Muerte de aficionado boliviano complica en extremo a Corinthians

22/02/2013 - 4:12 pm

La Paz, 22 feb (dpa) – La muerte este miércoles de un aficionado de fútbol boliviano en Oruro, en el sudoeste de Bolivia, durante el cotejo San José-Corinthians complicó hoy en extremo al club brasileño, que por decisión de la Conmebol tendrá que jugar sus tres partidos como local por el Grupo 5 de Copa Libertadores 2013 a puertas cerradas.

Tampoco fue una buena noticia para el club que un juez boliviano decidiera enviar a prisión en Oruro a doce hinchas del club brasileño, que, sindicados de homicidio y complicidad por la muerte del adolescente, podrían ser sentenciados a la reclusión entre dos y cinco años.

Se sospecha que el autor del disparo de bengala que mató al joven boliviano es miembro de "Gavióes da Fiel", la principal hinchada organizada ("barra brava") de Corinthians.

Imágenes obtenidas por la televisión boliviana confirman que, tras el gol de Guerrero que inauguró el marcador en favor de Corinthians a los cinco minutos de juego, una bengala fue disparada por los hinchas brasileños hacia un sector donde se concentraban los aficionados de San José.

La bengala impactó en el rostro de Kevin Beltrán, de 14 años, que falleció antes de ser atendido en un hospital local.

Medios locales indican que los hinchas de Corinthians ingresaron en el estadio sin ser revisados por ninguno de los 1.200 policías que asistieron al escenario deportivo, acción negligente que fue criticada hoy en Bolivia.

Las autoridades bolivianas sospechan que los doce brasileños detenidos viajaron a Oruro financiados por la comisión directiva del Corinthians, pese a que la suposición fue negada en Brasil por el presidente del club, Mario Gobbi, que aseguró que el Corinthians no adopta esta práctica.

El Corinthians brasileño, por otra parte, buscará anular la decisión de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) de obligar al equipo a disputar sin la presencia de su hinchada los partidos de la Copa Libertadores de América.

En un escueto comunicado, el club informó que utilizará "todos los recursos legales para reformar la decisión".

La medida, que tiene vigencia hasta que el caso sea juzgado por el tribunal de la Conmebol -dentro de 60 días, como máximo-, tomó por sorpresa a los dirigentes brasileños, que anunciaron que "hoy mismo" elevarán su defensa a la entidad.

Corinthians había vendido unos 83.000 boletos para los partidos como local ante Millonarios de Colombia, Xolos Tijuana de México y San José de Bolivia, a jugarse el 27 de febrero, 13 de marzo y 10 de abril por el Grupo 5.

El uruguayo Adrián Leiza, miembro del Tribunal de Disciplina de la Conmebol, confirmó que el juego a puertas cerradas en una medida cautelar hasta que se adopte una resolución definitiva sobre la implicación de hinchas de Corinthians en la muerte del aficionado boliviano.

El reglamento en vigor establece la exclusión del torneo por problemas provocados por las barras, y esa medida pende como una espada de Damocles sobre Corinthians, el campeón defensor de la Copa Libertadores.

Redacción/SinEmbargo

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