EL BONITO JAMES FRANCO, CENTRO DEL “ROAST TO JAMES FRANCO”, DONDE LE DIJERON MUCHAS COSAS, MENOS BONITO

21/09/2013 - 12:30 am

Foto: Especial
Foto: Especial

James Franco es un actor estadounidense de 35 años. Y guionista. Y director. Y productor. Y modelo. Y escritor. Y pintor. (¡Basta!). Con esa descripción, la señal de Comedy Central presenta el Roast to James Franco, que se estrenará este domingo 6 de octubre.

Se trata de un show donde el “homenajeado” se sienta en el centro del estudio, rodeado por más o menos amigos y conocidos, también famosos, que se dedican a destruirlo mediante fuertes comentarios críticos, esa costumbre tan arraigada en nuestros tiempos de apuntar a los defectos del prójimo más que a sus virtudes.

FRANCO_01

Así, Jeff Ross, Aziz Ansari, Sarah Silverman, Seth Rogen, Bill Hader, Jonah Hill, Nick Kroll, Natasha Leggero y Andy Samberg se encargan de triturar el de por sí poco sólido prestigio del protagonista de Aullido, quien con su fallida conducción en los Oscar junto a Anne Hathaway, su fama de intelectual pretencioso y los rumores en torno a la ambigüedad sexual que el propio actor alimenta, da mucha tela para cortar.

Se trata de comentarios de mal gusto y un deporte fácil: pegar allí donde la herida sangra, exagerar la imagen pública del personaje maltratado y llevarla hasta el extremo otorgándole credibilidad, redondeándola, dándole el toque final.

Los participantes toman el poster de la estrella en cuestión, digamos así, y se dedican a tirarle tomatazos verbales, cual si fuera una estudiantina formada por alumnos destacados en la materia Bullying.

Otra muestra de la esquizofrenia de los Estados Unidos, el país donde el Premio Nobel de la Paz hace la guerra, donde se consume la mayor cantidad de droga del mundo mientras la DEA combate el narcotráfico en las naciones aledañas, donde la corrección política impide decir niger a un negro, pero no matarlo en la calle a tiros, en nombre de la seguridad de los vecinos.

Así las cosas, mucho del éxito donde un famoso es rostizado está asentado en el humor y la inteligencia con la que el maltratado en cuestión se toma las ofensas públicas.

En ese sentido, James Franco salió airoso de la contienda y encima, según declaró a la prensa de su país, “me la pasé muy bien, todos estuvieron impresionantes, muy sólidos”.

CON LOS OJOS BIEN CERRADOS

Para el actor, su roast fue una instalación de arte (Foto: Especial)
Para el actor, su roast fue una instalación de arte (Foto: Especial)

Mientras el maestro de ceremonia Seth Rogen decía que 40 minutos dedicados al actor de Spring Breakers eran demasiados y que se sentía como coanfitrión del Oscar “hablando mientras tú estás sentado, mirándome sin hacer nada”, Sarah Silverman apuntó que “no creo que James sea gay o heterosexual, lo que pasa es que literalmente no puede abrir los ojos lo suficiente para saber qué es lo que se está cogiendo”.

Precisamente, su costumbre de tener los ojos cerrados y las bromas que el propio Franco hace, dejando siempre la puerta abierta, cuando le preguntan si es homosexual, fueron las cosas de las que más hablaron los “rostizadores”.

El actor que supiera besar a Sean Penn en la laureada Milk, entendió su “roast” como el castigo divino por haberlo hecho tan mal en la ceremonia del Oscar que le tocó conducir junto a Anne Hathaway.

FRANCO_02

“Y acepté hacerlo porque quería hacer algo que tuviera cero valor artístico, algo que nadie recordará dentro de tres meses, ofensivo, homofóbico, protagonizado por gente sin talento y que disfrutará mucho un puñado de adolescentes drogadictos en Twitter”, dijo el actor que fuera candidato al Oscar por 127 horas, de Danny Boyle.

“El chiste está en que esta es la mayor instalación de arte que jamás haya elaborado. No soy el verdadero huésped de honor, estos no son cómicos reales y tampoco estamos en una televisión de verdad. Esta es mi obra maestra”, dijo el talentoso actor a sus verdugos.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero