Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).- Esta semana se estrenó en Estados Unidos la última temporada de la serie Braking Bad, que durante cinco años ha retratado la vida y decadencia de Walter White, un profesor de Química que al ser diagnosticado con cáncer encuentra en el narcotráfico una forma de asegurar el bienestar de su familia una vez que haya partido.
La serie, de Sony Pictures, ha sido controvertida desde su inicio al mostrar el declive moral de un ciudadano honesto de Albuquerque que antes sus necesidades económicas se convierte en despiadado capo de la droga en un país que se jacta de mantener una lucha permanente en contra del tráfico de estupefacientes.
De acuerdo con cifras de la administración Obama, en Estados Unidos 22.6 millones de personas de al menos 12 años ha usado drogas, es decir 8.9% de la población.
Según datos de la Estrategia Nacional para el Control de las Drogas (ONDCP) 2012, el consumo de drogas en Estados Unidos “ha disminuido de manera importante en los últimos treinta años” gracias a los esfuerzos locales, estatales y federales, así como a la cooperación internacional.
“La tasa de estadounidenses que consumen drogas ilícitas hoy en día es alrededor de un tercio de la cantidad que lo hacía a finales de la década de 1970. En fechas más recientes se ha producido una reducción del 40 por ciento en el consumo actual de cocaína y el consumo de metanfetamina se ha reducido a la mitad”, indicó la dependencia en un comunicado de prensa.
El país tiene la meta de lograr “una reducción del 15 por ciento en la tasa de consumo de drogas y reducciones similares de las consecuencias de su consumo” durante el período de cinco años que abarca de 2010 a 2015, por ello, una serie de televisión que aborda el tema del comercio de drogas como una opción económica para un desahuciado ha despertado tanta polémica y batido récords de audiencia.
El estreno del primer capítulo de la última temporada, el pasado 11 de agosto, registró una audiencia de 6 millones de espectadores, un 10% más alto que los espectadores que vieron el primer capítulo de la quinta temporada, un año antes.




