Los manifestantes aseguraron más de 800 tortillerías se encuentran cerradas en protesta por el asesinato de sus compañeros.

Por Abel Salgado
Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).– Unos 150 dueños, despachadores, repartidores y empleados de tortillerías y molinos del municipio marcharon esta mañana del Asta Bandera de la playa Papagayo al Ayuntamiento de Acapulco, Guerrero, y protestaron durante unos 15 minutos para exigir seguridad al alcalde Evodio Velázquez Aguirre, luego de que seis trabajadores fueron asesinados en los primeros siete días del año.
“Señor gobernador Héctor Astudillo, los industriales de la masa y tortilla de Guerrero queremos seguridad”, “Siete muertos, siete días, queremos trabajar, ¡seguridad!”, se leyó en algunas de las pancartas que portaban.
El lunes cuatro empleados de tortillerías fueron ejecutados en dos hechos distintos, dos de ellos en una establecimiento del fraccionamiento Farallón y dos más en otro molino de la colonia Loma Bonita. Ayer, otros dos fueron atacados a balazos en otro de estos establecimiento ubicado en la colonia Alta Laja, uno de ellos murió en el lugar y el segundo falleció horas después en un hospital.
Hoy los manifestantes aseguraron que son siete, aunque no precisaron quién es la séptima víctima, y dijeron que hay más de 800 tortillerías cerradas en protesta.
A las 10 de la mañana los integrantes del gremio comenzaron la marcha y frente al Ayuntamiento bloquearon momentáneamente el carril de la avenida Cuauhtémoc que va hacia La Cima.
En declaraciones, el presidente de la Asociación de la Masa y la Tortilla en Guerrero, Arcadio Castro Santos, reveló que los empresarios de casi la totalidad de tortillerías de Acapulco pagan las extorsiones del crimen organizado y aseguró que no saben por qué los molinos han sido atacados.




