Un libro revela las historias de 110 mujeres que ocupan oficios tradicionalmente masculinos en busca de su autonomía económica.
Ciudad de México, 9 de noviembre (SinEmbargo).- En busca de independencia económica, algunas mujeres han comenzado a abrirse paso entre los oficios históricamente representados por hombres. Así lo refleja el libro Mujer que sabe soldar. Transformaciones subjetivas en mujeres trabajadoras con ocupaciones feminizadas y masculinizadas, de la doctora Cristina Herrera, investigadora de El Colegio de México (Colmex).
De acuerdo con un comunicado emitido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes se han dedicado a ser plomeras, soldadoras, carpinteras o albañilas han sufrido discriminación al ocupar un puesto tradicionalmente masculino, por lo que están en busca de un cambio de paradigma sobre la percepción de las profesiones masculinizadas y feminizadas.
El libro de Herrera fue presentado por Marta Lamas, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, quien dijo que la obra es un estudio único que va acorde con los anhelos sobre la igualdad de género y los principios feministas.
Según el comunicado, las mujeres trabajadoras de la Ciudad de México que participaron en la investigación para la creación del libro muestran la existencia de un nuevo tipo de lazo social al interior de la familia, basado en relaciones más reflexivas, estratégicas y contingentes sin renegar del mandato de maternidad, de familia y de cuidados.
Mujer que sabe soldar expone experiencias, sentimientos y concepciones de la vida cotidiana de 110 mujeres que buscan la autonomía económica "en un contexto de complejas relaciones patriarcales y capitalistas", indica el boletín.
📚 Novedad editorial
"Mujer que sabe soldar. Transformaciones subjetivas en mujeres trabajadoras con ocupaciones feminizadas y masculinizadas en la Ciudad de México" de Cristina Herrera
Disponible a la venta en @LibrosColmexhttps://t.co/Z2DVD7TYMJ
— El Colegio de México (@elcolmex) August 9, 2021
El texto explica que, si bien estas mujeres no se describen a sí mismas como feministas, sí se sienten heroínas y formarían parte de lo que denomina un "feminismo espontáneo" que, de acuerdo con Lamas, la academia y el activismo actual deberían acompañar.
Por su parte, la Dra. Cristina Herrera expresó que las mujeres del sector popular que participaron en talleres de herrería, plomería y carpintería del programa Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares) de la Ciudad de México, no se dicen feministas porque asocian el movimiento a actitudes anti-hombres e individualistas que no las interpelan, por lo que es necesario que el feminismo sea capaz de articular más a los distintos grupos y demandas de los sectores populares.




