiera.
Al final, la madre sólo dijo estar sorprendida de la actitud de las personas al juzgarla sin conocerla.




