Los Trump eligieron a amigo de Epstein acusado de abuso para dirigir Melania

08/02/2026 - 6:38 pm

El documental dirigido por Brett Ratner, ha sido objeto de fuertes críticas por la prensa especializada a pesar de la gran inversión de 75 millones de dólares de Amazon Studios.

Ciudad de México, 7 de febrero (SinEmbargo).– La imagen muestra a dos hombres sentados en un sofá, cada uno abrazando a una mujer. Los rostros de ellas están ocultos; los de ellos, visibles y sonrientes, miran de frente a la cámara. Uno es el depredador sexual convicto Jeffrey Epstein; el otro, el cineasta de Hollywood Brett Ratner, elegido por la familia Trump para dirigir Melania, un “documental” que retrata los 20 días previos a la investidura presidencial de 2025. La película ha sido objeto de fuertes críticas, tanto por su contenido como por el hecho de que Amazon desembolsó 75 millones de dólares para su realización y promoción.

La fotografía forma parte de una serie de imágenes de Ratner con Epstein publicadas el viernes por el Departamento de Justicia, como parte de un paquete de documentos relacionados con el caso Epstein. Las identidades de las dos mujeres que aparecen en la imagen no han sido reveladas y permanecen sin confirmar.

Las imágenes parecen haber sido tomadas en el mismo lugar que otras fotografías difundidas en diciembre, en las que también aparecía el agente de modelos francés Jean-Luc Brunel, quien murió en prisión en 2022. Brunel había sido imputado en Francia por violación de menores de más de 15 años y acoso sexual, en una investigación vinculada al caso Epstein.

Jeffrey Epstein y Brett Ratner en las imágenes liberadas el 30 de enero por el Departamento de Justicia de EU.

Si bien la imagen no prueba por sí sola una conducta indebida por parte de Brett Ratner, lo cierto es que el cineasta enfrenta desde hace años múltiples denuncias de abuso sexual por parte de mujeres con las que trabajó. En 2017, al menos diez mujeres lo acusaron de conducta sexual inapropiada, según documentó The New Yorker.

La actriz Natasha Henstridge afirmó que Ratner la obligó a practicarle sexo oral; Olivia Munn denunció que el director se masturbó frente a ella en su caravana y que posteriormente le dijo haber eyaculado sobre portadas de revistas con su imagen; la modelo Keri Claussen Khalighi sostuvo que, cuando tenía 17 años, fue agredida sexualmente por Russell Simmons mientras Ratner observaba.

Ratner ha negado todas las acusaciones. De hecho, Melania es el primer proyecto de Ratner desde que fue acusado de conducta sexual inapropiada en el apogeo del movimiento #MeToo en 2017. 

Pese a estos señalamientos y a sus vínculos con Epstein, Ratner fue seleccionado por la familia Trump para dirigir Melania, el nuevo documental financiado por Amazon y actualmente exhibido en cines de todo el país. La película también se ha proyectado en la Casa Blanca —con la presencia de Tim Cook y Mike Tyson— y en el recientemente rebautizado Trump Kennedy Center.

Melania Trump en la promoción de su documental, Melania. Foto: Facebook Melania Trump.

¿Qué dicen las críticas sobre Melania?

Amazon MGM Studios, propiedad de Jeff Bezos —uno de los magnates que acompañó a Trump en su toma de protesta—, aportó 40 millones de dólares para la producción del filme y otros 35 millones para su marketing. The Wall Street Journal informó que Melania Trump habría recibido al menos 28 millones de dólares de los fondos destinados a la producción.

No obstante, para la prensa especializada se trata de un filme vacío, aun cuando recaudó alrededor de siete millones de dólares en su primer fin de semana, el mejor estreno para un documental en más de una década.

The Independent describió a la primera dama como “un vacío engreído y ceñudo de pura nada en esta espantosa pieza de propaganda”. The Guardian desestimó la película como “basura dorada”, mientras que Variety se preguntó: “¿Por qué Amazon gastaría 75 millones de dólares en una película tan aburrida?”. Así lo resume la columnista Maureen Dowd en The New York Times.

Melania Trump en la proyección de Melania. Foto: Facebook Melania Trump.

Inae Oh escribió en Mother Jones que, durante casi dos horas, “la película gira en torno a la premisa de que su protagonista es una especie de genio de la moda, lo que da lugar a algunas de las escenas más aburridas que he visto jamás en una película”.

Oh también cuestiona que Melania haga todo lo posible por poner en primer plano “su viaje de inmigrante eslovena a primera dama estadounidense”, una historia que, según la propia protagonista, sirve como “un recordatorio de por qué respeto tan profundamente a esta nación”. La autora critica además que Melania afirme en el documental, al hablar sobre migración, que “todos deberían hacer lo posible por proteger nuestros derechos individuales” y “nunca darlos por sentado, porque al final, sin importar de dónde vengamos, nos une la misma humanidad”.

“Es obsceno escuchar a esta mujer emplear el lenguaje de la humanidad compartida mientras la administración Trump asesina a estadounidenses y secuestra sistemáticamente a inmigrantes y a sus hijos. Por irritantes que sean, sus comentarios ilustran tanto cómo Melania ve su historia estadounidense como los mismos sentimientos antiinmigrantes con los que algunos, para demostrar que pertenecen aquí, les quitan la escalera a los recién llegados que buscan las mismas oportunidades. Inmigrantes como Melania se presentan como los ‘buenos inmigrantes’ que llegaron por el ‘camino correcto’”, concluye Inae Oh.

¿Y de qué trata la película?

Desde su estreno en el Kennedy Center, Melania, la película que retrata los 20 días previos al inicio del segundo mandato de Donald Trump, ha sido objeto de críticas, burlas y una avalancha de memes. Sin embargo, de acuerdo con un análisis publicado por The New York Times, en medio del debate sobre si se trata de propaganda, un falso documental o un ejercicio de vanidad, se ha pasado por alto el punto central: Melania no es un documental ni una pieza política tradicional, sino el lanzamiento formal de una nueva marca de estilo de vida con un nombre nada discreto.

El diario estadounidense subraya que la película funciona como una presentación cuidadosamente orquestada de la identidad personal y comercial de Melania Trump. De ahí, explica The New York Times, las constantes referencias de la primera dama a su “visión creativa”, con la investidura presidencial como su símbolo principal, así como la atención obsesiva a los detalles de su imagen: los tacones de aguja, los encuadres calculados y el prolongado énfasis en su vestuario.

Según el periódico, esta lógica explica las escenas dedicadas a los pormenores de su atuendo inaugural, incluida su insistencia en que el escote de la blusa fuera cruzado y no de cuello, y que la banda del sombrero fuera media pulgada más estrecha. También destaca la revelación de Hervé Pierre, su diseñador y estilista, de que el vestido inaugural fue concebido en blanco y negro, colores que Melania Trump confirma como “muy propios” de ella. The New York Times remarca que esta elección no es casual, pues el blanco y negro se consolidan como la firma visual de la marca Melania, en contraste con la paleta dorada, roja, blanca y azul asociada a su esposo.

Pero, apunta el diario, una marca no puede sostenerse solo en superficies brillantes. Por ello, la película incorpora referencias reiteradas a su compromiso con la familia y a la continuidad de su trabajo en favor de la infancia, elementos que buscan dotar de valores a esa identidad de lujo. Marc Beckman, agente de Melania Trump desde hace años, lo dijo sin rodeos en una entrevista citada por The Times de Londres y retomada por The New York Times: “Se trata de apoyar esta marca de lujo que ella está construyendo”.

El periódico señala que este “rastro de migajas” de la marca Melania se ha extendido a lo largo de la segunda administración Trump como una especie de adelanto prolongado, aunque sus orígenes se remontan al primer mandato. The New York Times recuerda que entonces Melania Trump demandó al Daily Mail por difamación, argumentando que una publicación afectaba su “oportunidad única e irrepetible” de lanzar una marca comercial de amplio alcance. Aunque la marca no se concretó en ese momento, el caso se resolvió con una disculpa pública y un pago de alrededor de tres millones de dólares, dejando sembrada la idea.

De acuerdo con el diario, la estrategia tomó forma visible con la publicación de sus memorias Melania en octubre de 2024, con una portada en blanco y negro; continuó durante la investidura con el vestido de gala diseñado por Pierre; se reforzó con su retrato oficial, donde aparece con esmoquin negro de Dolce & Gabbana y camisa blanca, y alcanza ahora su punto más alto con la película. Beckman resumió esa coherencia estética en declaraciones recogidas por The New York Times: “La visión de Melania es muy simétrica, con ángulos rectos, en blanco y negro”.

El medio detalla que esta estética se replica en todos los elementos que rodean al filme, desde los carteles promocionales hasta la proyección especial en la Casa Blanca, donde se ofrecieron palomitas, galletas y postres en blanco y negro con la palabra “Melania” impresa. Incluso el logo de Muse Films, la productora de la primera dama, refuerza —según el diario— esta narrativa visual, con una “M” plateada que emerge de la oscuridad como símbolo de poder personal.

The New York Times contextualiza esta estrategia dentro de la larga tradición de la familia Trump de convertir la imagen personal en negocio, pero subraya que Melania lleva ese enfoque a un nuevo nivel. Lejos de los adornos navideños y joyas que Melania Trump vendió en el pasado, el diario sostiene que sus ambiciones actuales son mucho mayores, incluso si, por ahora, el principal producto es ella misma.

Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es conductor de Close UP y Co-conductor, junto a Álvaro Delgado, de Siete Días, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero