Tegucigalpa, 26 Oct (Notimex).- Un segundo policía hondureño, de cuatro implicados en la muerte de dos estudiantes universitarios en octubre de 2011, se acogió hoy al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, y se entregó a la justicia.
“El policía Santos Arnulfo Padilla Rodríguez se ha entregado a la Justicia”, informó Custodio en un comunicado.
El ombudsman indicó que Padilla está bajo su protección, por lo que espera que se le respete la vida y se le someta a un juicio justo.
Cuatro policías el 22 de octubre de 2011 asesinaron en Tegucigalpa a dos universitarios de 22 años, uno de ellos hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos.
Por no detenerse ante un reten policial cerca del aeropuerto de Tegucigalpa, los policías abrieron fuego contra ellos.
Los uniformados fueron identificados como Wilfredo Figueroa Velasquez, Santos Arnulfo Padilla Rodríguez, Carlos Geovany Galeas Cruz y José Rubén Pozo López.
El primero en entregarse en diciembre de 2011 fue Rubén Pozo López, quien acudió primero al Comisionado para garantizar su vida, ya que se teme puedan ser asesinados para que no revelen la identidad de los altos oficiales que aparentemente ordenaron la ejecución.
Julieta Castellanos y Aurora de Pineda, madres de los dos universitarios, solicitaron a los otros dos policías prófugos que también se entreguen a la justicia.




