Guadalajara, 23 Oct. (Notimex).- La pérdida de peso corporal involuntario o súbito puede sugerir la presencia de diversas enfermedades, afirmó la especialista Sandra Tamez Rolón.
La jefa del Departamento de Nutrición y Dietética del Hospital General de Zona, de la Unidad de Medicina Familiar 9 del IMSS en Jalisco manifestó que cuando un individuo pierde peso sin someterse a dietas, o sin incrementar su actividad física, puede ser señal de alerta ante enfermedades como diabetes o alteraciones metabólicas.
Asimismo, padecimientos gastrointestinales, afecciones glandulares, cáncer, neumopatías, afectaciones cardíacas, VIH/SIDA, trastornos psicológicos o emocionales e insuficiencia renal, entre otras.
Señaló que en términos saludables, cuando una persona se somete a un régimen alimenticio se recomienda reducir de uno a dos kilos mensuales.
Resaltó que si la pérdida de peso no está asociada a ninguna causa aparente y es de entre cinco y 10 kilos mensuales o a 5% del peso corporal en un semestre o año, puede ser alarmante.
Apuntó que una adecuada alimentación resulta vital para que los pacientes con diversas enfermedades obtengan mejores resultados en sus tratamientos y reduzcan el riesgo de complicaciones.
“De ahí la importancia de que el área de Nutrición y Dietética proporcione dietas individualizadas que aporten al organismo los nutrientes que requiere para su funcionamiento”, expuso.
Señaló que al inicio se debe diagnosticar la causa de la pérdida de peso e incrementar la ingesta de calorías en alrededor de 10% para garantizar las reservas del pacientes y evitar una descompensación.
Indicó que en menores de edad, la pérdida involuntaria también puede estar asociada a enfermedades.
“Es importante que los padres estén atentos a la baja súbita de peso, así como a la pérdida de energía en el niño y su color de piel que pueda indicar desnutrición”, refirió.
Expresó que en los niños menores de un año de edad, la medición de talla y peso debe darse de manera mensual, “posteriormente en niños de uno a cinco años de edad la revisión debe ser semestral y en adolescentes cada año”.
Agregó que en mujeres embarazadas la baja de peso repentina también puede deberse a cambios hormonales, los cuales aceleran su metabolismo, al grado de que la ingesta de calorías llega a ser insuficiente.
“Cualquiera que sea el caso, la valoración médica es muy importante para determinar la causa y así ofrecer el mejor tratamiento que, en un momento dado, requerirá de modificaciones en regímenes alimenticios”, concluyó.




