
Ciudad de México, 28 feb (SinEmbargo).- Hubo un tiempo en que a la cantante Paty Cantú, vocalista y compositora del dúo mexicano LU, se la confundía con la también cantante Patylu, mujer actual del dirigente panista César Nava.
Para Paty (la Cantú) la circunstancia no fue grata. Por el contrario, durante una buena temporada debió soportar el acoso de los trolls en las redes sociales, quienes le reclamaban por todas las acciones del gobierno del sexenio pasado y de paso se acordaban y en no muy buenos términos de su familia cercana y lejana.
La cantante, que lanzó su primer disco en solitario, Me quedo sola, en enero de 2009, agradece que la tormenta haya quedado atrás y prefiere pensar en el futuro, un tiempo que para ella tiene al Auditorio Nacional como horizonte de privilegio, donde dará un concierto el próximo 2 de junio.
Nacida en Guadalajara el 25 de noviembre de 1983, Cantú ha sacado a fines del 2012 su disco Corazón bipolar, del que se desprende el segundo sencillo, “Suerte”, cuyo video ha protagonizado su pequeña sobrina.
“Fue el director el que la eligió y por supuesto que le pagaron, yo no tuve nada que ver”, se deslinda Paty con ternura del asunto.
Para la joven tener un corazón bipolar “es el resultado de cualquier ser humano que sabe lo que quiere, pero luego hace cualquier cosa. En los asuntos del amor uno jura y perjura que no va a volverse a parar enfrente del camión, pero lo vuelves a hacer. Así es el amor de complicado”, afirma en entrevista con SinEmbargo.
Está entusiasmada con su primer concierto en el magno escenario del Auditorio, al que invitará, entre otros, a María Barracuda, Niña Dioz, Boy Blue y Erick Rubín, con quienes hizo sendos dúos en su segundo disco en solitario.
A pesar de su juventud, dice que el amor ha sido complicado “un 200 %”, aunque aclara que cuando habla de amor no sólo se refiere a una relación de pareja, sino a “esa fuerza que hace girar todo lo que hago”.
“Hablo de la gente que te quiere y te apoya aun cuando estás en tu peor momento. Gracias a Dios es mi familia, que la tengo siempre conmigo y también puede ser un extraño que habita en algún lugar del mundo y se identifica con mi música”, expresa.
UNA PROFESIÓN MUY REÑIDA
Paty vive con gozo un estado de la música pop que permite como nunca la expresión a las mujeres, un hecho que resultaba extravagante en otros tiempos.
Como artista, su gran apuesta es alejarse de los estereotipos y vencer los prejuicios que rodean a un oficio muy reñido, donde tiene gran competencia.
“Las mujeres hemos aprendido a buscar nuestros sueños y a no poner toda la esperanza de felicidad en una pareja”, afirma, al tiempo que admite que cantar profesionalmente se hace cada vez más difícil “por la cantidad de opciones que ofrece no sólo el mercado convencional de discos, sino también las redes sociales y todo el universo de Internet”.
Para abrirse paso y mantenerse en el gusto de sus fans, dice hacer una música “que cuido mucho. Tiene base pop, pero también muchos pantalones y valentía para incorporar otros elementos que no son tan evidentes en el género”, afirma.
“Le doy mucho tiempo a mi trabajo y el resultado es honesto, porque mis canciones no obedecen a un personaje creado por la industria, sino por una mujer que cree en lo que hace, alguien de verdad que ama su oficio”, agrega.
Fan irredenta de Florence and the Machine, de Metric y Him le gustaría conocer a Taylor Swift, con la que se identifica por eso de dedicarle una canción a sus ex novios.
“Somos igual de ardidas, aunque en diferentes idiomas”, concluye.





