México, 13 Sep. (Notimex).- El Juez 64 Penal dictó auto de formal prisión contra los integrantes de una familia que presuntamente mantenían privados de la libertad a varios menores en un inmueble de la delegación Iztapalapa.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) indicó que el juez, con sede en el Reclusorio Sur, encontró elementos suficientes para iniciar juicio penal contra Jorge Antonio Iniestra Salas.
También contra Clara Tapia Herrera, Claudia Iniestra Salas, Juan Carlos Iniestra Salas, Ana Laura Iniestra Salas y Soledad Salas Torres.
Con esta medida el juzgador determinó abrir un proceso ordinario contra ellos como probables responsables de los delitos de homicidio calificado en razón de parentesco, secuestro, corrupción de personas menores de edad, explotación laboral, violencia familiar y violencia familiar equiparada.
En el expediente 245/2011, quedó registrado que desde 2004 Clara Tapia Herrera sostuvo una relación sentimental con Jorge Antonio Iniestra, con quien vivía en la conserjería de una escuela, localizada en la colonia San Lorenzo Xicoténcatl.
En este lugar, la mujer habitaba con sus dos hijas y un hijo, en ese entonces menores de edad, y tras seducir a las menores Iniestra Salas procreo cinco hijos con ellas.
El probable responsable comenzó a maltratar a los integrantes de la familia y en 2006 las sacó de la escuela y les prohibió salir del domicilio.
Además golpeaba y humillaba al hijo de la mujer, a quien obligaba a recolectar cartón, vender dulces y le exigía una cantidad de dinero al día; situaciones que no fueron denunciadas por Tapia Herrera ante el temor de ser abandonada.
En junio de 2009, Iniestra Salas se llevó a las niñas a vivir en el domicilio de la madre de éste; donde continuó la privación de la libertad en condiciones semejantes a las sufridas en la conserjería de la escuela.
En este domicilio fueron asegurados Soledad Salas Torres, madre de Jorge Antonio, y sus hermanos Juan Carlos, Claudia y Ana Laura, quienes fueron cómplices de los actos delictivos contra los agraviados.
Jorge Antonio golpeó a una de las adolescentes hasta matarla y asfixió en el pecho de la mujer a un bebé de tres meses de edad, para posteriormente colocar los cuerpos en bolsas de plástico y con ayuda de su hermano Juan Carlos abandonarlos en la autopista México-Puebla.




