
Ciudad de México, 1 de julio (SinEmbargo).- Un grupo de especialistas británicos desenterró el fósil de un animal que habitó la Tierra hace 520 millones de años. De acuerdo con los científicos, esta primitiva criatura es el antepasado de las actuales estrellas y erizos de mar.
Esta especie con forma de cigarro, de tan solo cuatro centímetros de longitud y bautizado como Helicocystis moroccoensis fue localizada en Marruecos por paleontólogos del Museo de Historia Natural de Londres.
El fósil de hace 520 millones de años emparentada con las estrellas y erizos de mar es el de un ser con forma de espiral de tan solo cuatro centímetros de longitud, publicó Proceedings of the Royal Society B.
De acuerdo con los especialistas, este animal perteneció al orden de los animales marinos conocidos como equinodermos, únicos en todo el planeta con un plan corporal pentaradial.
Así mismo, según publican los autores del estudio, este también sería el más antiguo ejemplar de este grupo que se ha encontrado a la fecha.
"Es un animal en forma de cigarro, y que era capaz de expandirse y contraerse", dijo Andrew Smith, coautor del estudio. "A veces podía ser bajo y gordo y a veces podía ser largo y delgado", agregó.
La aparición del fósil data de 2012, cuando los paleontólogos excavaron en un yacimiento del Atlas marroquí.

Sin embargo, aunque los científicos notaron que en los restos -con el paso del tiempo- el esqueleto había desaparecido por completo, su forma estaba bien definida en los sedimentos.
De acuerdo con los autores del estudio, el Helicocystis moroccoensis era capaz de expandir y contraer su forma, de modo que a veces parecía más ancho y bajo o más largo y delgado, publicó LiveScience.
El estudio indica que cuando este primitivo animal vivía, la Tierra estaba dominada por el supercontinente Gondwana, en el período conocido como la explosión del Cámbrico.
Esta criatura, que se alimentaba por una boca ubicada en la parte superior de su cuerpo cilíndrico hecho de calcita, vivió durante este período enel que todas las especies vivientes habitaban en el océano.
Millones de años después, estos animales evolucionarían, desembocando en la diversidad biológica actual.
El cuerpo en espiral de la criatura parece muy distinto del de las modernas estrellas y erizos de mar. Sin embargo, los paleontólogos indican que sus restos pueden decir mucho sobre la evolución de los equinodermos.





