El 69 aniversario de Arturo Ripstein y una obra que poco tiene de olvidable, predecible e inexistente

13/12/2012 - 12:00 am

Después de más de 40 años de carrera y casi igual cantidad de películas, el cineasta mexicano Arturo Ripstein considera que "aún no ha llegado". "Yo querría ser otro, uno que pudo. Mis películas son pequeñas, olvidables, predecibles e inexistentes”, confesó en entrevista hace apenas unos meses.

No obstante, las palabras del cineasta tienen un dejo de falsa modestia, sobre todo tomando en cuenta lo amplio de su obra y la influencia que ha ejercido en numerosos creadores de habla hispana.  Independientemente del paso de los años, Ripstein está considerado uno de los mejores directores de México.  Aunque, según el realizador, el cine latinoamericano en general "es muy flojo", pero "hay espejismos". "Yo soy uno de ellos. Mis películas son horribles"

"El castillo de la pureza"

Ripstein nació hace 69 años en México, el 13 de diciembre de 1943. Desde muy joven comenzó su carrera en el cine y en 1965, a los 21 años, y gracias a la ayuda de su padre, dirige su primera película: "Tiempo de morir".

Poseedor de una visión a menudo desesperanzadora debido a las historias que cuenta, dice: "Vengo de un país de sobrevivientes y encuentro personajes oscuros y al límite. No es lo único que hay, pero es lo que me da para buena narrativa y lo que compacta todas las cosas que a mí me importan de la vida, que son oscuras."

"El lugar sin límites"

En Ripstein se reúnen temas recurrentes como la soledad de las almas y la imposibilidad de cambiar la propia naturaleza y su obra es una muestra de ello. Durante los años setenta, se consolidó como director e inició una de las etapas más fructíferas de su carrera, en la que se incluyen tres cintas que son consideradas de las más importantes del cine mexicano contemporáneo: "El castillo de la pureza", "El lugar sin límites"y "Cadena perpetua".

"Principio y fin"

El director recordó alguna vez que de niño tenía una nana que  solía decirle que el mundo acabaría en el año 2000. El cineasta creció aterrado, imaginando que el mundo se acabaría con erupciones volcánicas o tsunamis pero, luego dijo, el mundo terminó de otra forma.

"El mundo en el que yo tenía cabida y las películas que hacía gustaban dejó de existir. El mundo en el que vivo en este momento me es ajeno e incomprensible. No sé si es mejor o peor, pero es otro".

"Profundo carmesí"

Algunos han calificado a los filmes de Ripstein como lentos, sombríos y depresivos; pero para otros su filmografía una de las más significativas e importantes del cine mexicano y mundial de las últimas décadas, lo que le ha proporcionado múltiples premios tanto a nivel nacional como internacional y el reconocimiento en todo el continente como uno de los mejores directores de América Latina.

"La virgen de la lujuria"

A pesar del pesimismo que se le achaca, Ripstein cree que ha sido muy afortunado por contar con una carrera muy larga, pero muy desafortunado porque, después de 46 años de carrera, siente que aún "no ha llegado". "Yo podría ser un próspero cineasta con mujeres y terminé siendo un cineasta de magros resultados y magras ganancias", declaró.

–Con información de dpa

Redacción/SinEmbargo

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