El Salón de la Fama para atletas paralímpicos en el olvido; "Todo lo ganamos con nuestro esfuerzo": medallista

28/05/2013 - 12:00 am

El ex Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, acompañado de su esposa Margarita Zavala y Bernardo de la Garza Herrera, Director General de la Comisión Nacional de la Cultura Física y Deporte, se reunió con medallistas y deportistas de la delegación que participaron en los juegos Paralímpicos. Foto: Cuartoscuro
El ex Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, acompañado de su esposa Margarita Zavala y Bernardo de la Garza Herrera, Director General de la Comisión Nacional de la Cultura Física y Deporte, se reunió con medallistas y deportistas que participaron en los Juegos Paralímpicos Londres 2012. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 28 de mayo (SinEmbargo).- Se estaciona en doble fila y saluda a la oficial vestida de azul. "Voy a esperar que se desocupe un lugar", le grita a la uniformada que sonríe y asienta con la cabeza. Virginia Hernández Gaspar tiene 40 años y maneja un sentra blanco de no más de seis años. El asiento trasero está repleto de utensilios para rehabilitación física, hay una silla de ruedas doblada detrás del asiento del piloto.

Vicky baja del coche y camina con la ayuda de una muletas. Arrastra uno de sus píes. Va vestida de verde con una cangurera de tono militar amarrada a su cintura. No mide más de 1.55 metros. Tiene el pelo corto y café. Los lentes delgados se le caen un poco a la nariz. Sonríe siempre y tiene la facilidad de palabra de quien ha viajado. En 2000, fue a Sidney y se colgó una medalla de bronce paralímpica en natación.

La poliomielitis es una enfermedad que destruye la neuronas motoras provocando fragilidad y debilidad muscular. A los dos años, la madre de Vicky no vio la gravedad de lo que le sucedía a su hija. Después de una severa calentura, la niña tenía dificultades para caminar. Confundido con el proceso natural de crecimiento, la niña no tuvo el tratamiento adecuado. "Polio, secuela", responde Vicky con un aire de resignación mientras sonríe al preguntarle por lo qué le pasó.

Con cuatro juegos consecutivos (Atlanta 96, Sidney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008), Vicky dirige en conjunto el Salón de la Fama para atletas paralímpicos en la calle Tajín en la Colonia Santa Cruz Atoyac de la delegación Benito Juárez. El lugar fungía como comedor oficial del DIF. "El sistema" como se refiere Vicky a la institución gubernamental.

Inaugurado el 5 de diciembre de 2005, el salón se estableció como un lugar de encuentro y de juntas para los atletas. "A los que nunca renunciaron a la lucha a pesar de los obstáculos y las circunstancias adversas", la frase está grabada en una placa colocada en la entrada. El salón de la fama es una pequeño edificio de dos pisos con aproximadamente 50 metros de largo y 10 de ancho. El lugar está despoblado, lleno de cajas, trofeos y ropa usada por los atletas arrinconados en dos mesas.

Un par de inundaciones y el apoyo nulo del Gobierno Federal en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, tienen vacío y desangelado el lugar destinado a honrar el deporte. Vicky lamenta el cómo se trata a los atletas con discapacidad, "somos atletas de alto rendimiento, entrenamos duro. El gobierno y los medios no dejan de ver nuestra actividad como una simple rehabilitación". Los miembros han pedido un elevador. Hay una escalera grande y otra en forma de caracol. "Con trabajo subimos. Apenas tenemos teléfono y una computadora, pero antes nada". A Vicky le preocupa la nueva dirigente encargada y su desconocimiento del deporte.

EL ABANDONO

En la imagen, Gustavo Sánchez, máximo ganador de medallas en Londres 2012. Foto: Cuartoscuro
En la imagen, Gustavo Sánchez, máximo ganador de medallas en Londres 2012. Foto: Cuartoscuro

Verónica Cervantes es terapista profesional y Jefa del departamento de deporte adaptado del DIF. Como es imposible negar lo evidente, Cervantes acepta el rezago del salón, "en estos momentos tenemos planeada una remodelación. Los atletas no tienen rampas y las instalaciones no están adecuadas para discapacitados". Verónica ha visto la inútil y estrecha escarcela en forma de caracol.

Dependientes de la burocracia, será hasta fin de año cuando el recinto esté listo, "para diciembre podríamos empezar con las visitas guiadas". En la dirección de deporte adaptado tienen claro el simbolismo importante que tiene honrar a estos atletas. Cervantes deja claro que es prioridad a pesar de las limitantes financieros a los que el departamento se enfrenta, "tenemos apoyo presupuestario, sin embargo es mucho menor que lo que se les da a los departamentos para atletas convencionales".

El CIMA (Compromiso integral de México con sus atletas), es una iniciativa de la Comisión Nacional del Deporte (Conade) junto con empresas privadas para garantizar apoyos económicos a los atletas paralímpicos que tengan buenos resultados. Cada uno de los jugadores de la selección olímpica de futbol, ganadora de la medalla de oro en Londres 2012, recibió 166  mil 667 pesos. El apoyo a medallistas de oro paralímpicos es de 45 mil pesos.

"A los atletas convencionales se les sigue viendo superiores que a nosotros. No me gustan como cuentan nuestras historias. Siempre se enfocan en lo difícil para llegarle a la gente.", dice con enfado Vicky. Los atletas paralímpicos han ganado más medallas que los atletas "convencionales" en la historia de México. El pasado 22 de enero, Vicky se cayó de una silla giratoria en el salón de la fama, se fracturó tibia y peroné. No pudo clasificar al mundial de la especialidad en Montreal.

Cervantes apoya a Vicky y cree que el salón de la fama puede ser el punto de inflexión para un cambio profundo. "Esta administración es muy consciente de que un lugar así será mucho más que un punto de reunión. Queremos que nuestros atletas se hagan escuchar y den pláticas a los jóvenes para que vean en ellos un estímulo para practicar deporte". Verónica cree que la determinación de estas personas es algo que resaltar. "Este país debe reconocer a estos atletas, tratarlos como lo merecen. Son un ejemplo para todos por todo lo que tienen que pasar".

Vicky tiene dos hijas, una de 19 y otra de nueve años. Entrena tres horas diarias en la alberca y una en el gimnasio, acabando va al Salón de la Fama. "Nos lo han querido quitar, lo ven como un gasto innecesario, pero no nos vamos a dejar". Los atletas paralímpicos tienen una beca vitalicia de 10 mil pesos mensuales. Vicky lamenta que "los convencionales" tengan un Centro de Alto Rendimiento (CENAR) de primer mundo y que a ellos se les trate como de segundo nivel.

"Hay mucha grilla, mucho amiguísmo" dice Vicky al referirse a la falta de apoyo por parte de la Conade. Lamentó la gestión de Bernardo de la Garza en la Comisión Nacional del Deporte  al no apoyar en nada al Salón de la Fama. "Lo que tenemos lo hemos ganado con nuestro esfuerzo. Es justo tener un lugar para exponerlo", exige Vicky. "Hubo gente de la administración pasada que los llamó atletas viejos, no querían invertir en ellos. Ahora para nosotros no es un gasto. Queremos que todos conozcan el esfuerzo y la labor de nuestros atletas e inspirar al resto de la república a que hagan lo mismo", se compromete Cervantes.

Vicky abre un celular y quita la batería. "Me lo encontré en el banco y me esperé dos días pero nadie habló". La polio ya no es tan común en los jóvenes atletas paralímpicos. Vicky celebra eso pero hace una anotación, "no me gusta que a todos los atletas discapacitados les llamen paralímpicos. Para eso hay que ir a unas olimpiadas". Lo dice mientras observa el lugar vacío, con la mirada perdida y termina la frase, "hay que ganarse el derecho de estar aquí", sentencia.

Francisco Espinosa

Lo dice el reportero