
Ciudad de México, 3 mar (SinEmbargo).- Rock y sexo, funk metal, hip hop, poesía introspectiva y una búsqueda constante por la evolución, todos elementos expresados a través del torso desnudo del vocalista y los slaps demenciales del que es considerado por muchos el mejor bajista de rock del mundo.
Rick Rubin, Blood Sugar Sex Magic, Hillel Slovak, John Frusciante, Dave Navarro, acusaciones de machismo, acusaciones de exhibición sexual…los hashtags de una banda que reina desde hace tres décadas en la escena alternativa y que, en el marco de un negocio muy competido, también ha sabido ser puro mainstream, industria musical al ciento por ciento.
La agrupación que tiene como cantante a Anthony Kiedis, a Flea en el bajo, a Josh Klinghoffer en la guitarra y a Chad Smith en la batería, ofrece hoy un concierto en la Arena VFG Guadalajara y el martes y el miércoles harán lo propio en el capitalino Palacio de los Deportes.
Será una oportunidad para disfrutar de una música que nunca ha dejado de coquetear con lo extremo, tratando de ensanchar los límites sonoros y estéticos a que los condenaba su éxito mundial.
“Trato de ser mejor músico cada día”, supo decir Flea, quien a sus 50 se muestra cada vez más volcado al jazz en general y al bebop en particular.
“Tengo cicatrices suaves”, admitió Anthony, el vocalista más personal y energético del escenario contemporáneo.
Hacer un recorrido por sus 10 discos de estudio (incluyendo al discutido y discutible One hot minute, con Dave Navarro en la guitarra), para elegir 10 temas esenciales, resulta tarea ingrata y gozosa al mismo tiempo. Si lo pensamos bien, son pocas las canciones de esos álbumes que no fueron hits.
No hay infalibilidad en este criterio. Sólo ganas de escuchar la música de los Peppers, un deseo tan necesario como comprensible.
“Fight Like A Brave", De The Uplift Mofo Party Plan (1987). Suena a una banda extraña, muy alejada del sonido que le dio personalidad y sustancia en los ’90, pero están el fallecido Hillel Slovak y el baterista Jack Irons, quien se fue, precisamente, al poco tiempo de morir Hillel. Esta canción se hizo hit entre los estudiantes universitarios de la época. A pesar de su esencia metalera, tiene el manejo coral que más tarde haría famosa a la agrupación.
“Under the bridge”, de Blood Sugar Sex Magic (1991). “Es difícil creer que no hay nadie ahí afuera / Es difícil creer que estoy totalmente solo / Al menos tengo su amor / La ciudad me ama / Solitario como soy / Juntos lloramos”. Una de las letras más conmovedoras de la banda, escritas por Anthony tratando de salir de su infierno particular. El video fue dirigido por el famoso cineasta Gus Van Sant y ya es un clásico en la memoria colectiva de quienes aman el rock y la banda.
“Give It Away”, de Blood Sugar Sex Magic (1991). Una letra impresionante de Anthony Kiedis, haciendo referencia –entre otros- a Bob Marley, inspirado por la generosidad de Nina Hagen, su amiga, quien le regaló una chamarra de su guardarropas personal. El tema es la exacta y perfecta armonía entre cuatro instrumentistas privilegiados. Lo mejor en la unidad de músicos con gran peso específico propio y que se la juegan todo por el conjunto. El video del francés Stéphane Sednaoui arrasó con todos los premios ese año. El gran himno peppers, sin duda.
“Soul To Squeeze”, single de la película Coneheads (1993). El video en blanco y negro, con un paseo visual y conmovedor por el mundo del circo, es una verdadera joya. La guitarra en esta exquisita balada está a cargo de John Frusciante, pero en el clip aparece Dave Navarro. El estribillo es reflejo de un estado de ánimo que torturaba a Kiedis en los tiempos en trataba de dejar las adicciones. “Adónde voy, no lo sé. Tengo que tomarlo con calma. Cuando encuentre paz en mi mente, te daré algo de mi tiempo”.
“My friends”, del disco One Hot Minute (1995). Se trata del segundo sencillo de un álbum que la banda intentó olvidar durante mucho tiempo. A Kiedis le costó mucho adaptarse a la guitarra de Dave Navarro, que sonaba extranjera en la historia sonora de la agrupación. Una de las mayores dificultades era que Anthony no podía componer con Dave, tal como estaba acostumbrado a hacerlo con Frusciante. El tiempo pasó y este es un gran tema, junto con otros como “Aeroplane”. Son los seguidores más jóvenes de RCHP, quienes tienen menos prejuicios al respecto y valoran mucho más este trabajo que sus propios hacedores.
“Scar Tissue”, de Californication (1999). Terminaba el siglo y RCHP salía al mundo con un disco para hacer historia. El primer sencillo fue número 1 durante 16 semanas y su título también fue usado por Kiedis para la autobiografía que dio a conocer en 2004. La canción, dedicada a la pintora mexicana Frida Kahlo, ganó un Grammy. El video estuvo a cargo del francés Stéphane Sednaoui.
“Californication”, de Californication (1999). Marca la evolución compositiva de Kiedis, sus vuelos como letrista en una canción que pasa factura a la cultura plástica de Hollywood, con referencias a Kurt Cobain y al álbum Station To Station, de David Bowie. Considerada una de las mejores canciones de rock de todos los tiempos, dio también nombre a una serie que todavía está en el aire, protagonizada por Dave Duchovny. De hecho, el grupo demandó a la cadena ShowTime por usar el nombre de su disco y al parecer llegaron luego a un acuerdo monetario.
“By The Way”, de By The Way (2002). Pertenece al octavo disco de estudio de la agrupación y muestra a John Frusciante en lo que él denominó “la etapa más feliz de mi vida”. Fue el primer sencillo, acompañado por un video inolvidable, dirigido por Jonathan Dayton y Valerie Faris. Es otro de los himnos preferidos por la fanaticada, que lo celebra con gran euforia en los conciertos.
“We believe”, del álbum Stadium Arcadium (2006). La canción se llamó originalmente “Failla funk” y nació como una línea de bajo que Flea ensayaba en su casa y no se había animado a mostrar a la banda. En el tema, dijo Anthony, “canto más sobre un sentimiento que sobre una idea. Toda la letra es como un sueño pero que tiene lugar hace 3 mil años. Es como un viaje en el tiempo”. La canción también trata sobre la fe en lo que quieras creer, en el poder que otorga creer en algo fervientemente. Es una pieza pequeña, sencilla, dentro del contexto de la obra de RCHP, pero resulta de una belleza extraordinaria.
“The Adventures of Rain Dance Maggie”, de I’m with you (2011). Lo elegimos porque representa el presente de una banda a la que queremos escuchar por muchos años más. El gran enemigo de la música es la nostalgia, el paradigma del pasado que siempre quiere las cosas estáticas, sin evolución. En este primer sencillo del álbum del 2011, la banda regresa a las primeras filas sin sentarse a llorar por la partida de Frusciante, dando todo el apoyo a Klinghoffer y, mediante un video sencillo pero luminoso, homenajeando de paso a Los Beatles.





