Lima, 20 Oct (Notimex).- El gobierno del presidente peruano Ollanta Humala vive hoy su primer escándalo mediático luego que su segundo vicepresidente, Omar Chehade, fuera acusado de realizar tráfico de influencias.
El panorama para Chehade se agravó en las últimas horas después que la primera dama, Nadine Heredia, escribió un mensaje en su cuenta de Twitter: “¿Tan difícil es caminar derecho?”.
Esas cinco palabras, según la edición digital del Diario 16, marcaron un punto de quiebre en este caso, mientras la oposición le pidió a Humala que se pronuncie sobre la reunión de Chehade con un grupo de generales de la Policía para coordinar un desalojo.
Según medios de prensa, en una cena realizada en el restaurante “Brujas de Cachiche”, Chehade le planteó al general de la Policía Nacional, Guillermo Arteta, que llevara adelante el desalojo de la azucarera Andahuasi para que el Grupo Wong asumiera el control.
Arteta, quien debería llevar adelante el desalojo, se negó al pedido de Chehade y después fue pasado a retiro.
El segundo vicepresidente peruano se defendió y dijo que “él (Arteta) está mintiendo, difamando, manchando honras. Se está vengando torpemente pensando que tuve intervención para que no sea director de la Policía Nacional de Perú”.
Chehade descartó que vaya a renunciar a la Segunda Vicepresidencia porque no encuentra motivo para ello, tras lo cual dijo a periodistas “no tengo rabo de paja”.
“No tengo relación comercial ni de asesoría con el Grupo Wong (que opera tiendas por departamentos y empresas agroindustriales). No ha habido nada irregular ni antiético. Ese error no significa que haya cometido un delito”, indicó.
El segundo vicepresidente peruano descartó además que su hermano, Miguel, fuera a buscar a Arteta para entregarle un borrador de la resolución judicial con orden de desalojo, tal como lo manifestó el ahora general en retiro.




